El Cometa Halley

 

Después del estruendoso fracaso de los representantes de la ultraderecha neoliberal que pretendían condenar a la República Bolivariana de Venezuela ante la desprestigiada Organización de Estados Americanos, porque estamos en “Dictadura”, ahora la representante de Estados Unidos ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la embajadora Nikki Haley, parecida al cometa Halley, esta misma semana arreció sus ataques contra nuestro país diciendo entre líneas que somos un Estado Fallido, concepto que ha utilizado mucho quienes dominan en el Consejo de Seguridad de ese organismo para enviar fuerzas multinacionales de intervención rápido como lo hicieron en Mali y República Centro Africana, hace menos de tres años. Sabemos que ese tipo de declaraciones de la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, es parte de la creación de una tendencia de opinión contra Venezuela. Recordemos que el 17 de mayo la señora Nikki en un comunicado ante la ONU expreso lo siguiente: “Venezuela, está al borde de una crisis humanitaria. Manifestantes pacíficos han sido heridos, arrestados e incluso asesinados por su propio gobierno. Por el bien de los venezolanos, y por la seguridad de la región, debemos trabajar juntos para asegurar que Maduro detenga esta violencia y opresión y restaure la democracia”.

 

La Sra. Nikki salió regañada de esa reunión del Consejo de seguridad de la ONU, pues sus propuestas fueron rechazadas fuertemente por algunos países, es decir como en la OEA ese tipo de ataque no consiguió eco. Luego Nikki, en menos de un mes, el 6 de junio se trasladó a Ginebra para participar en el Consejo de Derechos Humanos de ese organismo donde arremetió contra Venezuela expresando que “el Consejo de Derechos Humanos es el lugar adecuado para discutir la trágica situación en Venezuela, dado que han muerto más de 60 personas, 1.000 han resultado heridas y 3.000 han sido detenidas desde que comenzaron las manifestaciones contra el gobierno en abril. El gobierno venezolano está en medio de la destrucción de los derechos humanos y la democracia. Está llevando a cabo una campaña de violencia e intimidación contra manifestantes desarmados, empresas, sociedad civil y oposición política libremente elegida”. La embajadora estadounidense jamás hizo referencia al incendio de hospitales, los asesinatos perpetrados por la oposición paramilitarizada asesoradas por el expresidente colombiano Uribe Vélez.

 

Más adelante en esa reunión de Ginebra la Sra. Nikki dijo: “Aquí, en la organización preeminente de derechos humanos del mundo, Venezuela es un miembro de buena reputación. Y usa esa membresía para bloquear toda conversación significativa sobre sus violaciones de los derechos humanos. El Consejo de Derechos Humanos no tiene excusa. No puede considerarse la principal organización de derechos humanos del mundo y seguir ignorando las violaciones y abusos que ocurren en Venezuela”. Todos esos argumentos fueron rebatidos por nuestro embajador con casi tres décadas en el servicio exterior, Jorge Valero y quien ahora es nuestro representante ante ese organismo en Ginebra, quien prácticamente ridiculizo a la inexperta Nikki con fuertes argumentos de nuestras políticas de inclusión social y por qué si somos un país que, pese a nuestra crisis y contradicciones internas, mantenemos la bandera de derechos humanos ratificado por más de cien países que conforman ese organismo.

 

Hacia la Asamblea General de la ONU

 

Desesperada, la embajadora Nikki e inmediatamente después del triste papel jugado por el representante de Estados Unidos ante la OEA, la embajadora hizo un llamado desesperado a la intervención internacional contra la soberana República Bolivariana de Venezuela, expresando lo siguiente “La trágica situación en Venezuela llama a la acción”. Ahora le toca a un sector de la ONU (donde estará México, Honduras, Argentina, Israel, entre otros) comenzar sus ataques contra Venezuela, es un camino que están preparando para la Asamblea de la ONU que se realizará en septiembre en Nueva York. Así como desde enero prepararon para darle el golpe a Venezuela en su asamblea realizada recientemente en Cancún, ahora la ruta de la presión de los organismos internacionales se centrara hacia la ONU en su asamblea anual de septiembre. Mientras, la oposición sigue provocando el aumento de índice de muertos, al parecer antes de septiembre es llegar a cien personadas muertas para declarar el esperado estado fallido.

 

La oposición trabaja fuertemente con sus tentáculos y financiamientos internacionales. Su estrategia es negarse al dialogo así tenga la bendición del Papa Pancho. Según las declaraciones de los radicales opositores de Primero Justicia y Voluntad Popular tienen una agenda bien calculada para proseguir con la secuencia de paros, incendios a establecimientos del Estado en los focos que ellos crearon y controlan con sus alcaldías pretendiendo hacer ver, la mundo, a través de las redes sociales y la combinación de informaciones repetidas articuladamente a través de los medios de información de la derecha internacional que estamos en una guerra civil.

 

La constituyente se realizara en julio y ellos ya tienen todo un plan macabro montado. Dependerá mucho del Estado venezolano actuar, ajustado a los derechos humanos, para evitar que el 30 de julio, día de la elecciones, se inicie supuestamente una insurrección nacional contra el gobierno.