nversión de empresas Alba asciende a 800 millones; ataques de ANEP son “injustos”, según su hombre fuerte. Foto ContraPunto

 
Ante la ofensiva que la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) ha emprendido contra las empresas Alba desde principios de esta semana, por presuntas prácticas anticompetitivas y hasta alegatos de lavado de dinero, el rostro más prominente de estas empresas, José Luis Merino, prefiere extender la mano e invitar a dicho gremio empresarial a que sume a sus proyectos.
 
Este alto dirigente del gobernante FMLN, consideró que las acciones legales que está emprendiendo ANEP son “injustas”, por lo que señaló que Alba no solo compra y vende productos a gente del FMLN, sino que en su mayoría, con el empresariado privado salvadoreño.
 
“El 80 por ciento de los productos que vendemos en nuestras tiendas de conveniencia se la compramos a la empresa privada. Muchas de dirigentes de ARENA. Las gasolineras ni le compramos productos solo a gente del FMLN. Alba es empresa privada y también le compra a privados”, manifestó.
 
Merino, presidente de Alba Alimentos y de la recién lanzada Fundación Alba, expresó después de un acto en que Alba donó 4 mil computadoras al Ministerio de Educación, que el empresariado debe sumarse a estas causas, ya que implican la capacitación de la mano de obra.
 
Durante el evento, se tomó el tiempo para corregirle la plana a parte de la cúpula empresarial, que el lunes expresaba en la entrevista de la Telecorporación Salvadoreña, que Alba Petróleos tiene 500 millones de dólares en activos.
 
“Se han asustado, porque esta empresa empezó a operar con 1 millón de dólares, y se lo vamos a corregir, porque son 800 millones y están en función de cambiarle la vida a los salvadoreños”, explicó Merino.
 
Agregó que esta inversión será aún mayor cuando El Salvador entre a la Alianza PetroCaribe, de ganar el FMLN las elecciones presidenciales del próximo año. Según los cálculos efemelenistas, el país se ahorraría con esta adhesión, 640 millones de dólares en factura petrolera, permitiendo así una mayor inversión pública.
 
La polémica ANEP-Alba
 
El pasado lunes, Jorge Daboub y Arnoldo Jiménez, presidente y director ejecutivo de ANEP respectivamente, anunciaron la presentación de más “pruebas” a la Fiscalía para que continúe investigando “prácticas anticompetitivas”.
 
Dichas prácticas, argumentaron Daboub y Jiménez, estarían sacando del mercado a empresarios de varios rubros.
 
Los directivos llegaron a cuestionar que las motivaciones de Alba eran eminentemente políticas y no de “finalidad social”, como señalan en spots televisivos. Incluso llegaron a vincular a directivos de Alba con el tráfico de armas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), reviviendo el caso de la computadora de Raúl Reyes, líder guerrillero colombiano caído en una operación militar en 2008.
 
Esto fue visto por el director de Mercadeo de Alba Petróleos, Julio Villagrán, como ataques políticos vinculados a la actual campaña por la presidencia de la República.
 
“Si ANEP quiere politizar este tema, de Alba Petróleos siempre va a tener una respuesta técnica”, enfatizó Villagrán en el mismo espacio de entrevista de TCS.
 
Villagrán aclaró que Venezuela no permite jugar con el 100 por ciento de la factura petrolera, añadiendo que el acuerdo surgido entre la alianza con PetroCaribe y Alba Petróleos de El Salvador, es que el 10 por ciento de dicha factura se emplee en programas sociales.
 
La Superintendencia de Competencia abrió el 18 de julio un proceso sancionador contra Alba Petróleos, por falta de información en la incorporación de las primeras estaciones de servicio con las que empezaron a operar en El Salvador.
 
La instancia negó en repetidas ocasiones a la ANEP formar parte del proceso sancionatorio, por considerar que no es un ente directamente implicado en el proceso. “No nos podemos inventar derechos a quien no los tiene”, declaró recientemente el superintendente Francisco Díaz.
 
Díaz sostiene que, en base al estamento jurisdiccional de la Superintendencia, para casos de “acciones previas” por el cual fue investigado Alba Petróleos, se debe utilizar el proceso sancionador, que es más lento que un proceso de multas y arrestos.
 
Este miércoles, la Superintendencia tuvo que refutar información vertida por ANEP, a través de una carta en la que entre otras cosas, desmiente que Alba haya recurrido en una práctica anticompetitiva al no informar sobre la realización de una concentración económica.
 
Hasta el mismo presidente Mauricio Funes indicaba que en base a la información que manejaba, Alba no tiene ningún inconveniente de tipo legal para hacer operaciones en el país. También cuestionó que la ANEP maneja una “doble moral” en este tema, por realizar negocios con Alba, algo de lo cual hizo eco José Luis Merino este miércoles.
 
Miércoles, 30 Octubre 2013