Las incógnitas sobre la marcha de la economía de los Estados Unidos de América en el marco de la nueva presidencia de Donald John Trump tendrán mañana un adelanto de respuestas cuando la presidente del Sistema de Reserva Federal (FED), la economista Janet Louise Yellen, exponga al respecto durante una conferencia que ofrecerá en la Universidad Lela Standford Junior, más conocida como Universidad de Standford, en Palo Alto, California.

 

El tema reviste particular importancia ya que la FED, el banco central estadounidense, fundado el 23 de diciembre de 1913, es un organismo autónomo que no depende de las autoridades nacionales aunque está sometida al control del Congreso pero sus decisiones son adoptadas por la Junta de Gobernadores designada por los bancos de manera que el control corresponde al sistema financiero privado.

 

Una semana atrás, el pasado miércoles, ya Yellen adelantó que a lo largo del 2017 en curso las tasas de interés del sistema financiero nacional se incrementarán en tres oportunidades lo que tendió a generar expectativas más favorables para la cotización de la moneda estadounidense, lo cual, tras una caída inicial el lunes, en el primer día hábil de la gestión de Trump, inició una fuerte suba que hizo disminuir hoy la cotización de la onza troy de oro a 1.201,88 dólares estadounidenses en la apertura del mercado cambiario de Nueva York, con una pérdida de u$s 7,12 respecto de las operaciones al cierre de ayer.

 

El lunes, al comenzar los negocios semanales, el oro llegó en Europa a unos u$s 1.220 en su momento pico lo cual luego repercutió en Nueva York donde llegó a un cierre de u$s 1.214,46, con una suba de u$s 4,04 respecto del fin de la semana anterior.

 

Las decisiones que adopte la FED serán claves para la marcha de la economía de los EUA con claras repercusiones sobre la del resto del mundo ya que a la misma corresponde la implementación de las políticas de emisión de moneda, en un sistema global excesivamente monetizado, y la de las tasas de interés, actualmente muy bajas, tendiendo a cero.

 

Si la FED cumple con el adelanto de Yellen de incrementar tres veces durante este 2017 la tasa de interés en consonancia con la suba inflacionaria al actual 1,7 por ciento con la expectativa de llegar a fin de año al 2% en un marco de decrecimiento del paro laboral, según las previsiones de Patrick Harker, el presidente de la FED de Filadelfia.

 

Si bien el oro que en junio de 2016 había alcanzado un récord de u$s 1.350 por onza troy luego cayó a 1.150 al cierre del año y se situó en 1.199,75 el día anterior al del traspaso de mando de Barack Hussein Obama a Trump.

 

La desconfianza original hacia la nueva gestión y las dudas de que el adelanto de Yellen sobre futuros incrementos de la tasa de interés, aunque ya el pasado 14 de diciembre la FED aplicó una suba del 0,25% anual llevándola del 0,50 al 0,75, después de casi una década desde que en 2008, tras el estallido de la crisis, cayera virtualmente al 0% mientras la emisión llegaba a los u$s 85.000 millones mensuales.

 

Una trepada de las tasas de interés en los EUA seguramente impactará en las del Banco Central Europeo que en la actualidad son negativas en el orden del -0,101% anual, casi idéntica a la del Banco Central del Japón, de -0,1%, y que en el caso de esta potencia económica asiática son una clara consecuencia de una década de estancamiento.

 

La depreciación del moneda estadounidense, que ahora la FED aspira a revertir, se inició desde que el presidente Richard Milhaus Nixon el 16 de agosto de 1971 rompiese la paridad de u$s 35 por onza troy, poniendo fin a los acuerdos de Bretton Woods e hizo que el poder de compra de la misma se redujese en más de 36 veces en estos casi 46 años.

 

La mayor aceleración de la declinación del dólar estadounidense como moneda de reserva, cuya cotización fue superada durante la década anterior por el euro, ahora declinante al igual que la libra esterlina, está ligada a la crisis iniciada en 2007 que produjo un fuerte desequilibrio hoy reflejado en una deuda promedio por núcleo familiar que supera el 100% de los ingresos anuales del mismo como surge de estudios del investigador jefe de la Universidad Nacional Autónoma de México, Oscar Ugarteche.

 

Cabe recordar que tras el derrumbe de la economía mundial desatado desde Nueva York en 1929 las reservas de oro nacionales se habían derrumbado estrepitosamente y fue así que al llegar al gobierno Franklin Delano Roosevelt, durante el primero de sus cuatro mandatos presidenciales consecutivos, resolvió dejar de lado el respaldo oro para la moneda papel y lo cambió por la paridad plata favoreciendo un revalúo de la misma en beneficio de los diferentes estados productores como Utah, Texas y Montana, entre otros, hasta que los acuerdos de Bretton Woods hicieron nuevamente del oro el bien de resguardo monetario global.

 

Las rápidas medidas ya adoptadas por Trump y otras anunciadas, más los anuncios que dará mañana Yellen serán claves para la recuperación, o no, de un sistema monetario basado, casi exclusivamente, durante las últimas décadas en la confianza del potencial económico de los EUA y un grupo de países de Europa Occidental, ahora cuestionado como lo han puesto de manifiesto los éxitos electorales del Brexit y Trump.

 

– Fernando Del Corro es periodista, historiador, docente en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.