En la última Cumbre Iberoamericana en España, la CEPAL y la OCDE presentaron un informe donde se afirma que Centroamérica será afectada por la crisis global debido a su estructura exportadora.
 
Según el informe “Perspectivas Económicas de América Latina 2013” elaborado por los técnicos de la OCDE y la CEPAL, América Latina crecerá en el corto plazo a tasas relativamente altas, teniendo margen para actuar contra cíclicamente en caso que fuese necesario.
 
El impacto del contexto internacional en los países de la región será diferenciado y Centroamérica se verá afectada por la importancia relativa de los mercados de destino de sus exportaciones y de su estructura exportadora.
 
Cerca del epicentro
 
Dado que para los Estados Unidos, los pronósticos de los riesgos para 2013 están en principio inclinados hacia una baja del crecimiento, para la región centroamericana, por su dependencia a la economía norteamericana, son mayores los desafíos y riesgos que las oportunidades que se le puedan presentar el año que viene considerando el escenario de bajo crecimiento que se expresará en la persistencia del escaso dinamismo de la economía mundial.
 
Por otro lado, la situación en los países de la zona euro seguirá afectada por el proceso de desendeudamiento de los hogares, la restricción del crédito bancario ocasionada por la recomposición de las carteras y el capital de los bancos, el bajo dinamismo de la demanda interna como consecuencia del desempleo y las expectativas pesimistas, y un impulso fiscal bajo o negativo.
 
Otro asunto que tendrá un impacto significativo en el contexto centroamericano es el relativo al proceso de ratificación del Acuerdo de Asociación (AdA) entre Europa y Centroamérica.
 
Es probable que este escenario de crecimiento económico débil se prolongue durante algunos años, dado que la experiencia de otros países desarrollados indica que la superación de cuadros similares ha requerido al menos de tres a cuatro años.
 
Para las economías de países como los centroamericanos, que son pequeñas y abiertas, dependientes del comercio, financiamiento, inversiones y tecnología del exterior, ello constituye un desafío adicional.
 
Golpe en las ventas
 
Desde la perspectiva comercial, el grado de exposición de los países centroamericanos así como las posibles líneas de defensa se muestran como las más débiles entre los países de América Latina. Los indicadores que permiten analizar la exposición a este riesgo son la incidencia de las exportaciones en el PIB, las contribuciones de las exportaciones al aumento del ingreso interno y las remesas.
 
En cuanto a la incidencia de las exportaciones en el Producto Interno Bruto (dólares corrientes), la comparación de estos indicadores muestra que las exportaciones como porcentaje del PIB (comparado con el promedio para América Latina que es del 32.5 por ciento) de dos países centroamericanos están debajo del promedio: El Salvador (26.2 por ciento) y Guatemala (25.1 por ciento) mostrando una importancia relativamente menor de la demanda externa. Panamá muestra el mayor grado de dependencia con el 65.2 por ciento, seguido de Honduras (43.9 por ciento) y Nicaragua (41.3 por ciento).
 
El promedio de contribución de las exportaciones al aumento del ingreso interno de Latinoamérica es del 39.4%. En Centroamérica, Guatemala (22.5 por ciento), El Salvador (26.8 por ciento), Costa Rica (35.2 por ciento) y Honduras (36.6 por ciento) muestran un índice inferior al promedio. Nicaragua (72.7 por ciento) y Panamá (59.3 por ciento) son los países con mayor índice de susceptibilidad a las variaciones en sus exportaciones.
 
Migrantes y AdA
 
El nivel de las remesas de trabajadores migrantes centroamericanos en países desarrollados constituye otro indicador de la transmisión del crecimiento desde los países desarrollados hacia la región. El porcentaje sobre el PIB nos muestran que a excepción de Panamá (0.9 por ciento) y Costa Rica (1.5 por ciento), las remesas tienen un peso macroeconómico relevante en Honduras (17.2 por ciento), El Salvador (16.3 por ciento) Nicaragua (12.6 por ciento) y Guatemala (10.3 por ciento)
 
Otro asunto que tendrá un impacto significativo en el contexto centroamericano es el relativo al proceso de ratificación del Acuerdo de Asociación (AdA) entre Europa y Centroamérica que se inició el 29 de junio 2012 cuando se firmó en la ciudad de Tegucigalpa, Honduras en el marco de la Cumbre de Presidentes del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).
 
Con este acto se cerró formalmente el proceso de acreditación del acuerdo y se pasa al parlamento europeo y a los parlamentos centroamericanos para su ratificación y entrada en vigencia.
 
En el caso europeo la aprobación del parlamento sólo será para el componente comercial, los componentes de diálogo político y de cooperación requerirán la aprobación de los 27 parlamentos que integran la Unión Europea, para el caso de Centroamérica la aprobación será el total de los componentes del acuerdo.
 
Carlos Benavente es Economista nicaragüense especialista en libre comercio y relaciones económicas internacional. Presidente pro témpore de la Red Latinoamericana sobre Deuda, Desarrollo y Derechos (Latindadd).
 
Fuente: http://www.latindadd.org/economiacritica/?p=1329