Si se hiciera una encuesta entre los presos del ex penal García Moreno, todos o casi todos dirían que son inocentes; y que los que deben estar presos, son los que están afuera. Y no les falta razón, en algunos casos. Algo de eso está ocurriendo en los que le ponen al país entre los más corruptos y los menos eficaces. No es coincidencia que las supuestas (o reales) encuestas, que hacen en Europa, o en los Estados Unidos de Norteamérica o entre los oligarcas locales, sean Venezuela, Ecuador, Argentina (entre otros) los países más corruptos o que no hacen nada. Todo lo contrario.
 
¿Qué hay países más corruptos que el nuestro?, es un hecho que no admite discusión. Para no citar sino uno, pienso (luego existo) que México es más corrupto que el Ecuador. No olvido que el autor de las “mordidas” es México; y que en ese país –si no me equivoco- hay una estadística, de por lo menos 10  muertos por día,  en los últimos años; lo cual da una cifra bastante escalofriante para Ecuador. Mientras en Estados Unidos, los “locos” están matando profesores, estudiantes, niños y niñas, lo cual sabemos porque no es posible ocultarse; como hacen anualmente las 10 más grandes corporaciones que dominan la “gran prensa” en Estados Unidos; y de los que la SIP no dice nada hoy ni dirá nada mañana. Lo cual puede verse en al Proyecto Censurado (en español) de la Universidad de Sonama (California-EE.UU.).
 
Ni qué hablar de la vecina del norte: Colombia. O del vecino del sur: Perú. En el caso de Colombia, bate todos los records, en América del Sur, en el desplazamiento de campesinos, en refugiados en otros países (principalmente, en este Ecuador) y un largo etcétera. No son imitables los cerca de dos mil “falsos positivos” que logró el señor Álvaro Uribe Vélez (mientras fue Presidente de Colombia, 8 años) y sus muchachos, denominados modernamente “Los Rastrojos”. Es decir, en todas partes se cuecen habas y  no hay Cristo que los controle. Ni hablar del Chile que fue del señor Pinochet. O lo que hicieron, en menos de ocho años, los gorilas argentinos. Y todo eso, con el auspicio de la “gran prensa” de esos lugares. El Mercurio de Santiago de Chile; La Nación y Clarín de Buenos Aires, Argentina. Sin contar con El Tiempo, de Bogotá, que fue de los primeros en publicar “una foto equivocada” de alguien que no era Ministro del señor Rafael Correa.
 
Esto no quiere decir que en Ecuador no haya corrupción o por lo menos un muerto. Solo en Quinindé (Esmeraldas, una provincia del nor-oeste de Ecuador) “un loco de atar” de los que no faltan en ningún país, irrumpió con una daga (navaja grande o cuchillo) y mató a una señora y a un ciudadano, que tranquilamente iban a participar en un miting a favor del Presidente Rafael Correa. Eso sin contar con los heridos que dejó el ciudadano, que según la información oficial, hasta esta madrugada (martes 5 de febrero/2013) decía sandeces e incoherencias; y no sabía por qué estaba preso. Y lo más curioso es que el tal sindicado de autor del doble crimen y de los 4 heridos, tenía antecedentes de drogadicto y de haber estado en la cárcel.
 
Lo que quiero decir es que la criminalidad es cosa mundial. Igual que la corrupción y otras ilegalidades. Solo que se ha vuelto política. Hasta hace unos años (dos o tres décadas atrás) la “gran prensa” de nuestros países se daba modos para no aparecer “amarillista” y ocultaba, en páginas indefinidas, los asesinatos o los robos. No hay más que preguntarles, si estuvieran vivos, al célebre Dostohiesky o a Edgar Allan Poe; cuando menos, a la también famosa Agathie Cristhi (o como se escriba) Entonces, como que había una doble moral que se traducía en la gran prensa de los pasados tiempos. Hoy en día, lo que queda de la gran prensa no pierde un asesinato o un robo; si es cometido por alguien que no es de su agrado, para darle las primeras páginas. Y decir, sin más, que una de las preocupaciones ciudadanas, es la “criminalidad ascendente” ¿Qué hacer? El principal diario sipiano de el Ecuador (El Comercio de Quito) se ha dedicado a defender a los 10 de Luluncoto (un barrio del Quito) y a la UNP (que le da sitios de honor para sus “resoluciones” de Directorio) cuando años atrás, la Unión Nacional de Periodistas, pasó a ser mala palabra para tales medios. Ni qué hablar de los acusados de “terrorismo”.
 
En la vida cotidiana, poco. Hágase lo que se haga, habrá siempre el “desquiciado” que le asesinará a uno o le quitará lo poco o mucho que da la misma vida. Los “ladrones de cuello blanco” (como se decía antes) se pasean lindos y orondos por las calles de nuestras ciudades y hasta son legisladores; y  no hay Cristo que les lleve a la cárcel, que es donde debían estar. Lo que estamos viendo en la vieja España: el señor Rajoy y Cia. negando lo que está a la vista y que se llama Bárcenas. Y la vista es, para los españoles, el diario El País, otrora del partido social demócrata español. Hoy, quizá para encubrir la metedura de pata sin nombre, cuando publicó a un pobre paciente entubado en una clínica cualquiera, y dijo que era nada más ni nada menos, que el Hugo Chávez de Venezuela, operado en La Habana. El mismo diario, vuelve a poner patas arriba a la muy débil democracia española. Con el señor Mariano Rajoy a la cabeza.
 
Ni qué decir, de la Venezuela de Hugo Chávez. Desde el 11 de diciembre está en La Habana y promete regresar a Venezuela, pronto. Algo tramaban los diputados de oposición a la cabeza (que en ese país de Suramérica, son la minoría) y que siguen siendo la minoría, por lo menos electoral. Que quieren apropiarse del gobierno venezolano; pero les salió el “tiro por la culata” Lo mismo sucede en este Ecuador. En lugar de darse por vencidos, los de la minoría electoral, pretenden apoderarse del palacio de Carondelet por las buenas o por las malas. Será por las malas ya que todas las encuestas, inclusive de las propias (de los candidatos de oposición) le dan a Rafael Correa como vencedor, el próximo 17 de febrero/2013.
 
A lo que iba: a sostener que hay que alegrarse cuando unas entidades supuestas y/o reales, pero todas del gran imperio del norte o de la alicaída Europa de estos tiempos, dan a este Ecuador (lo mismo a otros países sudamericanos) un veredicto más que malo. Es que, la larga  noche neoliberal sigue estando en nuestra casa. Y hay quienes dicen y sostienen que sino fuera por el petróleo que sería de Correa y sus obras. Y hete aquí que les sale el tiro por la culata (eso no escuchan) Los que si saben lo que hablan y dicen que el Servicio de Rentas Internas (SRI) es el culpable. Debe ser porque da unas cifras alucinantes; más de mil novecientos millones de dólares USA como “deuda incobrable” de los principales 100 negocios que más plata ganan y que no quieren pagarle al Estado.
 
Entre los “perseguidos políticos” se encuentra el super millonario Álvaro (debía llamarse Álvaro) Noboa que va por la quinta vez que se apresta a perder lo que para él es un  “mandato divino”: Que debe estar en Carondelet, vivo o muerto. Que para eso es millonario. Y lo que promete es que todos los ecuatorianos, de la noche a la mañana, nos volvamos “millonarios” No sé qué va a pasar con este país si el señor Noboa llega a la primera magistratura de Ecuador; y cumple lo prometido. En campaña electoral.
 
Quito, febrero 9/2013
 
Alberto Maldonado S.
Periodista – Ecuador