3ª y última parte

 

El juego analítico de situaciones y acontecimientos planetarios que pretenden entender que los países salen de alguna organización regional para incorporarse a otra, en que no tienen posibilidades de crecimiento singular, son maneras simplistas de ver el desarrollo de la geopolítica. Reino Unido (RU) está en proceso de salida de la UE –incluso con presión por Bruselas para que lo concrete pronto- pero no puede afirmarse que eso implique unirse a los organismos de Eurasia que analizamos. 

 

En el corto plazo y de concretarse su salida en el término reglamentario de dos años, además de sufrir consecuencias en disminución de su comercio con la UE e impactos financieros predecibles y desconocidos, en el corto plazo el costo de salida supera potenciales beneficios –que los hay-. Por lo pronto se aprecia que RU se plegará a los designios de Washington, esperará resultados de la elección en EU y tomará el rumbo del nuevo gobierno del imperio, que seguirá buscando vencer la multipolaridad vigente, en competencia y guerra fría no declarada con Rusia y China.

 

Entretanto, fuerzas de derecha que buscan la balcanización de la UE, siguen pujando, en casi todos los países –con especial vigor en Francia, Italia, Holanda y el propio RU- por ir a referéndums similares al inglés, poniendo en entredicho a movimientos que buscan en Grecia, España, Italia y otros, el ajuste beneficioso para los respectivos países en que operan, pero sin pretender una abrupta salida de la Unión, hacia rutas aún más inciertas, en arranques de nacionalismo a ultranza, como lo trata la derecha europea.   

 

En Europa, un grupo de analistas, consultados por la española 20minutos.es a fin de conocer criterios de cómo afectará a las economías europeas y de otras regiones, la salida de RU de la UE, dieron apreciaciones interesantes que juntas dan un panorama de lo que espera a la economía planetaria en manos de las finanzas, con un cambio en la City que, junto con Walt Street, dominan desde sus movimientos financieros, las economías en general. Afirman que dependerá de la negociación RU vs UE, rechazando que será un desastre, como opinan organismos oficiales, si bien los peores efectos serán en el corto plazo. Recordemos que es el mayor bloque comercial del Planeta (500 millones de personas que generan un Producto Interno Bruto (PIB) de 14 billones de euros y representan el 16% del comercio mundial). 

 

Auguran que, pese al Brexit, a largo plazo RU seguirá siendo socio comercial privilegiado en la UE y le liberará económicamente, al dejar de ser gran aportador de recursos a la UE. “Las noticias alarmantes se normalizan con el tiempo; Reino Unido, no deja de ser un país más y las inversiones allí no se modificarán mucho si no cambian las condiciones comerciales” -Guillermo García-Plata, secretario de la Asociación Española de Profesionales de Comercio Exterior- (Acocex). Plantean 9 “temores económicos que podrían materializarse con el Brexit.  

 

1,- Volatilidad en los mercados financieros. “Principal efecto a corto plazo”, apunta Javier Flores, de la Asociación Europea de Inversores Profesionales (Asinver). “A inversores les faltan referencias y muestran incertidumbre con bandazos porque no saben a qué atenerse”. RU enfrenta el riesgo de que los inversores se retiren de las islas hacia mercados más seguros, lo que “socava las pensiones” por las pérdidas que pueden sufrir los fondos privados de jubilación. 2.- Nuevo escenario comercial. Dependerá del modelo de relación con la UE: parcial; que los británicos entren en la Asociación Europea de Libre Comercio (con Noruega, Suiza e Islandia). “claramente la que más beneficiaría al RU, les daría estabilidad económica, aunque tendrían que seguir contribuyendo económicamente al proyecto europeo y permitir libre circulación de personas y mercancías”, aprecia Salvador Llaudes, investigador del Real Instituto Elcano.

 

3.- Aranceles con la UE. “Dejar la UE incrementará tarifas de exportaciones e importaciones”, asegura el director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Roberto Azevedo. El costo de la vida subirá, para los ingleses: mientras 6,6% de las exportaciones comunitarias van a las islas, 51,4% de ventas británicas se dirigen al continente. “RU perdería la ventaja que supone tener productos más económicos por la depreciación de su moneda”, explica Guillermo Rivas-Plata. “La imposición de tasas haría menos interesantes sus productos…se retrasarían entregas…la mercancía debería pasar por inspección de las aduanas”. 4.- Depreciación de la libra. “La madre” de todos los temores. La cotización de la divisa influye en el crecimiento de un país, flujos comerciales y política monetaria. Si estos retroceden, RU estaría obligado a depreciar la libra y recuperar competitividad. “Podría bajar de forma brusca”, advirtió el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney. El mercado la devaluó ya 6%, “sería un meteorito en la economía de RU, expandiendo ondas en el resto de países”.

