El lema oficial de la República francesa Liberté, égalité, fraternité parece revivir en su expresión bélica: Liberté, égalité, fraternité, ou la mort! Misterioso péndulo histórico que se encarga de borrar de la memoria, en cual Alzheimer histórico, las condiciones primigenias por las cuales el ser humano transita, el oprimido se convertirá en opresor y el opresor en oprimido y este es el caso de La France. Aquella Francia burguesa insurgida contra la tiranía absolutista de la doble nobleza, político-religiosa, y sus valores liberales de Liberté, égalité, fraternité, lo único que originó en la historia del occidente es dotarnos de una estructura ideológica capaz de construir la más monstruosa maquinaria de saqueo y colonización, en palabras del Papa Juan Pablo II: el capitalismo salvaje, el cual es defendido cueste lo que cueste. Como puede hablar de los valores de la democracia, el mandatario francés François Holland, después de haber sumido en la pobreza a una de sus más desgraciadas colonias Haití – que el pasado 12 de enero cumplieron cinco años de aquel dramático terremoto donde murieron más de 220.000 mil personas y 1,5 millones quedaron sin hogar de las cuales 79.397 personas se encuentran en calidad de desplazadas viviendo en 105 campos en medio de la pobreza extrema –  y ahora moviliza millonarios juguetes bélicos en el portaviones Charles de Gaulle hacia Irak?
 
¿Es que se puede hablar de  Liberté, égalité, fraternité  desde el descalabro socio-económico-político en el cual se encuentra sumergida La France y el bloque de países europeos al borde del colapso financiero económico? ¿Qué tipo de ideología puede sostener el doble rasero capaz de empeñarse en campañas neo-colonizadoras creando zozobras como la desgracia contra la revista Charlie Hebdo para embarcarse en una nueva guerra en Irak? Los valores de libertad, igualdad y fraternidad no funcionan en un mundo multidiverso. La ideología de la universalidad y homogeneidad es caldo de cultivo de desquiciados fundamentalismos – sean estos económicos o religiosos – los cuales lo único que persiguen es la despersonalización y automatización de alienadas masas en función de los pragmáticos intereses del mercado de consumo.
 
¿Por qué Francia no asume la reparación indemnizatoria de Haití después del millonario saqueo histórico? ¿Por qué razón en lugar de plantearse la fórmula bélica desquiciada y multimillonaria en Irak no invierte tremendo capital en ayuda humanitaria en favor de las víctimas del cólera en Haití? Víctimas de la irresponsabilidad de las fuerzas militares de las Naciones Unidas provenientes de Nepal quienes vertieron sus residuos fecales infectados en las entrañas del rio Meille cerca de la pequeña ciudad de Mirebalais (2010) produciendo el contagio de más de 650.000 personas, la muerte de más de 8.500 y los miles de víctimas que hasta el día de hoy claman por justicia? ¿Por qué el mandatario francés no se rasga sus costosas vestiduras que endosa frente a la impunidad de la cual goza las Naciones Unidas, su secretario Ban Ki-Moon y Edmond Mulet responsables del ingreso a Haití de militares provenientes de Nepal infectados con el cólera? Esta impunidad no ofende el preciado emblema de La France Liberté, égalité, fraternité ¿o la muerte” (ou la mora ) está incluida como valor agregado?
 
Lamentamos las miles de pérdidas humanas y los innumerables daños económicos-psico-emocionales que estos sangrientos eventos siguen ocasionado, pero al igual que la conspiración del 9/11 que justificó la irracional guerra contra Irak, la nueva conspiración Charlie Hebdo pretende justificar una nueva cacería étnica de la cual ya estamos viendo sus frutos. No existe libertad que justifique de modo alguno la falta de respeto a la sensibilidad religiosa de ningún ser humano profese la religión que profese. El mismo Sumo Pontífice Francisco lo sostiene: “Tenemos la obligación de hablar abiertamente, de tener esta libertad, pero sin ofender (…) La libertad de expresión y la religiosa son derechos humanos fundamentales”. [1]
 
Solo han pasado unos días de la increíble campaña anti islámica en Paris y Francia se encuentra a orillas de Irak con el portaviones Charles de Gaulle quien en palabras de François Hollande “es un instrumento de fuerza y de poder, es el símbolo de independencia y un manifiesto de su capacidad política y militar de Francia.  En dicho portaviones serán transportados dos mil marines, doce cazas de combate Rafale, nueve Súper tendard, cuatro helicópteros y un avión de vigilancia”. En este contexto de intencionadas conspiraciones, tenemos claro que desde la perspectiva del mandatario francés, y de las corporaciones a la cual representa, los valores del poder y la independencia de La France no nace de su paradigma de un mundo libre, igualitario y fraterno sino de las canteras de la industria armamentística mundial y las bóvedas de las corporaciones financieras.  Imagínense que solamente por una hora de vuelo de cada uno de los doce aviones Rafaele La France se gastan 40.000 euros, sin contar las extravagantes sumas de dinero invertido en cada operación de entrenamiento del famoso portaviones.
 
De que valores democráticos pueden hablar La France que asiló a un feroz heredero del saqueo y la masacre de Haiti Jean-Claude Duvalier (Baby Doc) quien emuló y superó a su padre “Papa Doc”. Como se les ocurre autoproclamarse defensores de la democracia si mientras su ex colonia Haití sangraba de pobreza y la esposa de Baby Doc despilfarraba patológicamente el dinero de los haitianos visitando exclusivas joyerías como Boucheron, Hermes o vacacionando en lujosos hoteles. Ser anfitriones de criminales como el extinto dictador se lo pueden permitir y los miles de haitianos saqueados y asesinados no ofendieron sus valores democráticos? Asilaron a un dictador, derrocaron y exiliaron a un sacerdote y teólogo de la liberación (Jean-Bertrand Aristide), conspiran contra su propio pueblo ¿En nombre de que valores mandatario francés?
 
¿Hasta cuándo el emblema globalizado de la Liberté de la economía de consumo, la égalité de las masas alienadas y la fraternité de las corporaciones multinacionales, ou la mort seguirán imponiéndose como credo “democrático” fuera del cual lo único que encontramos es saqueo, destrucción y desolación?  ¿Hasta cuándo la sanguinaria inteligencia conspiratoria que no duda segundos en sacrificar seres humanos, y la naturaleza en su conjunto, con la finalidad de justificar absurdas cruzadas teniendo el agua, oro y petróleo como botín so pretexto de defender democráticos ideales bajo los cuales subyacen valores anti-vida que lo único que alberga en sus entrañas es la lógica del saqueo y la opresión neocolonial?  Finalmente, con todo el respeto que el abanico de religiones se merece, y sin pretender catequizar a nadie, hago referencia a lo sentenciado por Jean-Bertrand Aristide: “El imperialismo estadounidense ha sustentado al gobierno de Haití. Las elecciones no son la salida, las elecciones son un modo de aquellos en el poder para controlar al pueblo. La solución es la revolución, primero en el espíritu del Evangelio; Jesús no podía aceptar que el pueblo pasara hambre. Es un conflicto entre clases, entre ricos y pobres. Mi trabajo es de predicar y organizar”.
 
01/15/15