Se trata, como ya viene siendo habitual, de una nueva y abrumadora victoria de la diplomacia de Cuba, ante un régimen de sanciones que repudia una inmensa mayoría de Estados.

Este 23 de junio, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó su resolución anual en contra del embargo en Cuba (véase texto): el texto fue adoptado por 184 votos a favor, 2 en contra (Estados Unidos e Israel) y tres abstenciones, de las cuales dos provienen de América Latina: Brasil, Colombia y Ucrania. 

 

Al revisar el acta de votación (véase enlace), fueron 4 los Estados que optaron por el “No Show” (ausencia de su delegado a la hora de la votación): Moldavia, Myanmar, República de Centroáfrica, y Somalia,

 

Se trata, como ya viene siendo habitual, de una nueva y abrumadora victoria de la diplomacia de Cuba, ante un régimen de sanciones que repudia una inmensa mayoría de Estados.

 

Este voto, que ocurre pocos meses después de la llegada de la nueva administración norteamericana, plantea una interrogante: si bien era previsible que el paréntesis del Presidente Trump (2017-2021) conllevaría un endurecimiento de la política norteamericana hacia Cuba, Estados Unidos pudo en esta ocasión revalidar la línea del Presidente Obama y no lo hizo. La explicación de voto de su delegado (véase texto) podría haber sido la de un funcionario instruido por el Secretario de Estado del Presidente Donald Trump, Mike Pompeo.

 

En efecto, hay que recordar que, en octubre del 2016, en sus últimos meses en la Casa Blanca en los que Estados Unidos y Cuba lograron un significativo acercamiento, el Presidente Obama había instruido a su delegación en Naciones Unidas a abstenerse, aprobándose la misma resolución con 191 votos en contra y dos abstenciones (Estados Unidos e Israel) (véase nuestra breve nota al respecto).

 

Un gesto del Presidente Obama, cuyo Vice Presidente, hoy Presidente de Estados Unidos, pareciera haber optado por no revalidar.

 

En cuanto al incondicional aliado israelí (que puede contar con el incondicional apoyo de Estados Unidos cuando se trata de resoluciones de la misma Asamblea General condenando su actuar en el territorio ocupado palestino), el evidenciar su aislamiento permite a sus autoridades reforzar su narrativa oficial en cuanto al carácter sesgado de Naciones Unidas. 

 

Nicolás Boeglin, Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR).

 

Publicado por Curso de Derecho Internacional. Costa Rica, 24 de junio de 2021, en 6:13