Nebaj se ha convertido nuevamente en el ojo del huracán político. El Tribunal Supremo Electoral –TSE- ha convocado a repetir las elecciones municipales este 15 de diciembre, lo cual ha despertado dudas sobre su seriedad y autoridad electoral, porque ha venido jugando con fuego, en tanto que vecinos de Nebaj están enfrentados y divididos por esta resolución, que dicho sea de paso, también en ella ha metido las manos la Corte de Constitucionalidad –CC- hoy cuestionada por favorecer a la cúpula militar y empresarial que gobierna el país.
 
La problemática política que hoy vive Nebaj, nos lleva a cuestionar la fragilidad y la poca consistencia que tiene el TSE para inscribir a los candidatos a elección popular. Como ya todos sabemos, un requisito indispensable para inscribirse como candidato, es contar con el finiquito de la Contraloría General de Cuentas, que como es del conocimiento público, muchos alcaldes municipales que se reeligieron en el 2011, tuvieron serios problemas para obtenerlo, sencillamente porque tenían casos abiertos en los tribunales de justicia los cuales debían de resolver como manda la ley. Este fue el caso del candidato del partido oficial que hoy ha logrado repetir las elecciones en Nebaj.
 
Lo que nos preocupa a los ciudadanos y ciudadanas de a pie en este país, es que las instituciones pilares de la democracia no están cumpliendo su responsabilidad, lo cual debilita la institucionalidad del Estado guatemalteco. Por un lado, es penoso que la Corte de Constitucionalidad esté ejerciendo funciones que le corresponden al Congreso de la República de Guatemala, y por otro, esté queriendo judicializar la política. Esta acción como ha quedado demostrado en otros países, solo puede llevarnos a la crisis institucional, lo cual es grave e irresponsable por quienes actualmente dirigen las instituciones democráticas. Las instituciones como el TSE y la CC, tienen la responsabilidad de evitar a todo coste la conflictividad social y el enfrentamiento de la ciudadanía, por lo cual sus decisiones deben ser imparciales, precisas y conforme al derecho nacional e internacional.
 
El pueblo de Guatemala debe ser vigilante de sus acciones y no permitir más abusos y contradicciones. No permitir que jueguen con nuestros intereses, mucho menos que cambien las reglas de juego a mitad de partido, como se ha hecho en los casos del juicio por genocidio y las repeticiones de las elecciones en Nebaj. El pueblo de Guatemala ya está cansado de tantos atropellos a sus derechos humanos y a su dignidad. Que no se siga invitando a los jóvenes, mujeres y pueblos indígenas a construir la democracia en este país, cuando lo que existe de esta se corrompe con acciones irresponsables. La democracia requiere de decisiones precisas y basadas en derecho, no en seguir defendiendo intereses del partido en el poder.
 
Mi respeto y admiración al pueblo de Nebaj por sus luchas heroicas en la justicia y en la política, invito a sus liderazgos políticos para que eviten la confrontación social, y a los candidatos que acepten la decisión soberana del Pueblo de Nebaj.
 
Rigoberta Menchú Tum
Premio Nobel de la Paz