El próximo domingo 16 de Diciembre, las venezolanas y venezolanos elegirán sus Gobernadoras y Gobernadores. Hasta ahora cualquier analista debía tomar en cuenta los sondeos y estadísticas para intentar de proyectarlos en probables resultados. Pero hoy son los latidos de millones de corazones del Pueblo que debe escuchar el analista si quiere anticipar cuales serán los resultados electorales.
 
Y estos latidos truenan como tambores de guerra porque las circunstancias parecen haber declarado una nueva batalla al Pueblo Bolivariano, Revolucionario y Chavista.
 
Este Pueblo, que desde más de una década viene de victoria en victoria, una vez más derrotará al enemigo conquistando la inmensa mayoría de sus Gobernaciones.
 
Hoy sabemos que muchos no votarán por tal o cual Gobernadora o Gobernador. En sus filas las órdenes del día son claras: votarán por Chávez.
 
Votarán por Chávez porque Chávez necesita apoyo moral en estos momentos, y los chavistas han decidido obsequiarle sus votos. No como simples votos sino como marcas de afecto, marcas de cariño y marcas de reconocimiento, porque entre los revolucionarios y su Líder “Amor con amor se paga”. Tienen mil y un motivos para obsequiar sus votos a quien más allá de ser su Presidente consideran como su Líder y su Comandante. Motivos tienen de sobra: millones de atenciones medicas, toneladas de alimentos para el cotidiano, centenas de miles de viviendas, miles de escuelitas, escuelas y universidades; pero lo más importante y lo esencial, es el amor que Chávez desde hace más de una década ofrece día tras día a su Pueblo.
 
Son apenas cuatro días que al Presidente Chávez en tratamiento en Cuba, su equipo médico diagnosticara una reincidencia cancerígena que necesitaba una intervención quirúrgica inmediata. Chávez no vaciló entre la salud y el deber. Primero el deber. Regresó en el acto a su Patria para presentar a su Pueblo, sin ninguna e inútil “diplomacia fuera de contexto”. La verdad por delante habló de su situación de salud exacta, sin minimizar hasta los riesgos del peor de los escenarios. Inclusive presentó a su Pueblo a su “delfín”, el actual Vicepresidente Nicolás Maduro.
 
Y esto merece un comentario. De los diálogos entre bolivarianos se evidenciaba que la Revolución Bolivariana tiene de sobra candidatos de relevo, todos y cada uno meritorios al punto que se podían respetar los argumentos de cada quien para su candidato de preferencia. Esto contrasta con una oposición que a duras penas logra presentar adversarios que a muchos de ellos mismos no convencen. Como su “delfín” (en caso de absoluta necesidad) Chávez en realidad no presentó a Nicolás Maduro sino que al posible nuevo Líder de la Revolución Bolivariana. El Comandante de la Revolución, es y quedará para la historia como Hugo Rafael Chávez Frías.
 
Deber cumplido, regresó Chávez a Cuba para confiar su destino en manos de su equipo médico en una Cuba que el mundo entero reconoce como un ejemplo en logros, investigaciones y éxitos en el campo de la medicina. Cuba además le ofrece el entorno que necesita cualquier paciente, cariño, amistad verdadera y seguridad.
 
Los anuncios de Chávez a su Pueblo han -por un breve instante-, producido estupor, ansiedad, casi pánico colectivo en las filas bolivarianas. Solo por un instante. Se suspendió el aliento, pero al retomarlo los corazones palpitaron más fuertes que nunca. Concentraciones en toda la geografía nacional, rezos, cantos y voces quebradas pero que lograban gritar las consignas de “Viviremos y venceremos” del “Pueblo Unido jamás será vencido”.
 
Han crecido los corazones chavistas bajo el riego de las lágrimas.
 
Es por estas lagrimas en los corazones que no hay la menor duda que los chavistas van a ganar la inmensa mayoría de las Gobernaciones de su Patria Bolivariana fundada por Chávez.
 
Una vez más el Pueblo ganará una nueva batalla, porque Chávez también hizo de su Pueblo un Pueblo participativo y protagónico… y vencedor.
 
