Quedan solamente horas para que comience el registro de votos en Estados Unidos, ya pasamos la fiera campaña de anuncios negativos tratando de infundir el miedo en el electorado para engañarlo y atraerlo a la boleta de cada cual.
 
Ya pasaron las cuatro sesiones de espectáculo circense en la que ambos candidatos se vapulearon uno al otro y con un libreto bien aprendido, contestaban lo que se sabían, no lo que le preguntaban. Recuerden la referencia a "Los Fenicios".
 
Los últimos días apretando tuercas y dando más vueltas que un trompo para poder estar en todos los lugares donde el contrario tiene alguna debilidad y tratar de sacar ventaja. Esto lo hicieron ambos candidatos, pues las debilidades que confrontan son como para no parar de viajar de una ciudad a otra.
 
¿Y ahora, qué es lo próximo en esta "democracia representativa"?
 
Lo que no podía faltar y que se pone de manifiesto en la "elecciones libres" que en realidad son "elecciones libertinas".
 
El fraude electoral
 
Una de las características de la llamada "democracia representativa" es que independientemente del número de personas que asistan a las urnas, habrá un ganador y ese ganador recibirá todos los votos compromisarios del estado en que "ganó", independientemente de si asisten a las urnas el 53 o el 14 por ciento de los posibles votantes, eso es una "democracia representativa" fraudulenta, que quiere dar la impresión de que cuenta con el criterio de toda la población y solamente cuenta con el de una minoría.
 
Como cada estado y en algunos casos los distritos y condados determinan como se votará e inclusive las reglas para contar y recontar los votos, se plantea que aproximadamente una tercera parte de los electores este año votarán en sistemas electrónicos que no son verificables, lo que implica que los resultados pueden ser alterados, en ocasiones por un "hacker".
 
La mayoría, de los votantes utilizarán el tradicional sistema de boleta, que también al final llegan a contarse por sistemas electrónicos no verificados ni supervisados adecuadamente por lo que no existe certeza alguna de que los votos hayan sido contabilizados adecuadamente. Cada uno de los 4,000 condados puede determinar cómo se efectuará la elección.
 
Donde se aplique el reconteo y las cifras de votos anulados comiencen a subir por encima de la norma de otros años, el fraude se pone en evidencia. Recuerden el reconteo floridano, en el que los que estaban haciendo el mismo perforaban papeletas, de forma tal que el voto por dos personas para el mismo cargo, en este caso el presidente, anulaba el voto emitido. Aquí hay una competencia para ver quien comete más fraudes sin ser detectados, por eso Gore perdió la Florida, porque sus acólitos hicieron menos fraudes que los del contrario. Los cubanos residentes son maestros en estos "trucos"
 
Otra señal de fraude, es que en un condado los votantes por un partido sobrepasen excesivamente a los registrados en el mismo, a veces los han duplicado sin un motivo real.
 
El negar el derecho al voto a los que no votarán por el candidato deseado es algo que se ha puesto de manifestó en las "elecciones libres" desde hace mucho tiempo. Cada año sale una nueva modalidad como la de este de exigir una identificación oficial con foto para poder votar, lo cual prosperó en algunos estados. La revisión de las listas de votantes ha sido otra estratagema para apartar votantes de las urnas, que además sacaron a la luz pública como algunas personas que no son ciudadanos estadounidenses han estado votando durante varias elecciones.
 
Los estados han estado manipulando la votación anticipada, algunos restringiendo los horarios en que esta se puede realizar y otros con largas listas de peticiones que dificultan el proceso, lo demoran y trae como consecuencia que algunos se cansan y se van a sus casas sin votar. Si no pueden votar posteriormente tendrán que esperar al día de las elecciones y si ese día tiene que trabajar, no votarán.
 
En fin, después de tanta algarabía, después de gastarse miles de millones de dólares en propaganda y haber martirizado por meses a los votantes con los sucios anuncios televisivos, todo termina como tradicionalmente han terminado las "elecciones libertinas estadounidenses", ganará el que más fraudes pueda hacer, independientemente de la voluntad del pueblo estadounidense.