Este modelo político-económico  vigente en el Paraguay, en virtud de suscausas de clase, así como de los defectos que son inherente por ser clasista y excluyente, es incapaz de responder a los problemas candentes que se presenta en la sociedad paraguaya. No puede propulsar soluciones a la problemática social, pues la misma está diseñada para mantener el privilegio y resguardar los intereses de grupos corporativos. Esta afirmación la hago a consecuencia de la demencial, disparatada y criminal decisión de condenar a un menor por llevar ropas y comidas a los ocupantes de  Curuguaty.
 
Además, es una señal clara que los sectores conservadores están con la firme intención de buscar profundizar un estado neo fascista, instalar con fuerza la criminalización de las luchas sociales y aplicar la anticientífica teoría del retorno cíclico de la historia.
 
La teoría del retorno cíclico de la historia plantea que la sociedad gira entorno a un círculo cerrado: nacimiento, crecimiento, decadencia y extinción. O sea la democracia para ellos ya nacío, crecío y en estos momentos está en decadencia, por lo tanto, hay que extinguirla; ¿y cuál es el régimen que tiene que ingresar ahora?, la respuesta ya nos están denotando  el poder real, el fascismo; pues con ello se mantiene el orden y se controla la sociedad a los efectos de mantener privilegios.
 
Y para instalar este nuevo régimen van a generar un ambiente de normalización de la condena sin sentido como es el caso de este menor, como así también la muerte selectiva de dirigentes sociales en donde los medios corporativos de comunicación se encargarán y se encargan hoy de atenuar estos crímenes.
 
Mirando este escenario podemos decir que se esta ensayando y probando hasta donde la sociedad paraguaya va tolerar esta clase de atropellos, si en esta no se genera una reacción en masa se podría experimentar una agudización de esta clase de condena y la eliminación selectiva de líderes sociales.
 
 La sociedad paraguaya no puede mantenerse inerme de coraje y actitud ante semejante realidad. Es imperiosa la reacción para enfrentar esta realidad con estrategias creativas, pues quienes no aceptan la inclusión y la evolución social ya definieron su jugada, ya está cantada las fichas a moverse en el tablero. Y lo mínimo que se necesita es despojarse del egoísmo, organizarse y encontrarse para evitar que nuevas generaciones sufran las consecuencias de la insensatez de unos pocos.
 
Adilio Lezcano
Licenciado en Matemática
Universidad Nacional de Pilar