No era posible que pasáramos por alto una acción criminal contra Cuba Revolucionaria, como la cometida en Barbados formando parte de la política agresiva que Estados Unidos ha desarrollado contra nuestro país.

 

El país que tanto ha planteado la lucha contra el terrorismo, ha sido el organizador y ejecutor de cientos de acciones terroristas que han costado la vida a personas inocentes, cuyo único delito fue el vivir en un régimen de libertad, dignidad e independencia.

 

Los terroristas “buenos”, los que actúan bajo las ordenes estadounidenses, tienen refugio seguro en el país de la “democracia representativa”, sin importar cuanta muerte han causado. Ese refugio seguro se está convirtiendo en un arma en contra del sistema que lo creó.

 

Cuando organizaron Al Qaeda para luchar contra los soviéticos en Afganistán, el asunto se fue de las manos y  este grupo terminó siendo calificado como una organización terrorista.  Algo similar les ha sucedido con el Estado Islámico, originalmente invención estadounidense para que derrocara al gobierno Sirio y en estos momentos un movimiento que no pueden controlar, que se distingue por los crímenes y violaciones de los derechos humanos que diariamente realizan.

 

Pero aún le queda a la “sociedad de la libertad” un terrorismo peor, el que se origina internamente por el descontrol existente con las armas de fuego.  Este terrorismo, unido a los asesinatos que comete la policía contra los ciudadanos negros, provocará una explosión popular en distintos estados que será bastante difícil de controlar.

 

El Crimen de Barbados nos llenó de pena. En nuestros corazones se mantiene el recuerdo de aquellos que fueron víctimas del criminal acto y de los autores del mismo, tanto los materiales como los intelectuales, que en un momento determinado, tendrán que ser juzgados ante los hombres, como ya lo han sido ante la historia.

 

Dr. Néstor García Iturbe es editor del boletín electrónico El Heraldo (Cuba) sarahnes@cubarte.cult.cu