Como cubano, venezolano y sacerdote me siento “indignado”. La propuesta del candidato opositor a los “médicos cubanos” de “darles la ciudadanía venezolana” si se quedan trabajando en el país, es una gran falta de respeto; a ellos como profesionales servidores de la salud del pueblo: ellos no son “mercenarios” que vienen a este País para “buscar plata”; si esto fuera así, serían unos “comerciantes de la salud” y sus pacientes se convertirían en clientes. Estamos hartos de “médicos comerciantes y traficantes” que usan sus conocimientos para explotar al paciente. En sus “clínicas privadas” lo primero que piden al “cliente-paciente” es tener un “buen seguro” y cuando ya se les agota, le dan de alta y lo mandan a los hospitales públicos a que terminen de morirse. Conozco de un caso que se le operó dos veces de apendicitis. El colmo lo hicieron con una pobre joven que vivía en la carretera vieja Las Adjuntas. En la clínica del riñón en San Bernardino, al operarla de un cálculo, le laceraron el intestino 20 centímetros. De allí se la llevaron a una “clínica privada” (¿matadero?) en Chacaíto y allí la prepararon para morir y tapar la negligencia médica del centro ya que los dueños son “compinches”. Gracias a la intervención rápita de nuestro hermano CARLOS DELGADO que en gloria de Dios está; pudimos desenmascarar esa patraña antes que le hicieran la “autopsia”. Fuimos a la fiscalía y a la defensoría del pueblo, pero de ahí no pasó. De esos casos hay miles, pues algunos “galenos” (no todos) se “tapan los unos a los otros” lamentablemente.
 
No hermanos; nuestros médicos cubanos no están aquí por “plata” y si hubiera alguno, creo que no sería digno de llamarse MÉDICO; la gran mayoría están cumpliendo una MISIÓN PATRIA; un servicio a los mas pobres y necesitados, no solo en Venezuela sino en muchas partes del mundo. “Cada ladrón juzga por su condición” dice el refrán popular. Hay muchos médicos con VOCACIÓN, no solo cubanos sino también venezolanos y de otros países hermanos. Eso sería igual que aceptáramos la “ciudadanía norteamericana” con tal de vender la Patria al Imperio. Esto sería una infamia y yo como cubano protesto ante tal propuesta demoníaca y canalla.
 
Algunos deben entender que habemos seres humanos, sobre todo si somos cristianos, que no nos vendemos ni compramos a nadie; que actuamos con dignidad y que no somos comerciantes, sino servidores, sobre todo a los mas pobres y humildes. Eso nunca lo podrá entender aquel que tiene su mente mercantilmente corrompida y piensa que todo es “dinero” en esta vida. No másmédicos mercenarios”, de esos ya tenemos bastante; necesitamos médicos servidores, con vocación para luchar por la vida y la salud de la gente, vengan de donde vengan. Para eso no hace falta ser venezolano, ni cubano, ni argentino; sino médicos de verdad.
 
Pbro. Pablo Urquiaga cubano residente en Venezuela Párroco en Caricuao
 

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