 

5.- Recesión en RU. El Gobierno le llama “recesión de fabricación propia”. Sus economistas estiman que caería 3,6% hasta 6% si abandona la UE y se rige solo por normas mundiales del comercio. Además, se perderán 820.000 empleos y, según OCDE, cada familia perderá 3.000 euros al año. 6.- Huida de empresas. “El escenario de salida no beneficia…a inversores en RU. Si empresas que eligieron la City para operar en Europa se quedan fuera de ese mercado, igual se plantean salir”, explica Llaudes, es el mercado financiero más importante del mundo. JP Morgan y HSBC, mudarán buena parte de sus plantillas al continente. Un icono británico, Rolls Royce, paralizó inversiones precautoriamente. Según estudio de Ipsos Mori, 78% de empresas internacionales consideran que el Brexit perjudicará sus negocios.  El FMI no tiene dudas: la City quedará “erosionada” y la gestora BlackRock da cifras: se perderían 110.000 empleos en este hub financiero.

 

. 7.- Subida de tipos de interés y riesgo inmobiliario. Si el Brexit ahuyenta inversores, la deuda pública tendría problemas para colocarse. Habría que subir “recompensa” del Estado (tipos de interés). “Los mercados de deuda pública no dejan de ser competencia entre países y si el inversor observa riesgo, pedirá un interés mayor” (Javier Flores). Tipos mayores implican crecimiento de prima de riesgo y desconfianza hacia el país que, según Flores, se movería al rating de sus empresas, costando más financiarse. David Cameron alertaba de que encarecería hipotecas de ciudadanos, con riesgo de impagos. “RU es principal destino mundial en inversión inmobiliaria, su “pinchazo” sería una de las graves consecuencias del Brexit…arrastrando a otras capitales del mundo”. El Brexit haría caer 18% el valor de propiedades inmobiliarias. 8.- Menos presupuesto (y menos peso) para la UE. Desde su entrada a la UE (años 70), RU es uno de los países que más dinero aporta al proyecto -6% a la UE- (casi 7.000 millones) y el 2º que más fondos recibe (casi 3.000 M). Su salida disminuirá el presupuesto de UE, salvo que opte por el modelo Noruego -no pertenece a la UE pero aporta al proyecto comunitario-. La UE perdería peso si a sus 14 billones de euros de PIB anual se le ‘borran’ aportes de RU. 

 

9.- Recortes y subidas de impuestos. El supuesto ahorro por salir de la UE, no se compensaría por servicios financiados desde Bruselas o aumento de pagos de deuda si crecen intereses por la misma. 10.- Posible arrastre a una crisis económica global. Aquí hay elementos que podrían afectar a la región Latinoamericana y Caribeña, en donde hay gobiernos que ya se curan en salud, ¨ aplicando recortes, antes de que lo ameriten o para ocultar déficits presupuestales no conocidos públicamente. Con un PIB superior a 3,6 billones de euros, cualquier ruptura del statu quo comercial de RU puede provocar turbulencias en la economía mundial. 

 

La Reserva Federal estadounidense aplazó cualquier subida de tipos, hasta conocer el resultado final del referéndum, un alza en estos momentos sería perjudicial, si impulsa a la economía global a la recesión. “El Brexit restaría puntos a la economía global por…depresión en el sentimiento de los inversores”, dice Javier Flores, “Sobre todo afectaría a la economía de la UE, en recuperación en los últimos años”, matiza. La afectación se entendería en ondas concéntricas, mientras más cerca y relacionado este un país o un área con el RU, mayor será el impacto. Ver: http://www.20minutos.es/noticia/2773108/0/efectos-economicos-brexit-mundo-influencia-espana/#xtor=AD-15&xts=467263#xtor=AD-15&xts=467263 

 

Latinoamérica y el Caribe –México de manera particular- tienen oportunidad de replantear su presente con miras a un futuro distinto, en que las decisiones nacionales atiendan a las necesidades de sus pueblos y no respondan a los intereses financieros de los grandes capitales, en colusión con los nacionales, aunque estos sean porciones mínimas de aquellos.    

 

Es interesante analizar expresiones inscritas en el editorial del Global Times en China (27-junio-2016). “Es probable que el futuro paisaje de la política mundial implique cambios mayores, similares a los registrados en la historia geológica con la ruptura del antiguo súper continente de Gondwana, hace 180 millones de años. Grandes países, China entre ellos, experimentarán de nuevo cambios significativos en el escenario político y quizá tengan que hacer ajustes a sus selecciones de una regla para el gobierno mundial.” http://www.globaltimes.cn/opinion/editorial/ 

 

Sin duda, la resistencia que representan algunos gobiernos y organizaciones políticas y sociales en la Región Latinoamericana y caribeña, para plegarse a designios del imperio mayor, encontrará situaciones propicias, resultado del caos planetario creado por el Brexit. Pero éste también será pretexto para que, gobiernos en general, realicen ajustes financieros que afectarán precios y tasas de interés, con lo que pondrán a sus poblaciones en condiciones de desigualdad, mayor aún a la existente, haciendo crecer la brecha de ingresos y nivel de vida entre menos del 1% de la población vinculada a las finanzas transnacionales y el resto, que depende de su fuerza de trabajo. 

 

Puebla, Pue. 31-julio-2016-  

 

v_barcelo@hotmail.com