El pueblo venezolano, libre y soberano, retomó en sus manos el poder originario, eligiendo masivamente a representantes para la Asamblea Nacional Constituyente.

 

Más de ocho millones asistieron a las urnas, a pesar del boicot y del sabotaje de grupos antidemocráticos, en un proceso acompañado por personalidades jurídicas y políticas internacionales que testificaron la limpieza y transparencia.

 

Todas las ciudades, clases y sectores están presentes, con sus delegados, la máxima institución de la democracia venezolana.

 

La Constituyente es el camino para la paz y la normalidad; para retomar el camino al desarrollo y la prosperidad; para superar la crisis institucional y construir un programa que reunifique a la patria vecina.

 

De forma pacífica y democrática, millones de ciudadanos y ciudadanas dijeron no a los grupos terroristas, a las elites mezquinas, a los golpistas y a la injerencia de otros gobiernos.

 

Hombres y mujeres de bien, en todo el mundo, deben celebrar ese gesto histórico de autodeterminación de Venezuela, repudiando las amenazas intervencionistas y sumarse a una gran corriente de solidaridad.

 

También en Brasil se harán oír las voces de rechazo a la violencia y al sabotaje contra el gobierno legítimo del presidente Nicolás Maduro.

 

¿Qué moral tiene un usurpador como Michel Temer para hablar de democracia, violando la propia constitución de nuestro país, al adoptar posiciones que ofenden la independencia venezolana?

 

Brasil no puede pasar por la infamia de aliarse a los gobiernos que conspiran contra una nación libre y asociarse a facciones dedicadas a tomar el poder por asalto, apelando al caos y la coacción.

 

Convocamos a todos los brasileiros y brasileiras a la defensa de la democracia y de la autodeterminación de nuestros hermanos venezolanos, a su derecho de vivir en paz y a definir su propio destino.

 

Repudiamos las maniobras de bloqueo y agresión que están siendo tramadas en las sombras de la Organización de Estados Americanos (OEA), bajo la batuta de la Casa Blanca y con la complicidad del gobierno golpista de nuestro país.

 

Denunciamos el comportamiento repulsivo de los medios de comunicación que manipulan informaciones y atropellan la verdad, para servir a un plan de desestabilización y aislamiento.

 

Declaramos nuestra solidaridad al bravo pueblo de Bolívar.

¡Su lucha por la Paz, también es nuestra!!!