Cuál será o en qué sentido la OEA va a dirimir el problema de crisis entre la derecha oligárquica venezolana y el Gobierno de la República, en momentos que la misma derecha ha invocado un golpe contra la hermana República Bolivariana de Venezuela, llámese “suave” o “duro” y en momentos de peligro latente del Comando Sur de los EE.UU.

 

Hace apenas unos días, Luis Florido de la Comisión de Política Exterior del Parlamento de la MUD se reunió con su tocayo Luis Almagro en Washington, EEUU para pedirle a éste, Presidente de la OEA, tome acciones con respecto al artículo 20 de la “Carta Democrática” según ellos para resguardar la democracia, cuando han sido ellos, la derecha golpista, la pretenciosa amenazadora, al pretender derrocar al gobierno legítimamente electo por el pueblo.

 

Se puede ver aquí dos poderes enfrentados: el económico, –auspiciado por los empresarios de derecha y sus aliados de la MUD- contra el poder político legalmente constituido, es decir lo económico desea doblegar lo político, para ello la derecha provoca una crisis de tal magnitud, señalando mañosamente al gobierno de ser culpable.

 

Pero surge la pregunta de nuevo, qué debe hacer en este caso la OEA, si en el pasado histórico cometió graves errores garrafales, siendo el principal de ellos el verse bajo control del imperialismo norteamericano, es decir que su autonomía para resolver problemas en los Estados de América era socavada por presiones de Washington, donde se ubica la sede.

 

Ejemplificando tan solo un poco: fue injusta al no resolver ni defender el caso de la República de Cuba, cuando ésta se vio bloqueada por el imperio y lo peor, fue injustamente expulsada de la OEA. Un ejemplo más reciente, no hizo nada en el caso de Honduras, donde la oligarquía local, las transnacionales de las medicinas y el imperialismo dieron golpe de Estado al presidente Manuel Zelaya, y la indolencia mostrada por el asesinato de la luchadora social Berta Cáceres sucedido en marzo de este año.

 

La OEA, a través de Almagro tuvo un acercamiento con la parte institucional, la Canciller venezolana Delcy Rodríguez, en una ríspida discusión al ser señalado de que éste recibió instrucciones de la parte opositora para invocar la Carta Democrática haciendo a un lado al gobierno de la República.

 

¿Qué dice o en qué consiste la Carta Democrática de la OEA? Ésta establece y reconoce que la democracia representativa es indispensable para la estabilidad, la paz y el desarrollo de la región, promueve y consolida la democracia representativa dentro del respeto y el principio de no intervención. Este primer considerando, suena bien pero, el caso de Venezuela no es crisis de democracia, sino más bien el acecho imperialista y las bases desestabilizadoras de la derecha que se afanan en destruir una revolución todavía en marcha y con diques puestos para detenerla.

 

La OEA tendría que revisar su pasado histórico que ha sido oprobioso y contradictorio en sentido que no se ha manifestado a favor de la lucha de los pueblos por la verdadera democracia, la paz y el progreso social. Tendría entonces que corregir su triste trayectoria, soltándose de las amarras o ataduras de los intereses imperiales. La CELAC y la UNASUR tendrían que dar respuesta aún en momentos cruciales y difíciles por los que están pasando Brasil y Argentina.

 

Si la OEA, (Organización de Estados Americanos) tiene un procedimiento adecuado, autónoma y libre de la consejería imperialista, a favor de la no intervención y la libre autodeterminación de los pueblos, entonces ya no sería “esa cosa tan fea, tan fea que causa risa”, como dice Carlos Puebla, el cantautor cubano.

 

Ante la ofensiva derechista e imperialista, unidad latinoamericanista.