Cualquier pretexto es bueno para ser testigos, ya no tan impávidos por lo frecuentes, de las pugnas entre la llamada izquierda mexicana que más que obedecer a posiciones ideológicas responden a disputas electorales.
 
Ahora el tema, es la posición que en la Cámara de Diputados asumió la mayoría de la bancada del Partido de la Revolución Mexicana, PRD, al sumarse a la aprobación de la Reforma Fiscal y la Ley de Ingresos que presentó el presidente, Enrique Peña Nieto.
 
El grupo contrario a la actual dirigencia del Sol Azteca, que encabeza Jesús Zambrano Grijalva, no obstante que representa al disidente Andrés Manuel López Obrador y al pretenso a la presidencia de ese partido, el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal Marcelo Ebrard Casaubón, con sus críticas y recriminaciones se ponen al lado de la derecha histórica que siempre ha defendido los privilegios fiscales de los que siempre ha gozado el empresariado oligarca del país.
 
Es tal el encono que se vinieron de todos los frentes cataratas de declaraciones encontradas, que pusieron en campos diferentes al líder moral del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y al mencionado Marcelo, así como al jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera Espinosa, quien se vio obligado a aclarar que la recién aprobada capitalización de la ciudad de ninguna manera es moneda de cambio.
 
El fuego amigo lo abrió Aleida Alavez, actual vicepresidenta de la Mesa Directiva de la Cámara baja, la cual exigió al coordinador parlamentario de su partido en San Lázaro, Silvano Aureoles, que explique por qué ordenó a sus compañeros de bancada que defendieran la Ley de Ingresos presentada por el Ejecutivo federal, “que nos explique – le exigió-, qué está pasando, a qué intereses está obedeciendo, porque esas son las cosas que ponen en entredicho a nuestro partido”.
 
El ingeniero Cárdenas Solórzano, en el homenaje a su padre en el Monumento a la Revolución y a pregunta de los reporteros afirmó sin rodeos que el PRD votó bien la Reforma Fiscal,  “creo que votaron de acuerdo con lo que consideraron correcto en una ley que tiene que ver con los impuestos y que está gravando a quienes más ingresos obtienen”, y con referencia a los azules, aseguró  que los del PAN -Partido Acción Nacional-, no tienen “mucha cara con qué hablar”.
 
En su turno y en el mismo escenario Ebrard Casaubón se fue hasta la cocina, lo venció el protagonismo ante la pérdida de imagen que ha sufrido desde que terminó su ahora discutida administración, al afirmar que al avalar ese tipo de reformas negociadas con el PRI -Partido Revolucionario Institucional-, y el Ejecutivo, el PRD está muy “subordinado al gobierno” y en riesgo de perder “todo el apoyo popular. Será muy popular en Palacio Nacional, pero va a ser muy impopular en la calle”, destacó.
 
A todo ello, el gobernante capitalino ya había aclarado, que el Fondo de Capitalidad, ya aprobado, y que le otorga más recursos a la Capital de la República por ser sede de los poderes federales, de ninguna manera es moneda de cambio como acusó el PAN.
 
Sí, el blanquiazul, que algunos “distinguidos izquierdosos” se ponen de su lado en la defensa de los intereses de la oligarquía criolla, sólo por sus disputas electorales, nada de defender principios y bases ideológicas de la izquierda que dicen representar.
 
– Teodoro Rentería Arróyave es periodista y escritor mexicano www.felap.info, www.ciap-felap.org, www.fapermex.mx, y www.clubprimeraplana.com.mx