1. Notas
    de entrada



La sociedad Venezolana
está hoy en revolución, ha materializado un vertiginoso proceso de
desplazamiento de las élites punto fijistas, ha revertido el trazo
del modo de desarrollo neoliberal y ha transformado la política
social garantista y universal,que durante 12 años, a pesar de la
transgresión contra revolucionaria, ha logrado significativas
transformaciones en la reducción de la pobreza y la elevación de la
calidad de vida de los venezolanos.


Sin embargo, la
revolución Bolivariana, como todos los procesos de transformación
reales -no teóricas, ni librescas- es una revolución asimétrica y
diferencial, pues no en todos los ámbitos y espacios se expresa y
configura. Hay grandes logros como grandes fracasos, hay espacios de
flujo y reflujo, hay hechos heroicosy hay traiciones e infamias, pero
aun así hay una revolución. La transformación radical del mapa
político, económico y cultural de la sociedad así lo evidencia,
Venezuela se ha colocado a 50 años de distancia en desarrollo social
con respecto a otros pueblos de latinoamericana que hoy siguen
direccionados por el neoliberalismo y nos hemos situado a una
distancia impensable de la herencia catastrófica de la cuarta
república.


  1. La
    disputa electoral como visibilización del complejo trama de la
    lucha por el poder real



La
Revolución
Bolivariana y su dirección política, expresada en la corriente
bolivariana nacional-popular, optó desde 1998 por las formas de
democracia burguesa para acceder al poder, esta decisión partió de
comprender la existencia de un espacio político que permitía el
desplazamiento de la élite Puntofijista desde la práctica civil y
pacífica, no por las grandes reservas de vocación democrática de
la burguesía y el imperialismo, sino por la presencia disuasiva de
un pueblo movilizado y convertido en nuevo sujeto político.


Desde
el primer
baño electoral de 1998, la Revolución Bolivariana ha jugado en los
parámetros de la legalidad democrática y ha aprendido a valorar
esta práctica como parte de su modelo, logrando además imponerle a
la burguesía la legalidad de la misma como límite a sus juegos de
trasgresión golpista.


A
pesar del desafío golpista y contra revolucionario, el movimiento
bolivariano liderado por Hugo Chávez Frías ha sabido validar el
conjunto del sistema político surgido de la Constitución
Bolivariana, la oposición si bien intentó transgredir las reglas de
la democracia, siempre volvió al cauce legal donde la voluntad
popular la sometió a derrotas continuas.


Hay
sin embargo una contienda en donde el
movimiento bolivariano perdió por estrecho margen, fue durante los
comicios para la reforma constitucional, el intento de modificar la
carta magna significó un revés en la valoración del tipo de
acumulación que se venía construyendo.


Esta derrota podría
valorarse como la expresión de castigo a una gestión pública
deficiente frente a problemas puntuales como el abastecimiento de
alimentos y el costo de la vida, sin embargo un comparativo de los
indicadores sociales y económicos nos muestran que no se encontraba
el país en una situación de crisis social que permitiera un viraje
de estas 3.000.000 de personas que se abstuvieron a la opción
electoral, por el contrario los indicadores de empleo y reducción de
pobreza eran positivos.


Nuestra derrota en la
reforma de 2007 es aleccionadora, vimos como la burguesía logró
conectar su defensa de la propiedad privada con el peso ideológico
que esta tenía en los sectores populares, llegando a romper el cerco
que durante todo el ciclo anterior había mantenido con lo popular;
podríamos decir que construyó un frente material y simbólico en
defensa de lo privado, llegando a instrumentalizar ideológicamente y
sumando a su cruzada a aquellos que siempre se les negó la vivienda
y demás medios de consumo masivos básicos como derecho
constitucional.


Pero en los ciclos
electorales posteriores, se pudo conocer que la población tampoco
endosa todo a la ideología del capital, valora altamente la
regulación del estado en el control de precios y la sanción a los
acaparadores, esto nos muestra una crítica social al juego del libre
mercado.

