La política angloestadounidense contra Cuba posee siete llaves con siete cerraduras, cada una independiente de la otra. La conferencia de prensa brindada por Roberta Jacobson por la parte estadounidense, y Josefina Vidal por la cancillería cubana evidencia que en 1961 primero y posteriormente en 1994, cuando fue codificada dicha política como ley, el gobierno de los EEUU dio por clausurada cualquier posibilidad de contacto con La Habana, atrancó cerradura; y tiró las llaves al Potomac.  ¿Ahora qué?
 
Los demócratas con Obama al frente como “líder” del mundo, se zambullen en las aguas del gran río mientras la Cámara de Comercio con Donahue a la cabeza, les facilita algunos salvavidas, a ver si por un milagro aparecen las llaves de marras. Mientras Jacobson en la conferencia de prensa brindada alrededor del mediodía en la capital cubana el día 22 de enero de 2015, va “haciendo tiempo”, en lo que el Sr. Presidente negocia con la mayoría republicana en el senado y la Cámara de Representantes, ultraderecha cubanoamericana de por medio, haciendo prospección a por lo menos una de esas llaves.
 
La más complicada es la que desmantelaría a ese tareco político de bloqueo contra la Isla. Todo parece indicar que no habrá avances efectivos en las negociaciones con Cuba si se pretende abrir una embajada de los EEUU en La Habana para “normalizar” relaciones bilaterales con la codificación del bloqueo vigente.
 
He ahí el primer entuerto o cerradura sin llave. Avance efectivo de las conversaciones en acuerdos reales versus relaciones bilaterales sin bloqueo. En algunos lugares del planeta no toman en serio al gobierno revolucionario cubano ni al General de Ejército Raúl Castro Ruz. Y, por supuesto, ni a Fidel. En muchos sitios dieron por expedita esa normalización, solo porque Barack Hussein Obama la anunció el día de San Lázaro. Nuevamente la amnesia que provoca la deshistorización en el ejercicio del poder imperialista interactuando con el efectismo de los masmedia globales ha gestado otro chiste.
 
La necesidad, “olvidada” por las autoridades angloestadounidenses de facilitarle un banco a la Oficina de Intereses de Cuba en los EEUU (en Washington) fue mal interpretada por algunos periodistas extranjeros, sobre todo “americanos”, que a través de sus preguntas a Josefina Vidal (directora del departamento EEUU en la cancillería cubana) que fue extremadamente precisa en sus declaraciones expuestas en ambos idiomas, inglés y castellano. Al respecto una pregunta hecha por cierta periodista estadounidense mezclaba esa exigencia con la previsión por parte del gobierno cubano sobre una supuesta fuga de capitales hacia los EEUU. ¿Qué tiene en común Juana con su hermana? Lo que demuestra no solo la ignorancia, a su vez la insipiente preparación de no pocos profesionales de la noticia del “norte” que cubrieron este evento. Y después ellos mismos dicen que los zocotrocos somos los del “sur”.
 
Sencillamente, las autoridades estadounidenses dejaron a nuestra misión sin acceso a banco alguno autorizado para operar con ella. Las gestiones de visado y otras son imposibles desde hace alrededor de tres meses. ¿Cómo se las han arreglado las personas que viajan a Cuba? Aún es un “secreto del Orinoco” como decimos popularmente en La Habana. 
 
Evidentemente la prensa extranjera –porque la local siempre está avisada para esos menesteres-, imaginó que la cobertura de esta primera sesión con la Jacobson presente ya anunciaría la ruta expedita del itinerario para abrir embajada en La Habana, la posible “crew” que esta llevaría y algunas otras exigencias por la parte angloestadounidense hacia el gobierno cubano. Al menos, reiteramos, esa parecía ser la esencia del interés de los medios extranjeros en su mayoría. Pero la Jacobson se limitó a advertir que dichas conversaciones serían arduas, con una extensión impredecible; y que la próxima aún no está precisada en el horizonte.
 
Por un parte eso puede beneficiar al gobierno de Obama, porque le permita implementar reformas “blandas” mientras disimula no haber encontrado ninguna de las llaves. Reformas que intentarían beneficiar a los intereses estadounidenses y a su objetivo de ir penetrando a la sociedad cubana para ir rasgándole el piso al gobierno revolucionario de la Isla, ir deslastrándose un poco de esa disidencia cubana proyanqui, que no sirve ni para sacar al perro al parque, cuesta un hijo bobo estudiando en Harvard, y no tiene pensado jugársela en el ruedo, sino simplemente salir arrancando en busca de la primera hamburguesa McDonald. La prospección en sitio –con embajada abierta en La Habana-, le permitiría encontrar gente más eficaz y legitimada dentro de la sociedad local con fines subversivos. De paso insuflarle oxígeno al empresariado estadounidense para hacer las primeras operaciones con Cuba.  
 
En resumen, la Jacobson dijo lo que casi ya habíamos previsto.
 
Vidal, por la parte cubana reiteró lo que ya había expresado el presidente Raúl Castro Ruz, que existe la más transparente voluntad política para negociar la normalización de esas relaciones bilaterales; pero que no habría resultados posibles con el bloqueo contra Cuba vigente como ley, ni la instalación de embajada de los EEU en la Habana, ni avance en tales conversaciones si primaba la más mínima alusión a conceder ni un ápice de la soberanía, la libre decisión, o concesión por parte del gobierno revolucionario. El reconocimiento a las diametrales diferencias entre los gobiernos y sistemas, y la voluntad de encontrar el modo de relacionarse teniéndolas en cuenta es imprescindible.
 
Obama dio un paso adelante y dos de retroceso. ¿Cuánto beneficia esto a su política con Cuba? Solo el tiempo y sus decisiones lo dirán.
 
La ciudad de La Habana, como siempre tranquila, imbuida en su cotidianidad y sus problemas por resolver. Y avanzando.
 
La próxima sesión de conversaciones aún no está precisada. Cuba se ocupa de sus asuntos y es paciente, lo aprendimos de la porción asiática de la nacionalidad cubana.
 
Desde el litoral oeste de La Habana martiana, marxista, revolucionaria y bolivariana. 23/01/2015