venezuela obrero

En Venezuela, según establece la vigente Ley Orgánica del Trabajo (LOTT), los trabajadores y trabajadoras se reconocen creadores de la riqueza socialmente producida y sujetos protagónicos del proceso social del trabajo, por lo que se establece la obligatoriedad por parte del Estado en su manutención y defensa.

El título tercero de la mencionada ley consolida y refleja la potestad que posee el Ejecutivo para, en protección del proceso social de trabajo, restablecer las actividades productivas de una entidad de trabajo que haya sido objeto de cierre ilegal o fraudulento, o cuyo patrono se encuentre en desacato de una orden de reinicio de actividades.

El mismo apartado reconoce de igual forma el derecho de los trabajadores y trabajadoras a preservar sus fuentes de trabajo, incluso a través de la gestión directa de los activos de las entidades de trabajo que se encuentren bajo cierres ilegalmente desarrollados.

Es bajo este marco que los artículos 148 y 149 de dicha jurisprudencia establecen las condiciones necesarias para la protección del proceso social del trabajo ante cierres fraudulentos, primero por medio de una providencia administrativa elaborada por el Ministerio del Poder Popular para el Proceso Social del Trabajo según el artículo 148 y posteriormente, de persistir la negativa de la parte patronal a restablecer en funcionamiento normal de la empresa, estableciendo una Junta Administradora Especial con las facultades y atributos necesarios para preservar el funcionamiento de la empresa o el medio del trabajo, estando amparada esta acción en el artículo 149 de la LOTT.

El control obrero

Históricamente en Venezuela los procesos fraudulentos de cierre en empresas y fábricas han servido como mecanismo para justificar la precarización laboral, la extracción de capital y el robo a la nación, violentando frontalmente la integridad de la clase trabajadora y colocándola a merced de la clase patronal.

Por eso, la gestión y el control obreros actualmente amparados por la LOTT formulan y encausan la lucha de la clase trabajadora al establecer mecanismos y elementos de defensa frente a la explotación y opresión patronal, encarrilando expresamente la lucha de clases bajo la aspiración de una clase obrera participativa, protagónica y productiva.

La vanguardia de las 3 hermanas

Fruto de esta política revolucionaria llevada a cabo por el presidente Chávez y teniendo al frente una clase obrera consciente y movilizada, existen 3 valerosas empresas en el estado Bolívar, específicamente en la zona industrial Matanzas de Puerto Ordaz, que actualmente se encuentran bajo gestión y liderazgo de sus trabajadores: se trata de las empresas Industrias del Orinoco, C.A. (INDORCA), Equipos Petroleros, C.A. (EQUIPETROL, C.A.) y Calderys Refractarios Venezolanos S.A.

La historia de estas empresas está atravesada por años de lucha y resistencia obrera, primero frente a sus patrones y luego frente a la indulgencia de cierto burocratismo institucional. Dos de ellas, INDORCA y EQUIPETROL compartieron un mismo dueño, Óscar Eusebio Giménez Ayesa conocido por estar vinculado a procesos de legitimación de capital, con múltiples empresas en todo el país.

Calderys, por otra parte, pertenecía a la trasnacional Calderys del conglomerado Imerys, uno de los monopolios mundiales en la elaboración de materiales refractarios, esta transaccional es conocida en Venezuela por sus procesos de doble facturación y por la inflación artificial de los precios de importación de materias primas necesarias para la elaboración de sus productos.

EQUIPETROL

Fue la primera empresa en Venezuela que recibió una Providencia Administrativa por cierre injustificado y fraudulento por parte del Ministerio del Poder Popular para el Proceso Social del Trabajo el 2 de noviembre del 2012. También se convertiría el 11 de diciembre del mismo año, en la primera empresa bajo control obrero del país tras la histórica resolución N° 8.119.

EQUIPETROL es una empresa metalmecánica especializada en equipos petroleros con una amplia experiencia en la elaboración de válvulas de distintas dimensiones dirigida a las necesidades de la industria petrolera, unos de sus hitos más importantes en los últimos 10 años ha sido la elaboración en conjunto con INDORCA del cabezal rotatorio de pozo “Roraima”, equipo indispensable para la extracción de petróleo en la Faja Petrolífera del Orinoco y que logró mejorar el rendimiento, la durabilidad y el costo frente a los cabezales importados.

Actualmente, la empresa cuenta con 19 trabajadores y trabajadoras que están explorando nuevos mecanismos para favorecer los procesos de elaboración de válvulas, y administrativamente continúan gestionando la empresa de manera democrática y directa. Su principal desafío sigue siendo la participación en el mercado de válvulas para las empresas petroleras, con PDVSA que es su mercado natural aún no logran establecer vinculaciones comerciales fuertes porque persisten trabas burocráticas que hacen casi imposible el mercadeo de sus equipos.

