Con mucha expectativa los peruanos y peruanas esperamos el discurso del Presidente Ollanta Humala, que está iniciando el tercer año, la mitad de su periodo; estaríamos en la mitad de la gran transformación, en proceso de cumplir el plan inicial o la hoja de ruta, pero ello, es aún aspiraciones que seguramente serán tomados en cuenta por algunos movimientos y partidos políticos en las próximas elecciones.
 
Mientras tanto lo que tenemos es un balance del cumplimiento de los programas sociales, de acciones asistencialistas, rotulado hoy como “inclusión social”, muchas de ellas vienen apoyando a la población con bajos recursos económicos; pero se requiere sumar de manera urgente la “inclusión económica”, para lo cual necesitamos fortalecer e impulsar los otros sectores productivos que no sean solamente las extractivas, como menciono el presidente en alguna parte de su discurso, depender menos de los recursos naturales, sino más de las capacidades de la gente.
 
Otro aspecto a tener en cuenta es, que en su discurso no ha respondido los reclamos de diferentes sectores, por lo que vienen expresando desanimo,  desilusión y sentimientos de que han sido defraudados, sobre todo por “reformas” que se vienen promoviendo por el gobierno, tenemos el de educación y del servidor público, y se vendría el de salud; si hasta ahora tenemos movilizaciones y paralizaciones que se vienen dando incluso en plenas “Fiestas Patrias”, centenares de trabajadores y estudiantes expresando su disconformidad a pocos metros del Palacio de Gobierno y Congreso; sumado a ello los conflictos socio ambientales existentes en el interior del país, y en el discurso no estuvo presente justamente el tema ambiental, menos la atención a estos problemas, pero si llamó a mantenernos como un país líder en la recepción de inversiones.
 
Finalmente, resaltamos la exhortación por parte del presidente al Congreso de la República para que legislen proyectos sobre la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción y la muerte civil para los condenados por corrupción; y en cuanto a la continuidad en la meta de una educación de calidad, así como poner en agenda la descentralización que plantea se aborde el tema desde los partidos políticos, pero creemos que no debe ser para discutir cómo se piensa hacer, sino iniciar con acciones concretas; en esa misma línea es importante enfrentar de manera directa y en todos los niveles de gobierno la seguridad ciudadana, que cruza no solo por sancionar a los que delinquen o establecer mas estrategias de protección, sino por brindar a la población posibilidades de empleo y estabilidad laboral.