La nombra el Presidente, Enrique Peña Nieto, Reforma Educativa a su Iniciativa de Reforma Constitucional y su posterior Ley; por sus alcances, sin duda alguna, estamos ante una verdadera Revolución Educativa que México demandaba desde hace muchísimo tiempo y que por intereses mezquinos se había venido posponiendo.
 
En pocas palabras, esta Iniciativa que es parte fundamental del Pacto por México, signado por las tres principales fuerzas políticas del país, tiene como punto vital y transcendente devolverle al Estado la Rectoría de la Educación, que jamás debió perder.
 
El Presidente Peña Nieto, al reiterar que la iniciativa “es producto del consenso de las fuerzas políticas”, aseguró que es este el momento de abrir camino a los grandes educadores, porque “la base para transformar a México es la educación”
 
En efecto, la iniciativa, que este mismo lunes fue entregada al Poder Legislativo, fue firmada en el acto llevado a cabo en el Museo de Antropología e Historia por los presidentes nacionales de los Partidos de la Revolución Democrática, PRD, Jesús Zambrano Grijalva; Acción Nacional, PAN, Gustavo Madero Muñoz, y Revolucionario Institucional, PRI, Cristina Díaz, como parte del Pacto por México, misma que prevé modificaciones al artículo Tercero Constitucional y a la Ley General de Educación.
 
De lo que se trata, según el primer mandatario, es reafirma que la educación es un valor fundamental, por lo tanto, brindar una educación de calidad, es una responsabilidad del Estado. De ahí que la evaluación justa dignificará la profesión docente, por eso se requieren reglas claras para el ingreso de los maestros y para su promoción a cargos de dirección y supervisión.
 
Y remató con una frase que provocó el aplauso unánime: Abramos “el camino a los grandes educadores del país”.
 
Por su parte, el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor, se pronunció por fortalecer a la institución que encabeza, para que sea el órgano rector del ámbito, al tiempo que indicó que los docentes son los protagonistas de este proceso de reforma, por lo que enfatizó la importancia de establecer como obligatoria la evaluación con consecuencias jurídicas, sin que ésta esté sujeta “a caprichos o intereses particulares”.
 
El titular de Educación Pública, indicó que el gobierno de Peña Nieto impulsará el establecimiento de escuelas de tiempo completo, con horarios que abarquen de 6 a 8 horas diarias, en donde se provea a los estudiantes alimentos de microempresas locales que cumplan con las normas de salud.
 
En ese tenor, el dirigente perredista, Zambrano Grijalva, destacó que la reforma permitirá conocer cuántos maestros están comisionados a labores del sindicato o de algún partido, se trata de recuperar la rectoría del Estado sobre el sistema educativo nacional, sobre todo de la educación básica.
 
Crítico como siempre, puntualizó que “ya no más promociones ni ascensos por compadrazgo, que sea por profesionalismo de los docentes… Tenemos que acabar con la camarilla que se apoderó de la educación del país… No debemos permitir que niños se queden sin clases por controversias sindicales o por reclamos salariales”. La gran ausente fue Elba Esther Gordillo y todo lo que representa.
 
Estamos de acuerdo con la postura presidencial que busca consensos y no actuar en solitario, de ahí que se resalte la afirmación de Peña Nieto: “Quienes hemos firmado el pacto, presentamos esta Reforma Constitucional, porque la base para transformar a México, es la educación”. Una verdadera Revolución Educativa.
 
– Teodoro Rentería Arróyave es periodista y escritor mexicano.