Sobran los antecedentes. Solo por memoria de las grandes batallas del Pueblo:
 
.Febrero de 1992. Chávez no logra con una rebelión militar la destitución del entonces Presidente, Carlos Andrés Pérez. En este preciso momento el Pueblo descubrió y nombró a su Líder. Las protestas populares son de tal magnitud que el Poder Judicial no tiene otra opción que juzgar, condenar, destituir y encarcelar a Carlos Andrés Pérez. Primera batalla victoriosa.
 
.1998. Segunda batalla victoriosa. Chávez se presenta a las presidenciales. Sus opositores a último momento en una maniobra poco democrática expulsan los dos candidatos de sus grandes partidos para presentar un candidato único. Sólo contra todos, Chávez gana con 56% de los votos.
 
.1999. El Pueblo gana su tercera gran batalla logrando con 70% una Nueva Constitución.
 
.Abril 2002. La oposición logra mediante un golpe de Estado derrocar y deportar a Chávez. Sale el Pueblo Bolivariano, protagónico y participativo más que nunca. En 47 horas obtiene la restitución de su Líder. Otra aplastante victoria.
 
.2002 y 2003. De nuevo el Pueblo gana dos grandes batallas. Una contra un Golpe de Estado Petrolero mediante un sabotaje que paraliza la nación. Es el Pueblo que retoma sus refinerías, sus oleoductos, su flota petrolera y reactiva la industria. De la misma forma este Pueblo resiste a un Golpe de Estado Empresarial que pretende generar una desestabilización nacional mediante hambruna y privación de los productos esenciales.
 
.Si a estas batallas sumamos tres presidenciales mas y una victoria contra un pretencioso revocatorio, son diez las principales grandes batallas que ya ganó el pueblo chavista.
n estos momentos el Presidente Chávez libra batalla por su salud. Algunos patéticos adversarios viscerales olvidan los más elementales principios humanos para tratar de aprovecharse de la presa debilitada como lo hacen los buitres, las hienas o los chacales… estos, no por maldad sino que por instinto animal de sobrevivencia.
 
¿Será que estos adversarios no se dieron cuenta que han crecido los corazones chavistas bajo el riego de las lágrimas y no sacaron lecciones de las grandes batallas anteriores? ¿Será que tienen esperanzas en lo que algunos analistas e investigadores no dudan en mencionar en voz alta “la inducción de cáncer” como un arma bacteriológica utilizada por las grandes potencias?
 
Este es un escenario macabro entre seres llamados “humanos”. Pero la duda planea en un cielo tenebroso y tiene argumentos difíciles de refutar. Las grandes potencias, autodenominadas del “primer mundo, desarrollado y democrático”, tienen en sus historias… ¿Cuantos mandatarios asesinados? ¿Cuántos genocidios contra pueblos indefensos? ¿Cuántas armas nucleares, biológicas, y bacteriológicas ya utilizadas?
 
Las cinco respuestas son muchas… muchas… dos… varias… muchas.
Desde la época colonial, los pueblos de América saben que los grandes imperios para resolver sus crisis o fomentar sus desarrollos son capaces de exterminar pueblos enteros para acceder y arrebatarles sus riquezas.
 
El próximo domingo los chavistas no van a votar para Gobernadoras y Gobernadores. Votarán por su Líder. Conocíamos la figura del “voto de castigo”. Vamos a presenciar los “voto obsequio” y “voto amor”. No habrá necesidad de sumar otros votos que son los “voto intención”, estos votos de muchos hermanos latinoamericanos, de muchos ciudadanos de otros continentes, porque los mensajes que llegan de todas partes son pruebas que el liderazgo de Hugo Chávez sobrepaso hace tiempo las fronteras de la República Bolivariana de Venezuela que fundó.
 
El domingo 16 en la noche, en la “Isla valiente del Caribe”, Hugo Chávez recibirá desde Venezuela un viento de felicidad con canciones de victoria que ayudaran a su pronta recuperación.
 
Para los que tengan duda, vean el lunes 17 los resultados de las elecciones.
 
*Jean Araud es Vice Coordinador General de HERMES Internacional