Del
2008 hasta hoy, continuas disputas electorales nos sitúan en esta
nueva coyuntura de octubre del 2012, donde la victoria de la
revolución ha sido transparente. El presidente Chávez alcanzó
8.044.106 votos, lo que equivale a 55,11%, mientras que el candidato
de la oposición obtuvo 6.461.612  sufragios, lo que representa
44,27%. Estos resultados representan una participación de 80.73%, lo
cual ubica la abstención en un 19%, resultado inédito en Venezuela
y en las demás democracias latinoamericanas.


El saldo estratégico de
esta contienda es claro, el modelo de restauración neoliberal para
Venezuela ha sido derrotado. La vanguardia política de la derecha
venezolana colapsó nuevamente tal como ocurrió con el movimiento
militar del año 2002; buscando reconfigurarse intentan defender los
últimos estados donde hoy son gobierno, su tensión es extrema, de
perder Miranda, Zulia y Carabobo la derecha venezolana habrá quedado
sepultada.


  1. La
    Revolución Bolivariana valida y extiende las esferas de la
    democracia



A pesar del señalamiento
de la derecha nacional e internacional de la democracia venezolana
como un régimen totalitario y dictatorial, existen suficientes
indicadores verificables que muestran como en Venezuela antes que
violar e irrespetar la libertad de expresión, se asiste a la
pluralización y democratización de actores comunitarios, privados y
públicos que concurren al hecho comunicacional.


Antes del proceso de
revolución Bolivariana los privados tenían 331 concesiones de radio
difusión, en el ciclo Bolivariano han aumentado a 473, pero también
han surgido 244 comunitarias y las públicas han aumentado de 11 a
83. En las concesiones abiertas de televisión la pluralidad lograda
es también palpable, de 36 privadas antes de 1998, hoy existen 65
privadas, han surgido 37 comunitarias y las públicas han pasado de 8
a 13 Televisoras.


En el coro internacional
de la derecha, resuena con mucha fuerza la afirmación de que Hugo
Chávez está desmantelando la democracia en Venezuela, la mayor
resonancia en esta denuncia la han tenido los venezolanos residentes
en Miami, agrupados por la organización “Un mundo sin Mordaza”
y la “Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales”
(FAES), que preside José María Aznar, ese gran “demócrata”
español defensor de la herencia franquista.


Pero confunde un poco que
actores sociales y personalidades tan respetables hablen del
desmantelamiento de la democracia en Venezuela, porque cuando
comparamos la realidad venezolana con las reglas procesales y
formales mínimas propuestas por Norberto Bobbio para caracterizar
una democracia encontramos que estas se cumplen a cabalidad, en ellas
se contempla:







  • Derecho
    al voto lo más extendido posible


  • Regla
    de la mayoría


  • Libertades
    públicas (Opinión, expresión, reunión, asociación, etc)







Todo
indica que estos
dictadores
del siglo XXI, son muy peculiares, cumplen estrictamente las reglas
de la democracia y tienen un gusto enfermo por la voluntad popular.
Lo electoral y la permanente evaluación de su gestión por las
mayorías, es para Chávez una suerte de obsesión.

En
la evaluación de la condición democrática del sistema político
venezolano, el Centro Carter ha realizado una permanente valoración
positiva, este año 2012 ha sido la Fundación para el Avance de la
Democracia (FDA) de Canadá, quien sitúa a Venezuela en el primer
lugar de justicia electoral en un estudio comparativo con diversos
sistemas de todo el mundo. En él, nuestra país obtiene una
calificación de 85, seguida por Finlandia con 40.75, Dinamarca 35,
Estados Unidos 30, Canadá 25.75 y México 22.5.





Pero
las esferas democráticas que la Revolución Bolivariana ha
inaugurado no se quedan en el campo de la democracia política, por
el contrario Venezuela expande progresivamente las formas de la
democracia social y económica, construye cada día una democracia de
iguales.






La
tarea de construcción de la igualdad social y superación de la
exclusión realizada en los últimos 12 años en Venezuela, hace
p
arte
de la gesta del socialismo. El abatimiento de las cifras de pobreza y
analfabetismo, la elevación de la matrícula escolar y
universitaria, y el incremento de acceso a los servicios de salud,
dan cuenta de dicha realidad.




