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Rajoy no conseguía formar gobierno y se ha decidido que ya está bien: el PSOE debe abstenerse y permitir que la derecha española gobierne. Los poderes fácticos representados por el hombre de “izquierdas” Felipe González, hombre muy preocupado por los problemas sociales (dicho obviamente con ironía), decidieron que Pedro Sánchez era un estorbo, y lo era, primero, por su idea de intentar formar gobierno con un partido con 5 millones de votantes como Podemos; pero más, era un estorbo porque no estaba dispuesto a abstenerse con el PP. Porque eso es lo que van a hacer el llamado sector crítico y ahora oficialista, aceptar un gobierno de Rajoy, es decir, abstenerse, justo lo que desean los poderes fácticos: que todo siga siendo tal como ha sido desde que la democracia española iniciara su andadura allá por el 1978, es decir, una farsa.

Y no es que Pedro Sánchez viniera a liberarnos de esta pseudodemocracia que supone la democracia española, en absoluto, pero ya sea porque solo buscaba su beneficio personal o por lo que fuere lo cierto es que iba por libre, y las élites, representadas por Felipe González (del que se siente muy orgullosa la que se postula como el recambio elegido para sustituir a Sánchez, ya sea como cabeza visible o como cabeza pensante), han decidido que ya está bien y que es hora de cambiar a esta persona para volver a llevar al PSOE por el buen camino, por el camino del servilismo al verdadero poder (como el PP, como ha sido siempre), y es por ello que los grandes “comunicadores” y voceros españoles apoyan sin duda el “golpe”.

Finalmente han ganado el sector crítico (curioso adjetivo ya que en realidad son los que han sofocado todo atisbo de ella) y se entregará el gobierno a la derecha y se cerrará la puerta a cualquier posible acuerdo con Podemos, es decir, se cerrará la puerta a que el PSOE pueda formar gobierno en mucho tiempo; ¿y qué importa eso si el papel del PSOE será, como hasta ahora, procurar que todo siga como ha sido? ¿Qué más da que gobierne un partido como el Partido Popular si los intereses de las élites quedan bien protegidos? ¿A quién representan los críticos encabezados oficialmente por Susana Díaz y extraoficialmente por uno de los representantes de los poderes fácticos mundiales, Felipe González? La respuesta es bastante obvia.

González dijo una mañana a través de los medios de comunicación que se sentía engañado por Pedro Sánchez. El representante de las élites dio la señal de que el momento había llegado y los peones acataron la orden y actuaron. Y seguirán actuando.