De confirmarse las informaciones sobre que conocidos jefes de medios escritos y entrevistadores de televisión recibieron fondos provenientes de la partida secreta del ex presidente Antonio Saca, se estaría reconfirmando la hipocresía de personeros de la derecha que se llenan la boca hablando de transparencia, rendición de cuentas y anticorrupción.

 

Recientemente se conoció que el director ejecutivo de una ONG cercana a la derecha recibió mensualmente un jugoso salario durante el gobierno de Saca. Ahora aparecen involucrados en la corrupción del ex presidente arenero flamantes “periodistas-analistas” y entrevistadores que habrían recibido hasta 20 mil dólares cada mes.

 

Si esto es así, se reconfirma la hipocresía de muchos voceros de la derecha opositora (representantes de ONGs, dirigentes gremiales y periodistas) que hablan de corrupción sin tener solvencia moral para hacerlo. Involucrados en corrupción que critican la corrupción: “burros hablando de orejas”.

 

Por eso hay que exigir al Fiscal que investigue a todos los “destinatarios” de la partida secreta de Saca: sus empresas, familiares, ex funcionarios, amigos y propagandistas de su gestión. La Fiscalía debe dar con el paradero de los 246 millones que el ex gobernante arenero sustrajo Casa Presidencial, recuperar esos fondos y procesar a todos los involucrados en su manejo, ocultamiento y recepción.

 

En este sentido, también deben ser investigados los bancos que fueron cómplices de la corrupción de Saca al permitir los millonarios movimientos financieros sin alertar a las autoridades correspondientes.

 

Al respecto, son pertinentes estas preguntas que planteó en su blog el periodista Sergio Arauz:

 

“¿En qué pueden gastarse 250 millones de dólares de la partida secreta? ¿Por qué los bancos permitieron que funcionarios con salarios menores a los cinco mil dólares abrieran cuentas particulares que movieron millones de dólares? ¿Para qué sacar del sistema bancario 97 millones de dólares en efectivo -sí, billetes de 100 dólares en su mayoría-?

 

¿Por qué la Fiscalía no ha metido en la investigación a ningún directivo de ningún banco privado? ¿Por qué la Fiscalía no ha denunciado con todas sus letras la obstrucción a la información de los bancos que todavía se niegan a entregar datos de cinco cuentas bancarias por las que pasaron millones de dólares? ¿Por qué ningún banco emitió reportes de operaciones sospechosas?”

 

Estas preguntas debe planteárselas el Fiscal General y proceder contra los directivos de los bancos. Sin olvidarse, desde luego de los periodistas, analistas y presentadores “destinatarios” de la corrupción de Saca.

 

Asociación de Radios y Programas Participativos de El Salvador (ARPAS)