El primero de octubre la Misión de Observación Electoral, MOE, publicó sus mapas de riesgo electoral para las elecciones que se realizarán en Colombia este domingo 27 de octubre y que elegirán más de 12 mil funcionarios públicos en los 32 departamentos del país, los 1122 municipios y el Distrito capital de Bogotá. Los riesgos por violencia política según este informe si bien han aumentado en número pues han sido asesinados hasta la fecha siete candidatos más que en las elecciones de 2015 en que fueron asesinados cinco candidatos y se han incrementado las amenazas y los atentados, sin embargo el número de municipios en riesgo disminuyó de manera significativa pues en estas elecciones 152 municipios se encuentran en riesgo mientras que en el año 2015 había 204.

 

Contrasta este informe con otros informes como el de la Defensoría del Pueblo que registró para estas elecciones un riesgo en 418 municipios del país, las cifras no coinciden por las diferencias al momento de identificar los indicadores que cada institución utiliza para medir el riesgo electoral. Por ejemplo para la Defensoría del Pueblo el riesgo está relacionado principalmente con la presencia de grupos armados en el municipio, amenazas, hechos violentos, mientras que los mapas de riesgo de la MOE combinan dos tipos de riesgos: los relacionados directamente con la violencia contra candidatos, campañas, sedes, de los partidos con los riesgos asociados con fraude electoral.

 

Los riesgos por violencia política para estas elecciones se han concentrado más que para las elecciones de 2015, es decir, se presentan en un número menor de municipios y principalmente como lo señala el informe se concentran en los 170 municipios en que se desarrolló con mayor intensidad el conflicto armado entre el Estado y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, en los últimos sesenta años. Al abandonar la lucha armada y replegarse desarmados a las zonas de concentración y al no coparse estos territorios por parte del Estado tanto con la presencia institucional como con la presencia efectiva de la Fuerza Pública, estos territorios que eran lugar privilegiado para las economías ligadas con el narcotráfico, los cultivos de uso ilícito, la minería ilegal, el contrabando sobre todo en las zonas de frontera, se convirtieron y siguen siendo territorios en disputa a los cuales han llegado nuevos actores armados ligados con el narcotráfico, las guerrillas de Ejército de Liberación Nacional, ELN, las disidencias armadas de las FARC, grupos paramilitares que buscan el dominio armado en estos territorios.

 

Allí han ocurrido más del 60% del asesinato de los líderes sociales, asesinatos de excombatientes de las FARC y por supuesto el asesinato de líderes campesinos comprometidos con los programas de sustitución de cultivos de uso ilícito. Estos actores armados ilegales buscan fijar sus reglas del juego para las elecciones de alcaldes y concejos municipales. Esto fue lo que propició el aleve asesinato de la candidata por el Partido Liberal, Karina García, en el municipio de Suárez departamento del Cauca el pasado mes de septiembre que fue masacrada con cinco de sus acompañantes. La Disidencia de las FARC que al parecer fue la que perpetró este asesinato sospechaba que la candidata se opondría a sus actividades de minería ilegal y que estaría en contra de los cultivos de uso ilícito que se presentan en este municipio. Este patrón de comportamiento es el que se repite en los municipios señalados por la MOE como de alto riesgo para las elecciones del próximo 27 de octubre.

 

También hay destacar como lo hace el informe que en otra zonas en que dominaban las FARC y como producto de su desarme y por una mayor presencia del Estado han disminuido los riesgos asociados con factores de violencia política, esto ocurre por ejemplo en municipios de los departamentos de Caquetá y Putumayo. No ocurre así en otros territorios como ya indicamos. Un ejemplo palpable son los municipios del corredor del Pacifico Colombiano que cubre municipios del litoral que se encuentran en el departamento del Chocó, Valle del cauca, Cauca y Nariño donde está activa la disputa por el control territorial o en la zona limítrofe con la República de Venezuela que compromete municipios de Norte de Santander sobre todo en la región del Catatumbo y municipios del departamento de Arauca.