INDORCA

Es una empresa metalmecánica especializada en la elaboración, reparación y optimización de equipos mecánicos para los sectores metalúrgicos y siderúrgicos del país, el 29 de octubre del 2014 el Ministerio del Poder Popular para el Proceso Social del Trabajo otorgó a sus trabajadores y trabajadoras una Providencia Administrativa ante el abandono patronal de la empresa, y posteriormente en marzo del 2015 gracias a la resolución N´ 9.100 del ministerio se designó una junta administrativa obrera especial para su gestión, siguiendo el ejemplo de su hermana EQUIPETROL.

Actualmente la empresa cuenta con 40 trabajadores y trabajadoras con una alta capacitación técnica, su mercado tradicional está concentrado en Venalum y Sidor, sin embargo, se ve obstaculizado por dificultades en las providencias administrativas, por lo que son en algunos casos tercerizados para tener acceso al mercado nacional. INDORCA fue parte del proyecto del cabezal de pozo “Roraima”, jugó un papel fundamental en la elaboración de planos y el moldeo mecánico.

CALDERYS

Es una empresa dedicada a la producción de materiales refractarios especiales y piezas monolíticas destinadas a las empresas siderúrgicas, metalúrgicas, PDVSA y sectores cementeros del país. Tras el abandono de la trasnacional del mismo nombre a finales de 2013, el Ministerio otorgó a los trabajadores una Providencia Administrativa en abril de 2014 que protegía su espacio de trabajo.

Para el 24 de mayo de mismo año, por medio de la resolución N´ 8.776 se le otorgó a la junta administrativa obrera la gestión total de la empresa, siendo unas de las primeras trasnacionales que pasaron a ser dirigidas bajo mandato obrero directo en el país.

Hoy en día Calderys cuenta con 31 trabajadores operando la empresa, con gran parte de su capacidad instalada activa. Al ser una empresa productora de un elemento estratégico para varios sectores en las empresas básicas, su mercado en mucho más amplio que el de las otras dos hermanas; sin embargo, su principal dificultad radica en la importación de materias primas que por el momento no se producen en el país, y que la planta matriz de Calderys se niega a venderles.

Al igual que las otras dos empresas, Calderys padece de una dificultad jurídica y administrativa para la comercialización sus productos, lo que genera que también se vean tercerizados y excluidos de forma incomprensible de su mercado natural.

A pesar de esta dificultad, la empresa ha logrado formalizar un convenio con Sidor para dotar a sus plantas de material refractario.

Mismas necesidades, mismas luchas

Estas 3 empresas de manera permanente han demostrado solidaridad de clase ante las dificultades que padecen, colaborando entre ellas gracias a su cercanía geográfica y productiva y convirtiéndose en un bastión moral de la clase obrera venezolana.

En 2016 gracias a esta vinculación surge la iniciativa de conformar el Ejército Productivo Obrero, cuyos miembros fundadores pertenecen a estas tres empresas, promoviendo por medio de intervenciones operativas, llamadas posteriormente “batallas productivas”, las ventajas y victorias de la gestión obrera democrática directa.

El Ejército Productivo Obrero hasta el momento ha desarrollado 15 batallas productivas a lo largo del país, reactivando maquinarias indispensables para la producción y con ello fomentando la conciencia obrera y de clase a nivel nacional, convirtiéndose en una organización referente de cara a la reactivación industrial del país.

El horizonte obrero

No cabe duda de que la clase obrera es fundamental para la nueva etapa económica que el país amerita y estas empresas revelan con su ejemplo el compromiso, liderazgo y empoderamiento que debe ejercer la clase trabajadora en la actualidad. Cabría mencionar, que frente al apoyo reiterado que las recientes políticas económicas han bridado al sector privado, es justo exigir un apoyo similar para estas empresas, permitir por ejemplo la participación de estas experiencias en el Plan Z les daría prioridad frente a las compras del Estado, atenuando con esto las dificultades de mercadeo que poseen.

Son muchas los desafíos que las 3 hermanas pueden ayudar a solventar de cara a la reactivación industrial del país, es menester exigir su reconocimiento y fomentar la rebeldía y compromiso que en esta última década han demostrado y entender que entre ellos y ellas se encuentra la auténtica clase revolucionaria que el país requiere.


TatuyTv: Julio Pérez, Laura Guzmán y Carlos Gutiérrez