Finalmente esta semana se conoció el acuerdo entre el Gobierno y ELN por medio del cual anuncian los diálogos “para la paz de Colombia” y en el que, además de formalizar una mesa pública de conversaciones en Ecuador, se define una agenda de seis puntos y los procedimientos para su desarrollo.

 

En la agenda hay tres puntos que establecen una clara diferencia con la de la Mesa entre Gobierno y FARC, “participación de la sociedad en la construcción de la paz”, “democracia para la paz”, “transformaciones para la paz”. Estos puntos establecen la centralidad de las conversaciones con el ELN, porque de allí se deriva la importancia que ellos le dan a la participación de la sociedad, como medio y como fin. Todo indica que para el ELN la participación de la sociedad es un eje fundamental porque consideran que es con ella con quien el Gobierno debe llegar a acuerdos, a los cuales finalmente el ELN se sumaría; por eso es tan importante la definición de procedimientos de participación, pero también el alcance de la misma, ya que de allí se derivan los puntos dos y tres, ya mencionados; es decir, se trataría de una participación que coloque en la agenda de discusión los problemas de las comunidades, que estimule espacios de naturaleza deliberatoria, pero también con cierto nivel de decisión en el proceso de concertación con el Gobierno (“propuestas transformadoras elaboradas por la sociedad”). Igualmente será importante, a ese respecto, pensar en escenarios de participación-concertación como el que comienza a estructurarse alrededor de la Mesa Social por La Paz, como espacio de convergencia de organizaciones y movimientos sociales populares y que podría ser un mecanismo complementario dentro de este proceso, que permita estructurar y concertar acuerdos para la transición y el posacuerdo.

 

La participación de la sociedad es el almendrón de este proceso de conversaciones Gobierno y ELN; por lo tanto es fundamental que el Gobierno entienda que no se trata solamente de un tema de hacer más o menos, de realizar foros fuera de Bogotá o en la capital, se trata de concebir la participación como medio y como fin de la concepción que atraviesa el acuerdo Gobierno y ELN.

 

Por otro lado, tenemos tres puntos de la agenda, “víctimas”, “fin del conflicto armado”, “implementación”, en los cuales la convergencia con la mesa de conversaciones Gobierno y FARC es forzosa e indispensable y afortunadamente el acuerdo Gobierno-ELN lo prevé en el punto 3.c. de la Fase Pública cuando señala, “una vez hecho público este proceso, se establecerán mecanismos con la Mesa de La Habana para identificar temas en que se requiera coordinación y sincronía” y para ello un factor positivo son las actuales buenas relaciones que, al parecer, tienen las FARC y el ELN, porque del otro lado se trata de que coordinen las dos delegaciones del Gobierno. Allí los acuerdos que se han construido en la Mesa de La Habana sobre víctimas, justicia especial para la paz y otros, pueden ser inspiradores para la mesa entre Gobierno y ELN.

 

Uno de los desafíos importantes, para el Gobierno y la sociedad -especialmente los medios de comunicación-, es manejar las distintas temporalidades de las dos Mesas; la de Gobierno y FARC a punto de iniciar la implementación de los acuerdos finales, después de tres años largos de funcionamiento y la de Gobierno y ELN iniciando la fase de participación de la sociedad -seguramente con múltiples espacios de participación regional y nacional- e iniciando procesos de concertación entre organizaciones sociales y gobierno. Allí hay que evitar la tentación o bien de retrasar la implementación de acuerdos de la primera Mesa o la de pretender atropellar el proceso de la segunda buscando que los tiempos se unifiquen.

 

Pese a las complejidades que puedan darse, se trata de mirar positivamente esta oportunidad que tenemos los colombianos para cerrar definitivamente el conflicto armado y si las delegaciones de ambas Mesas manejan las cosas adecuadamente, se pueden generar sinergias positivas que ayuden a potenciar el avance de las dos Mesas .

 

Alejo Vargas Velásquez

Profesor Universidad Nacional 

Twitter: @alejovargasve

 

Publicado en El Colombiano, domingo 3 de febrero de 2016