Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, junto con el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard y Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), han presentado este lunes en Palacio Nacional el Plan de Desarrollo Integral para El Salvador, Guatemala, Honduras y el sur de México. La estrategia busca potenciar el desarrollo económico de la región y con ello inhibir la migración forzada hacia Estados Unidos.

 

Bárcena explicó que las causas estructurales de la migración lo constituyen el insuficiente crecimiento de los países centroamericanos, el alto crecimiento demográfico, las sequías e inundaciones; además de que es la región más violenta del mundo y con gran diferencial de ingresos –de 10 a 1– frente a Estados Unidos. Identificó a la vez que los que más migran son hombres jóvenes.

 

Ante ello, la funcionaria de Naciones Unidas ha propuesto impulsar el desarrollo económico de la zona, fomentar el bienestar social, la gestión integral del ciclo migratorio y la seguridad de las personas, no solo de las fronteras.

 

Fiscalidad progresiva, eliminar privilegios fiscales, transparencia y rendición de cuentas, priorizar la inversión pública y privada, interconexión eléctrica, conectividad ferroviaria, construcción de un gasoducto, integración digital y crear una red de investigación entre instituciones académicas, son otras tantas propuestas. Lo prioritario es generar un espacio económico entre México y Centroamérica mediante la integración productiva, propuso.

 

El plan prevé también mitigar el impacto de los desastres naturales, resguardar la biodiversidad y potenciar la agroecología.

 

López Obrador resaltó que este plan es muy importante porque va al fondo del problema, al origen de lo que está provocando el fenómeno migratorio. Y que no es por la fuerza como se resolverá, sino mediante la cooperación para el desarrollo.

 

Confió que con ello se van a atemperar los flujos migratorios, “que los centroamericanos sean felices donde nacieron, donde están sus culturas. Hay mucho potencial en la región. Es una región rica con buenas tierras, selvas, agua en abundancia, petróleo, gas, centros turísticos, asiento de la gran civilización Maya. Sí podemos impulsar este plan en beneficio de todos”, enfatizó.

 

“Se puede hace mucho con poco dinero porque se tiene lo principal: las tierras, el conocimiento de los campesinos, es la principal fábrica que puede dar desarrollo, producción, creación de empleos, fomento del medio ambiente, amor a la naturaleza, reforestar, preservar la selva tropical. Todo eso es esta región”.

 

El mandatario saludó que el acuerdo tenga un enfoque de bienestar. “Para Estados Unidos es una buena opción. La mejor. No queremos medidas de fuerza, queremos cooperación para el desarrollo. Para serenar a Centroamérica”, añadió.

 

El siguiente paso, por tanto, será el de “convencer a Estados Unidos de las bondades del plan. Falta llegar a la firma de un acuerdo y de esta forma definir recursos para la aplicación de programas, el rol de cada gobierno. Sería extraordinario la creación de un organismo para aplicar este plan”, expuso López Obrador.

 

El canciller Ebrard subrayó que del plan se derivan 30 estrategias, las cuales buscarán integrar la región y potenciar el desarrollo económico, con el fin de que las personas encuentren oportunidades de empleo en sus respectivos países. Para cerrar la brecha se contemplan inversiones por alrededor de 10 mil millones de dólares anuales hasta alcanzar un nivel del 25 por ciento del Producto Interno Bruto regional. La iniciativa, coincidió, se presentará a Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Japón, Chile, Turquía y otros países.