No se cumplieron las palabras admonitivas del ex Presidente demócrata cristiano, Oswaldo Hurtado Larrea (1981-1984). Hay en total 8 candidaturas a Presidente de la República, con sus respectivos Vicepresidentes (o Vicepresidentas) Se aspiraba a que haya uno solo que represente a todos los que están contra Rafael Correa Delgado; quien, finalmente, se postuló a candidato hasta el año 2017, lo que da a muchos hasta urticaria política.
 
La idea era la posibilidad de que uno solo pase a la segunda vuelta contra Correa. Ahora que se han dividido, lo único que esperan es que el que gane el segundo lugar y pase a la segunda vuelta (si es que pasa) reciba el espaldarazo de todos los demás. Siempre –la oposición no ha perdido el rumbo- si se presenta la oportunidad, se da un golpe de estado y Rafael Correa tiene que irse a la casa, en el mejor de los casos. Si no, que espere. Pero para eso tendrán que vencer a la UNASUR y a otros movimientos latinoamericanos que, cada vez, hacen más difícil eso que en América Latina era una práctica muy común: el golpe de estado. El último que dieron los militares “puros” fue en Honduras.
 
Carezco de las dotes de adivino pero el banquero Guillermo Lasso, de Guayaquil, espera recoger lo que les dejó (antes de morirse) el capo mayor la derecha ecuatoriana: el ingeniero León Febres Cordero y Rivadeneira. Intentó dividir a los indios (el señor Lasso) y se valió del ex Alcalde de Cotacachi, Auki Tituaña, para dar un sabor “auténtico” a su campaña. Pero resultó que el señor Tituaña no había renunciado a tiempo a la vieja CONAIE (la organización indígena) y, por lo tanto, tuvo que irse. En su reemplazo, fue nombrado (y este aceptó) el señor Juan Carlos Solines, quien tuvo que dejar en otras manos su Concertación Nacional, donde fungía como precandidato a asambleísta el señor César Montúfar (quien es asambleísta de oposición) Solo que el señor Lasso tendrá que explicar, a amigos y enemigos, cómo fue aquello de superministro de economía, que estuvo junto a Jamil Mahuad; y por qué se produjo la gran crisis bancaria. El señor Mahuad, desde que fue derrocado (enero del 2000) anda de profesor de Harvard en EE.UU.
 
Como no podía ser de otra manera, vuelve al ruedo de las auto-candidaturas presidenciales, el coronel Lucio Gutiérrez Borbúa (enero/2003 a abril/2005) el mismo que con la ayuda de la llamada izquierda ecuatoriana (tanto en la subida como en la bajada) saboreó la delicias del poder. Pero se cayó, por no poder, con ayuda de los “forajidos”. Entre otras razones, porque lo primero que hizo tan pronto llegó al poder fue a ofrecerse ante el señor Bush hijo (el bruto) como el “mejor aliado” del hemisferio Occidental. Esta vez, don Lucio anda del brazo de la ex miss Manabí, Ann Pearl Boyes, que no tiene más atractivo que le dicen “la Perlita”.
 
Otro que anda tras el poder es el supermillonario Álvaro Noboa que en lugar de pagarle al Estado (SRI-Servicio de Rentas Internas) unos 90 millones de dólares que le debe, solo por el año 2005, no ha encontrado mejor forma de evadir dicho pago, que siendo candidato. Es la quinta vez que el supermillonario quiere llegar a Carondelet y ¡quién sabe si esta vez! Por si acaso, inscribió a su esposa, la médica Anabelle Azim, como candidata a Vicepresidenta. Pero los malos de los encuestadores dan tanto a Lucio como a Noboa y otros, pocas esperanzas. Están muy lejos de llegar.
 
El cuarto en discordia es el Alberto Acosta, un descendiente de banqueros quiteños que estudió en Alemania, que espera que sus actuales aliados (el Movimiento Popular Democrático y lo que queda de la también vieja CONAIE) no le fallen en esta ocasión. Yo sostengo que hizo mal en irse para otro lado ya que era el “heredero natural” de Correa si se quedaba en Alianza País. Ahí estaba su presente y su futuro. Pero Don Alberto anda por su lado (sin esperanza ninguna) con Doña Marcia Caicedo, una mestiza esmeraldeña que se hizo conocer como militante del MPD, cuando actuaba en el CNE.
 