  1. La
    disputa por la hegemonía en el campo construido de la opinión
    pública



El
pensamiento crítico ha puesto en sospecha la creencia general de que
la “opinión pública” represente lo público. La voluntad
general, por el contrario, la ha desenmascarado como la opinión de
los privados, publicitada por los medios e instrumentos de
comunicación. Situación quela coloca en una construcción social
ideológica falseadora de la realidad, en su libro “Historia y
Crítica de la Opinión p



Pública”,
Habermas lo ilustra claramente:


“…como
es natural, el consensus fabricado tiene poco en común con la
opiniónpública, con la unanimidad final resultante de un largo
proceso de recíproca ilustración; porque el «interés general»,
sobre cuya base […] podía llegar a producirse libremente una
coincidencia racional entre las opiniones públicamente concurrentes,
ha ido desapareciendo exactamente en la medida en que la
autopresentación publicística de intereses privados privilegiados
se lo iba apropiando” (J. HABERMAS, ,p. 222)


La
manipulación frenética del concepto “opinión pública”, ha
llevado a diversos actores de la derecha latinoamericana a plantear
la existencia de un “estado de opinión” como cristalización de
la democracia. El estado de opinión sería la validación
consensuada del gobernante por parte de la población, sin necesidad
de validarse en contienda electoral alguna, las solas “encuestas de
opinión” definirían el curso de los intereses sociales. Esta
monstruosa postura fue defendida con vehemencia por Álvaro Uribe
Vélez en Colombia durante sus dos períodos de gobierno.







El
problema de fondo en la opinión pública es que no tiene entrada
todos los actores sociales, no es un espacio público, es privado y
privatizador, para que sea público debe cumplir las condiciones
planteadas por Habermas cuando afirma que:“Los ciudadanos se
comportan como público, cuando se reúnen y conciertan libremente,
sin presiones y con la garantía de poder manifestar y publicar
libremente su opinión, sobre las oportunidades de actuar según
intereses generales. En los casos de un público amplio, esta
comunicación requiere medios precisos de transferencia e influencia:
periódicos y revistas, radio y televisión son hoy tales medios del
espacio público.”


Nuestro
proceso revolucionario ha vivido dramáticamente el papel de los
medios de comunicación los cuales han pasado a cumplir funciones
fundamentales en la producción y reproducción del capital:




  • Generan
    excedente simbólico para las burguesías desde la creación de
    mentalidades sumisas y la formación de patrones de consumo
    coherentes con las necesidades del mercado.



  • Producen
    excedente financiero, son hoy un sector de alta rentabilidad para
    los inversionistas privados.



  • Los
    medios de comunicación dejaron de ser un anti poder para
    convertirse en el poder



  • Son
    instrumentos al servicio de los poderosos, son vanguardia en la
    materializan golpes de estados frente a gobiernos progresistas o
    revolucionarios.



  • Son
    la expresión más clara de la concentración monopólica de los
    medios de comunicación en manos del capital.





  • Las
    corporaciones globales imponen la dictadura mediática local: News
    Corporation de Murdoch, AOL Time Warner (USA), Walt Disney Co (USA),
    Bertelsmann AG (Alemania), Viacom (USA) y Vivendi Universal, Fox,
    CNN,Prisa, HBO, TNT.








Pero
al activo papel de los medios de comunicación en la construcción de
realidades virtuales por fuera de los procesos reales de mentalidades
y acción social, vienen a sumar los estudios de opinión realizados
por las llamadas encuestadoras.


En
el contexto venezolano dichas encuestadoras han jugado un papel
falseador de la realidad, desde los trágicos hechos del golpe del
2002, hasta las elecciones presidenciales recién concluidas. En cada
momento las encuestadoras han jugado como un actor político más
cumpliendo el papel de validar y construir la matriz a favor del
candidato de la gran burguesía.


Para
las elecciones presidenciales que recién terminan, diversas firmas
cumplieron un papel activo en presentar al candidato de la derecha
venezolana como el seguro ganador de la contienda electoral. Sin
embargo, el resultado a favor del presidente Chávez ha sorprendido
a quienes alineados con la matriz mediática internacional y con las
encuestadoras venezolanas de baja credibilidad habían argumentado un
empate técnico o una posible victoria de Capriles.


