Este hermoso espacio acuático único en Venezuela, fue decretado Parque Nacional en 1974. Luego bombardeado con napalm (bombas que utilizó USA en la famosa guerra de Vietnam), con la finalidad de quemar los manglares para construir las urbanizaciones para turistas en la época de Míster Jack , Jack Dornbush, durante el gobierno de Jaime Lusinchi. Por la presión de los movimientos sociales ecológicos y científicos en 1982, se logró una presión internacional para que en 1996 esta Laguna fuese incluida en la Lista Universal de Humedales por su gran importancia ecoambiental. Aun con todo eso, no se han implementado las propuestas para lograr la protección plena de la laguna que como dijera en vida Morochito Iriza con lágrimas en los ojos “la están asesinando poco a poco y con ello la vida de nosotros”. Hoy la laguna se está secando. Algunos dicen que es un proceso natural, pero hoy las consecuencias son desastrosas y no es precisamente por un proceso natural como dijera el innombrable alcalde del Municipio Páez en un programa de radio hace unos días atrás.

 

Causas de la sequía de la laguna

 

Carlos “Caique” Rodríguez, es un hombre que ha luchado toda su vida en defensa del ambiente. Este hombre conjuntamente con Morochito Iriza, el poeta Félix Pedrique, el IVIC, Centro de Estudios Nacionales del Ambiente, y quien suscribe este artículo, organizó en 1982 un encuentro nacional en defensa de la Laguna de Tacarigua. Estuvimos en la Laguna de Tacarigua, caminamos casi medio kilómetros sobre la arena seca de este parque nacional con Caique y Freddy Blanco. Caique nos dice que “Esta sequia no es solamente por este largo verano, que es algo cíclico, sino también por la disminución de los afluentes de agua dulce que desembocaban en la laguna los cuales permitían un ecosistema salobre. Al aumentar el flujo de agua salada proveniente del mar, ha aumentado considerablemente la salinidad y sedimentación de la misma, que también origina la migración y casi desaparición del lebranche y otras especies características y propias de ese hábitat.

 

Al preguntarle a este revolucionario de siempre sobre que otras causas negativas pudieran influenciar para que se agudizara esta sequia? Caique nos responde que “ha incidido negativamente en la laguna, la construcción sin previos estudios de impacto ambiental, de numerosos urbanismos en su barra occidental, en especial en el Caño de los Burros, incluyendo recientemente el Urbanismo realizado por la Gran Misión Vivienda, además de ranchos hechos en sus adyacencias, los cuales generan una gran cantidad de desechos sólidos, aguas negras y servidas cuyo destino final es la Laguna, generando una contaminación y sedimentación adicional de considerable importancia a esta albufera, tan maltratada y malquerida por muchos de sus propios habitantes y gobernantes”.

 

¿Cuáles son las alternativas?

 

Caique expresó, como parte del Cumbe de Resistencia de Barlovento, que “para evitar esa muerte lenta, algunas veces cíclicas y otras provocada, se planteó en la concentración ecológica del año 82, la solicitud de incorporación de la barra occidental de la laguna, como zona protectora del Parque Nacional sobre la base de las siguientes alternativas

 

1) Estudiar la posibilidad de la restitución de los afluentes naturales de agua dulce de la Laguna.

 

2) Limpieza periódica de los caños y quebradas afluentes de la Laguna

 

3) Eliminación del Canal Madre Casañas

 

4) Eliminación de la Circulación de embarcaciones con motores de alta potencia en la Laguna

 

5) Vigilancia permanente y coordinada de la Guardia Nacional Imparques, Consejos Comunales y otros para impedir la pesca de arrastre y filetes en la misma

 

6) Plan de rescate de la cuenca del Rio Tuy. Por ultimo en el 2005 sugerimos la creación de la Cooperativa ambiental Coose reciba en el 2005 para el saneamiento ambiental en Tacarigua a través de la recolección, clasificación y reciclaje de desechos sólidos, el cual fue presentado al gobernador del Estado Miranda, para esa época Diosdado Cabello, que en esa oportunidad mostró en apariencia mucho interés y prometió asumirlo, pero en la práctica nunca lo hizo.