Por si faltara alguien, Abdalá Bucaram (que está asilado político en Panamá desde hace 16 años) fue inscrito por su hijo del mismo nombre; y quien ha heredado del padre la capacidad para el insulto. El Presidente del CNE le pidió que, de acuerdo al actual Reglamento Electoral, se presentara personalmente a cumplir con el deber de inscribirse. Prefirió renunciar a esa candidatura y quedarse en su “nueva tierra” Panamá (pobres panameños). En su lugar fue nombrado del obispo evangélico Nelson Zabala quien, para comenzar, “le perdonó a Correa sus pecados” siempre y cuando renuncie a la Presidencia y se vaya a casa. A la vicepresidencia fue inscrita la asambleísta Danny Cevallos quien, por ejercer sus funciones de asambleísta, casi pierde el puesto.
 
Ruptura de los 25 (¡qué nombrecito!) postuló al joven Norman Wray (que fue asambleísta en Manabí y concejal de Quito).  Esta agrupación (que la lidera la abogada quiteña María Paula Romo) fue hasta hace poco una agrupación de jóvenes al servicio del grupo oficial llamado Alianza País. Finalmente la agrupación que se identifica como SUMA (que es de derecha) inscribió a Mauricio Rodas a la Presidencia con la ecologista a la Vicepresidencia, Inés Manzano.
 
Pero los “malos” de los encuestadores (de todo pelaje) le dan a Correa una gran aceptación popular (cerca del 70 por ciento) y si fueran las votaciones este domingo, un alto porcentaje de las principales ciudades del país (Quito, Guayaquil, Cuenca, etc.) le dan a Correa, como ganador, con el 50 y más por ciento. Le sigue, muy atrás, el señor Lasso, y más atrás el coronel Lucio y el multimillonario Noboa. Del Alberto Acosta, hay algunos que se acuerdan de él y sin nombrarlos (porque en política, no existen) el señor Wray y el Rodas. Total, Rafael Correa Delgado pinta para ganar lejos estas elecciones, a pesar de que Rafael Correa escogió para Vicepresidente al Ministro, señor Jorge Glass, en reemplazo de Lenín Moreno, que definitivamente se va.
 
Salvado que la CIA norteamericana ponga en juego los 87 millones de dólares de los que habló el exdiplomático del Reino Unido. Y la CIA si sabe cómo invertir “a tiempo” esa cantidad a pesar de que en Venezuela falló. La prensa sipiana continental (de la SIP-CIA) se puso de acuerdo a que el “majunchi” venezolano ya estaba a la par que el comandante Chávez; pero a la final recibió una soberana paliza. La CIA norteamericana, más que el “majunchi” fueron castigados con el contundente voto pro Hugo Chávez.
 
Lo mismo va a pasar en Ecuador. Salvada alguna intervención, pinta Rafael Correa para seguir en el Mando hasta 2017. Eso que le están dando con todo lo que pueden (y no pueden) a Correa. La izquierda radical (que también la hay, en el Ecuador) prefiere seguir contando con la llamada derecha que con Correa. Y Correa no miente cuando dice que los empresarios (salvado los banqueros) están mucho mejor que antes. Pero también dice Correa que las y los ecuatorianos andan mejor, en estos tiempos. ¿Qué será?
 
Lo cierto es que Ecuador se prepara (faltan 2 meses) para las elecciones convocadas para el 17 de febrero del 2013. Y la OEA (¿por qué será que sale la OEA reclamar su papel?) igual que la Unión Europea reclaman su puesto como veedores del proceso electoral. Si vienen (porque vienen de todas maneras) lo mismo da. Será para santificar un nuevo triunfo de Rafael Correa Delgado.
 
Diciembre 09/2012
 
Alberto Maldonado S.
Periodista – Ecuador