La
matriz de un empate técnico o la derrota del presidente Chávez se
intentó posicionar como el escenario final. Durante el ciclo de
campaña para las elecciones presidenciales del 7 de octubre de 2012,
la prensa de la derecha nacional e internacional replicaron con
insistencia: “Es la primera vez desde que Hugo Chávez asumió la
presidencia en 1999, que no hay certeza sobre el resultado final, en
todas las ocasiones anteriores el clima político, la dispersión de
la oposición y la fuerza del candidato, daban siempre como seguro
ganador a Chávez.”


Esta
afirmación cobró fuerza tras el informe del derechista Crisis Group
Latin America Report Nº 42, del 26 de junio del presente año; sin
ningún soporte metodológico, Crisis Group construyó su informe
sobre deseos y premoniciones, antes que sobre un esfuerzo científico
de estudio de la opinión y las diversas variables socio-económicas
que configuraban la coyuntura venezolana. De tal suerte gran parte de
la opinión pública internacional se vió arrastrada por los mismos
equívocos de Crisis Group.







La
matriz de la derecha nacional e internacional fue alimentada también
por la encuestadora Consultores 21, la cual a 3 días del evento
electoral envió un informe ejecutivo a sus clientes señalando que
era imposible el triunfo del presidente Chávez y que esa firma
esperaba un triunfo del candidato Capriles entre un 52%-54%.


De
igual manera Consultores 21, en las elecciones del revocatorio de
2004 y la enmienda constitucional de 2009, había dado como perdedora
la propuesta de Hugo Chávez.


En
relación a estas formas de construcción manipulada de la realidad,
pensamos que la epistemología ha saldado las cuentas con el
positivismo y ha demostrado que no existe socialmente ningún
conocimiento neutro, ya que todo conocimiento está mediado por un
interés de emancipación o de dominación. Esto se aplica a la
producción del conocimiento generado por la demoscopia o los
estudios de opinión, no se le puede criticar a una encuestadora el
interés de soportar uno u otro interés social; pero jamás ese
interés social debe violentar los criterios de verdad soportados en
los dispositivos metodológicos científicamente validados y en la
entereza ética de hacer público el conocimiento obtenido, sea
adverso o a favor del campo político afecto.


Estamos
sin lugar a dudas frente a una clara amenaza de la democracia, sin
embargo se abre para nosotros un espacio de disputa político
cultural, no basta con asumir posturas al margen denunciando las
nuevas formas de control ideológico burgués, es necesario construir
instrumentos propios desde el campo de los excluidos capaces de
producir conocimientos válidos que soporten los procesos de lucha y
acción social.


La
producción social de conocimiento se verá finalmente confrontada
por la práctica social, la cual como en toda la historia de la
humanidad se constituye en el criterio final de verdad, es la
práctica social quien confronta al conocimiento producido y le da el
estatus de cientificidad o de ideología falseadora de la realidad.
Ha sido la práctica de los excluidos la que ha ratificado una y otra
vez el proyecto democrático de la revolución socialista en
Venezuela.




Indicadores Económicos Y
Sociales Y Su Relación Con Cada Ciclo De Disputa Política





































































































 



PRECIO
DEL PETRÓLEO



PIB



DESEMPLEO



POBREZA



POBREZA
EXTREMA



GINI



INFLACIÓN



INDICADOR
DE ESCASEZ



Presidenciales
1998



10,57



0,3



11



49



21



0,4865



29,9







Presidenciales
2000



25,91



3,7



12,1



41,6



16,7



0,4772



13,4







Revocatorio
2004



32,88



18,3



12,8



53,1



23,5



0,4559



19,2







Presidenciales
2006



56,35



10,3






8,8



33,1



10,2



0,4422



17



10,1



Reforma
Constitucional 2007



64,74



8,4



6,3



27,5



7,6



0,4237



22,5



15,9



Enmienda
Constitucional 2009



57,08



-3,3



7,5



26,4



7,3



0,4099



26,1



11,8



Presidenciales


2012



103



5.6



7,3



26,4



7



0,3900



18



13.6






































Jesse
Chacón



Director
GISXXI