El ritmo de la justicia es lento pero seguro. No camina a la velocidad que se quisiera, se critica con frecuencia su lentitud a diferencia de la velocidad de la luz con la que van los criminales, ellos suelen ir muchos pasos adelante, van corriendo, saltando, pisoteando a los demás, por lo general a los débiles, se entiende que así sea porque los criminales no se mueven ni al ritmo ni el marco de las leyes, propias de un Estado de Derecho que se caracteriza por ser garantista, por guardar protocolos que cuidan de los procedimientos para no cometer injusticias, pues a toda persona lo asisten unos derechos que salva guardan su integridad y su presunta inocencia hasta tanto no está comprobado lo contrario.

 

Por desfortuna los criminales han sabido sacar mucho provecho de esta situación, sacan ventajas y es así como se han especializado en cometer sus actos criminales. Ejemplifiquemos con la gran Estafa en Colombia perpetrada por la Firma de Libranzas Estraval por un valor mayor al medio billón de pesos y 4.600 afectados. Sea lo primero tener claro que los criminales no son angelitos y por tanto sus acciones son milimétricamente planeadas en los tres tiempos conocidos: en el antes, en el durante y en el después. La firma Estraval se le reconoció irregularidades desde el año 2012, incluso hay quienes afirman 2009, y tan sólo fue intervenida años después, en el 2016. 

 

¿El por qué paso tanto tiempo para intervenir la Justicia? Sobre ello hay mucha discusión; omisión estatal o simplemente estrategias muy bien pensadas de los criminales para mantener engañada a la Justicia, recordemos que éstos son expertos en planear sus actos, pocas veces dejan cabos muy sueltos, no se exagera en decir que ellos son capos de capos, pues saben moverse muy bien dentro de la legalidad.

 

En suma, se está enfrentado ante monstruos muy peligrosos, son toda una máquina de red criminal, por lo tanto es de esperar miles de estrategias y artimañas para burlar a la justicia, para seguir engañando a sus víctimas y continuar con su Plan macabro del ilícito, de la estafa en el tema referenciado. Por lo tanto, también es comprensible que los afectados sientan mucho dolor, mucha impotencia y se dejen llevar por el desespero, situaciones éstas que también fueron y son previstas por los criminales, se valen de estas debilidades psicológicas para seguir golpeando, para debilitar, para doblegar a la víctima y hacerla que desista de defender sus derechos o que acepte cualquier mal negocio propuesto como se estila con los famosos planes de desmonte.

 

Hay que decir que un Plan Desmonte –PD- con criminales es y seguirá siendo inconveniente, son razones elementales: SIN dinero y SIN bienes, SIN ningún respaldo que permita proceder a pagos, un Plan así, es un salto al vacío, es una decepción mayor, otra estafa más. Y muchos más inconveniente cuando se ha develado conflictos de intereses entre ciertos abogados que obran como una mano invisible de aquellos, y  que lo promueven en nombre de las víctimas, pues ello no es más que otra estrategia más de los estafadores para aprovecharse de los estafados. Se quieren aprovechar de su desespero para conducirlos por otra estafa más como lo es el tal PD.

 

Aquí también es necesario develar que vender el sueño de la fácil

recuperación de dinero en un menor tiempo, atrapa a muchas personas que pecan de ingenuas, es comprensible que todos quieran tener el dinero pero con realismos. Desafortunadamente todavía existe gente que se niega a reconocer esa realidad de que la recuperación toma su tiempo, lo necesario del ritmo de la justicia, a diferencia de la velocidad de la luz que es el tiempo de los criminales, por eso hay que tener cuidado con esas estrategias que no favorecen a los afectados.

 

El tema del dolor, ira y todas las emociones que despiertan los victimarios es muy comprensible, pero se debe comprender, se debe ser consciente que la manera más útil es canalizar esa energía con acciones contundentes que permitan hacer justicia, y lo más concreto son las que permitan recuperar las inversiones. Se define la Fe como 24 horas de duda y un minuto de Esperanza. Por ello aún más se debe estar alertas y enfocarse en las vislumbradas, y una muy acertada es constituirse como víctimas ante la Fiscalía.

 

 

En este sentido se ha vislumbrado que los caminos a seguir por el momento es la Acción Penal, pues como es bien sabido los perpetradores de la estafa no han querido entregar sus bienes y dineros que tienen escondidos tanto a nivel nacional como internacional. En esta vía están trabajando la Supersociedades y algunos abogados penalistas de las víctimas. Por lo demás es de recordar que esta labor lleva tiempo investigar y por nuestra parte no se debe desesperar.

 

En conclusión, estar alertas para que se haga justicia y se recuperen los dineros, se precisa de Promover la Campaña del No al Plan Desmonte, No al Plan Criminal. Decir No al PD, es decir no dejarse robar de los criminales los ahorros, las pensiones de familias honestas y trabajadoras. No entregar el país a los Estafadores y Criminales.

 

Mauricio Castaño H

Historiador

Colombia Kritica

 

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