Malévolo como siempre el diario Infobae, hoy afirma que AMLO con sus declaraciones elogiosas sobre Donald Trump dejó en falsa escuadra al presidente argentino Alberto Fernández, ya que este afirmó en la reciente reunión virtual del Grupo Puebla que quedaban sólo dos presidentes que pretendían cambiar el mundo.

 

En el encuentro entre Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador, el presidente mexicano elogió la gentileza y el respeto del presidente norteamericano del que dijo “nunca ha tratado de imponernos nada que vulnere nuestra soberanía”. Esto fue a la salida de la firma del acuerdo TMEC (Tratado México EEUU Canadá) que ha reemplazado el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que fue el que consagró la última etapa de las desiguales relaciones que convirtieron a la industria mexicana en una maquiladora de los monopolios norteamericanos, particularmente de su otrora poderosa industria automotriz.

 

Pero sería bueno contextuar esto para ver el alcance y la intención de INFOBAE, por supuesto comprometido a hacer lo posible por erosionar al gobierno Nac & Pop presidido por A. Fernández a la vez que ridiculizar al Grupo Puebla.

 

Teniendo en cuenta los antecedentes que marcaron duramente la relación México EEUU desde ya antes que asumiera la presidencia AMLO, pero indudablemente agravada desde el arribo de AMLO para lo cual bastaría recordar la agresividad trumpiana que llegó al extremo de comenzar a erigir un muro entre los dos países. Casi un paradigma de la política aislacionista y proteccionista de esta etapa de declive del imperialismo norteamericano. Y de las políticas antiinmigratorias (a la vez que racistas y discriminatorias) que comparten los nacionalismos de derecha que acceden al gobierno en diversos países sacudidos por la crisis del modelo neoliberal.

 

AMLO públicamente hizo referencia a que México tiene presente los agravios que ha sufrido a lo largo de la historia de las relaciones entre ambos países. Por supuesto en el modo y el estilo calmo y amable que caracteriza a este mexicano, que no deja por ello de hacer mención las veces que puede al pasado revolucionario de su país. Pero se le impone propugnar un acuerdo que asegure continuidad a la actividad fabril en su territorio a pesar de que el mandatario norteamericano necesita concentrar la producción en su país. Y lo hizo en un momento es que Trump se encuentra compelido por la inminencia electoral (noviembre de 2020) en hacer gestos amigables a la comunidad latina. Además de razones geopolíticas: el forzado retiro norteamericano de otros escenarios mundiales lo obliga a privilegiar el resguardo de lo que siempre consideró su patio trasero, Latinoamérica. Y si la coyuntura no permite hacerlo por la fuerza habrá de hacerlo por la negociación.

 

Por eso el Acuerdo TMEC: es una intersección. México puede superar la pelea alrededor de muro sí o muro no para debatir sobre el tema del mantenimiento, las radicaciones e inversiones industriales (maquiladoras) en vinculación con el tema de las inmigraciones de ilegales y lograr un acuerdo de largo plazo para su mayor control y legalización. Al mismo tiempo un acuerdo tripartito sobre condiciones laborales y salariales y porcentajes de integración de los productos finales del mercado de exportación. Al respecto es necesario tener en cuenta que las exportaciones de la producción manufacturera norteamericana han caído drásticamente y se encuentran en uno de los niveles más bajos de las últimas décadas.

 

México no puede eludir su relación de conveniencia con los EEUU. Ni aún en los momentos más audaces y brillantes de sus políticos y políticas antiimperialistas hubo una ruptura de los fuertes lazos económicos que ligan a las dos naciones. Y es estos momentos de la crisis económica mundial agravada por la pandemia del COVID 19 y la incertidumbre por las características que asumirá al mundo a su salida la relación AMLO-Trump se inscribe en un intento de abordar un camino superador de la anterior relación trazada por el Acuerdo de Libre Comercio de América del NORTE, un paradigma del modelo neoliberal en bancarrota.

 

No hay una contradicción entre los rumbos que pretenden transitar los integrantes del Grupo Puebla y los resultados del TMEC por escasos que puedan resultar comparados con nuestras ambiciones. Tampoco entre los dichos de Alberto Fernández en la reunión de Puebla y la contextura que hasta el momento muestran ambos mandatarios. En realidad, es INFOBAE la que está en falsa escuadra. Es muy probable que los resultados de las negociaciones por la deuda argentina también resulten escasos al lado de nuestra ambición. Pero lo importante y lo que a la postre será decisivo es que mantengamos el rumbo del progreso y la liberación, es decir que lo decisivo es el nivel de nuestra ambición.