 

Los riesgos asociados al fraude electoral persisten por los problemas relacionados con el arcaico sistema electoral como la compra de votos, el fraude al elector o la trashumancia electoral, es decir, el trasteo de electores de un municipio a otro, pese a que por primera vez el desprestigiado Consejo Nacional Electoral, CNE, anuló la inscripción de cerca de un millón de cédulas por este hecho.

 

Persiste la división en el centro izquierda

 

La vocación suicida del centro izquierda como hemos analizado en otras ocasiones para el caso de Colombia y de otras regiones de América Latina persiste de cara a estas elecciones regionales, lo que pone en serio riesgo el avance de las fuerzas democráticas. El ejemplo más visible es el de las elecciones para la Alcaldía de Bogotá. La última encuesta publicada este miércoles 16 de octubre señala que hay un empate técnico entre los candidatos Carlos Fernando Galán que tiene una intención de voto del 32%, Claudia López 31%, Miguel Uribe 13% y Hollman Morris un 9%. Esta encuesta fue realizada por el Centro Nacional de Consultoría para el noticiero de televisión CM&.

 

Esta encuesta a mi juicio puede estar reflejando el momento electoral actual. Después de puntear durante toda la campaña la candidatura de Claudia López que claramente se ubica en el centro del espectro político cayó en la intención de voto, actualmente se ha logrado estabilizar pero perdió cerca de 10 puntos que son los que actualmente favorecen las aspiraciones de Hollman Morris respaldado por Gustavo Petro.

 

Otras encuestas que a mi juicio no reflejan la realidad y que se utilizan para ahondar la división y el distanciamiento entre el centro representado por Claudia López y la izquierda representada por Hollman Morris, buscan generar la idea que Hollman podría estar cercano a disputar la Alcaldía con un crecimiento que lo acercaría a Galán y López lo que no creo que este ocurriendo. Si aún fuera cierto lo que corresponde ahora es un acercamiento y un acuerdo que garantice el triunfo del Centro Izquierda para detener y reversar lo que representa Galán que es la continuidad del proyecto de las oligarquías tradicionalistas muy bien representado en el actual alcalde Enrique Peñalosa de quien fue jefe de campaña el propio Carlos Fernando Galán. Es el proyecto del metro elevado, más buses y más troncales de transmilenio incluido el de la carrera séptima destinado a la ruina de esta arteria histórica de la ciudad, plusvalías para los terratenientes urbanos, urbanización de humedales y afectación a la reserva ecológica Thomas Van der Hammen, ciudad del cemento y deterioro y disminución de la inversión social, esto es lo que quiere continuar tanto Galán que posa de independiente como Miguel Uribe que si se presenta como el continuador de este modelo.

 

Cabe la enorme responsabilidad a Gustavo Petro por lo que ocurra este 27 de octubre con la probable pérdida de Claudia López o en todo caso un resultado incierto que puede favorecer los intereses de la gran oligarquía financiera y lo que implicaría para la política nacional. Es muy importante el triunfo del centro izquierda en la ciudad como un contrapeso al gobierno de la extrema derecha representado en el actual presidente Iván Duque. La persistencia de la división puede acarrear como ya señale la derrota de Claudia López. Y no es que Claudia López no haya hecho lo suyo para generar factores de división. Pero no es el momento de las recriminaciones, es el momento del acuerdo, de la unidad, para lo cual puede servir el acuerdo programático del mes de junio que se había logrado entre todos los actores políticos del centro izquierda.

 

La pérdida de la Alcaldía de Bogotá sería lamentable y sentaría un nefasto precedente de cara a las futuras elecciones presidenciales. No se puede repetir la historia de 2018 en las elecciones presidenciales en que un sector del centro en donde por fortuna no estuvieron ni Claudia López ni Antanas Mockus decidió votar en blanco y no respaldar a Petro. Este es el momento de la grandeza y de la responsabilidad con el pueblo de Colombia que afrontará nuevas dificultades con las reformas anunciadas por el gobierno de Duque en materia laboral y pensional.

 

Bogotá 17 de octubre de 2019.

 

-Pedro Santana Rodríguez es director de la Revista Sur (Colombia)