Los fundadores de esta Nación, Washington, Adams, Franklin, muchos más de esa época, Lincoln, F. Roosevelt, no se imaginaron la Democracia “mediática” del 2012.
 
Los periódicos y las cadenas de televisión, por medio de reportajes, unos pocos analistas contratados, bien pagos y una bien dosificada cantidad de encuestas, informan y direccionan a los ciudadanos quienes con esos datos parciales y argumentos emocionales en sus cabezas, muchos de ellos ‘ indecisos ‘ irán a depositar un voto en el último momento de esta prolongada dinámica electoral.
 
El principal instrumento de esta práctica el formato de tres debates entre los candidatos a la Presidencia, Obama y Romney. En ellos, con los más sofisticados instrumentos tecnológicos de la comunicación unidireccional en-tiempo-real, una imagen, una frase, una cifra o una postura corporal, cambian las opiniones, las adhesiones, las lealtades, las confianzas y las esperanzas de los millones de televidentes como electores primarios, al fin y al cabo, pasivos desde sus hogares con la única reciprocidad de enviar un corto mensaje de pocos caracteres a través de las redes sociales a un destinatario anónimo, en una atomización de su voluntad que la hace irrelevante en el universo de las intencionalidades.
 
Así se están decidiendo los intereses vitales en educación, salud, empleo, prosperidad y convivencia pacifica en la diversidad. El futuro de los actuales trescientos millones de habitantes de USA y los de sus futuras generaciones y, de paso, la geopolítica que tendrá influencia estratégica en el resto del mundo, depende mas del azar, de la sorpresa y del secreto que del análisis racional y transparente de las causas y de las soluciones.
 
La crisis económica europea, el desempleo, la hambruna de mil millones de seres humanos, las amenazas a la paz en varios focos de tensión mundial, el calentamiento planetario, o la interminable lista de otros problemas ha sido desplazada del discurso y de los programas electorales.
 
Estamos viviendo la guerra mediática, cuidadosamente planificada dirigida y generosamente financiada por los aparatos de apoyo político (PAC) a los que les está permitido recaudar dineros -sin limite en la cuantía- y gastarlos en propaganda que, supuestamente, no está coordinada por el candidato beneficiario. Son varios miles de millones de dólares los que se gastarán en estas elecciones.
 
El teatro principal de las operaciones logísticas de esta guerra de los medios de comunicación masiva, lo vemos localizado en el Estado de Ohio, que aportara dieciocho (18) votos electorales de los 277 necesarios para ganar la Presidencia. Las grandes cadenas de televisión nos anticiparán el resultado de la elección general de noviembre pues, ellos, declararán “ganador” de los debates a uno o a otro candidato.
 
En estas condiciones del juego democrático para ¿qué sirven los Partidos Políticos, sus dirigentes, sus afiliados, sus programas y sus estructuras?
 
Esta manera de elegir ya hace parte indisoluble del American way of life. Quieropensar que se están adelantando propuestas en la dirección de una nueva enmienda constitucional, la No. 28, para rescatar el poder de la opinión y la decisión de los ciudadanos en los asuntos cruciales de los Estados Unidos de América.
 
Por esto mismo, es un modesto aporte  el pensar, analizar, investigar, debatir con argumentos y, por ilusión, intuición, magia o sabiduría, anticipar la reelección de Barack Obama.
 
Tallahassee, Florida.
 
 
Jorge Abeiro Gil P.
Analista Internacional
 
Fuente: Semanario Virtual Caja de Herramientas Nº 324
Semana del 12 al 18 de Octubre de 2012
Corporación Viva la Ciudadanía