El sonido producido por unas caracolas, el humo del incienso y una danza realizada por hombres indígenas fue el acto con el que pobladores de Izalco en Sonsonate, recibieron al Relator de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), James Anaya.
Anaya es el Relator Especial de ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas, está en El Salvador desde el pasado 13 de agosto. Esta es la primera visita para analizar la situación de los pueblos indígenas.
Tras el grupo encargado de la danza, una valla humana estaba preparada para la entrada de Anaya en la Ermita de la Virgen de los Remedios, lugar dónde el alcalde del común de Izalco, Tito Reyes Cuadra, hizo entrega de un documento llamado “Tlahtol Tecpan Itzalco”, el cual contiene el resultado del Conversatorio de Pueblos Indígenas, realizado en esa ciudad el pasado 9 de agosto, en  el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas.
Luego de ese acto, los pobladores y la alcaldía de Izalco habían programado otro acto en la iglesia de la Asunción, conocida como El Llanito.
Para llegar a El Llanito Anaya fue invitado a subirse en una carreta que era halada por un par de bueyes, la cual iba en medio de decenas de personas que simulaban una procesión en la que en medio iba un santo.
La visita de Anaya coincidió con la celebración de las fiestas patronales de Izalco en honor a la Virgen de la Asunción, por lo tanto el ambiente a fiesta era parte notoria del lugar.
Anaya dijo que el propósito de su visita es estudiar y conocer la situación delos pueblos indígenas de El Salvador y aseveró que lo visto lo informará a la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.
El Relator de la ONU calificó como un lugar sagrado y de mucha importancia al pueblo de Izalco, no solo para El Salvador sino también para los pueblos indígenas del mundo, “un lugar que marca lo que han sufrido los pueblos indígenas a través de la historia”.
Izalco fue el escenario de la masacre indígena ocurrida en 1932 bajo el mandato presidencial de Maximiliano Hernández Martínez, día en que las calles se vistieron de rojo sangre, luto y dolor.
En un momento de conversación Reyes Cuadra le dijo a Anaya que para él “fue una pena haber visitado las Naciones Unidas este año y darme cuenta que El Salvador no aparece en el mapa como pueblo originario,  fue una gran lastima, me dio sentimiento saberlo porque aquí estamos nosotros diciendo que existimos y que exigimos nuestros derechos”.
“(…) mi compromiso es hacer todo lo que yo pueda para hacer visible la demanda de ustedes (el pueblo indígena) (…) me comprometo a hacer que se tomen pasos para que llegue ese día en el que ustedes puedan gozar de sus derechos plenamente”, dijo Anaya.
Reyes Contreras aseguró que espera que la visita del Relator sirva para generar presión a través de recomendaciones de la ONU para que los derechos de los pueblos indígenas salvadoreños sean reivindicados.
El alcalde del Común de Izalco aseveró que sus principales enemigos son la negación de los pueblos indígenas, la discriminación y el poco interés por parte del Estado de hacer valer y respetar los derechos humanos a los que son sujetos los pueblos originarios.