Gobierno en Rebeldía IV
 
Amado Avendaño… Un Gobierno Rebelde a la deriva, bajo la tormenta de la traición de febrero y en la boca del lobo
 
No obstante las condiciones adversas en el naciente Gobierno en Rebeldía sus más cercanos integrantes, colaboradores y simpatizantes continuaron con los planes de “transición, el Constituyente y la nueva Constitución. Es muy probable que para algunos haya sido suficiente contar con el respaldo del EZLN. A las condiciones adversas se opuso el voluntarismo para lograr sus objetivos.
Para las organizaciones indígenas y campesinas de viejo cuño – buena parte de ellas en la ADEPECH y expertas en la “movilización y la negociación” como forma de lucha -,   estaba claro el gobierno en rebeldía no estaba en condiciones de resolver las “demandas inmediatas”: materiales de construcción como láminas, “apoyos” económicos para individuos o “colectivos” con algún proyecto productivo, menos aun, la demanda de infraestructura educativa, médica, agua entubada, caminos o electrificación.
Quizás fue angustiante para Amado Avendaño recibir diariamente a grupos con ese tipo de demandas y responder que era un “gobierno de transición”.  Seguramente fue frustrante para los grupos darse cuenta que el gobierno al que reconocían no podía atender sus demandas.
Al gobierno rebelde se le complicaron más las cosas cuando, “no obstante la decisión de las organizaciones de no negociar nada con un gobierno ilegítimo, como una de las medidas de presión para solucionar el problema político postelectoral, en los hechos no fue respetado.” Les ganó la cultura de la “movilización y la negociación”. Además, hacia ese rincón, los querían llevar los gobiernos federal y estatal. Beatriz Paredes que durante la insurgencia civil amenazó con aventar a lo federales “si seguían tomando presidencias municipales”. Después hizo la primera oferta de un edificio y recursos económicos para el funcionamiento del gobierno en rebeldía.
Citando a Palma: “Desde la creación del CEOIC y su depuración posterior en CEOIC independiente, siempre existió la cultura de ‘haber quién negocia primero y mejor’, porque a pesar de haber acuerdos de negociar de manera unitaria, no faltaron las organizaciones que por su cuenta se les encontraba en los pasillos del gobierno Estatal negociando sus asuntos. Desde luego que ésta tónica conocida bien por el gobierno, también era auspiciada para dividir.”
En ese contexto el gobierno rebelde se propuso instalar el Congreso Constituyente en: “sesión solemne el día 24 de febrero de 1995, en el Congreso Estatal en la Ciudad de Tuxtla Gutiérrez.
En la convocatoria se preveía: la instalación de un Consejo Electoral Ciudadano, la elección de los Congresistas y la instalación del Congreso Constituyente. La elaboración de propuestas “desde las bases” y su recepción por el Congreso Constituyente “para la integración del proyecto del texto constitucional” y su posterior “consulta popular”. La “reelaboración del texto”, su aprobación por el Congreso Constituyente y la realización de un referéndum “ratificatorio de la nueva Constitución”.
Para la elección de los congresistas se acordó la creación de  un Consejo Electoral Ciudadano (propuesto por el Consejo de Gobierno y ratificado por la ADEPECH) que sería el encargado de organizar el proceso y estaría compuesto por: mexicanos de nacimiento, reconocida calidad moral.
Se escucharon los nombres de la confesa enamorada del Sub,Ofelia Medina, del Dr. Antonio García de León que más tarde, con los diálogos de  San Andrés de por medio,  sería Coordinador de Asesores del EZLN. Después rompió públicamente con Marcos. Para ello ocupó una página entera en La Jornadaen la queproyectó a Marcos hacia un futuro comandando a una Guerrilla Folk. Del Dr. Octavio Rodríguez Araujo, el excluido, al que le hacían el feo,  al que en su “paso por el zapatismo” más de una vez se le cayó la mollera. Después de romper con Marcos escribió: “El seguirá su camino y yo el mío. Sólo espero que no le pase lo que a la hechicera del cuento: que cuando fue ignorada desapareció.” El “Dr. Rodríguez” terminó de zapatista a zapatólogo. En algún momento Marcos se refirió a Otavio como el “Dr. Rodríguez” a secas. La lectura del docto iconoclasta y narcisistafue: “(Nótese que en su respuesta soy el ‘Dr. Rodríguez’ y que antes – el 15 de septiembre de 1994 -, era el Dr. Rodríguez Araujo. Esta diferencia, en los códigos del lenguaje popular, quiere decir que no tuve madre, pues Araujo, como ha sido mencionado, es mi apellido materno.) La neta,el Dr. Rodríguez no se equivocó. Después de leer sus estupideces en el Correo Ilustrado en contra de Javier Sicilia estoy convencido de que hacía tiempo que era huerfanito. Seguimos. En la propuesta para el Consejo Electoral, también se escuchó el nombre del Dr. Héctor Díaz Polanco, muy cerca de AMLO, saber como quedó con el Sub. Los nombres de Luis Nava y Julio Macusay,que no tuve el gusto, y un tal Gustavo ¿qué? Esteva, graduado en, algo raro, en: “desprofesionalizado intelectual”. Editorialista de La meJor-nada,entusiasta del abajo y a la izquierda zapatista y también compañero en el MPJD.
Mi querido Fernando Michel se coció aparte. Con seguridad puedo decir que fue familiar de Matusalén. Lo conocí como delegado del delegado de la Esepepe o sea de la SPP, o sea, sin querer queriendo,subordinado de El Inombrable. Llegó de Guanatos en una longeva Combi. Flaco como la chingada. No me puedo imaginar como se podía bañar. Quizá por eso usaba larga cabellera y barba. Seguramente una vez que se mojaban escurría el agua y, entonces, se podía enjabonar y enjuagar. Como activista lo conocí apoyando la primera candidatura de Cuauhtemoc Cárdenas. En la calle de Josefa Ortiz de Domínguez casi esquina con Flavio A. Paniagua, los activistas rentaron una pequeña oficina. Tenían un escritorio viejo y unas cuantas sillas. No fallaba Michel con su inseparable boina vasca y su cigarro sin boquilla. La nicotina le pintaba dedos y bigotes. Gustaba vestir pantalón de mezclilla y camisa de manga larga. Saber como le hacia para encontrar de su talla. Una de las primeras coincidencias era nuestro anticlericalismo y la amistad se reforzó con el gusto por el tequila y la cantada. Tenía pegue con las féminas y tarareaba: Dicen que soy mujeriego, no lo puedo remediar. En una de esas tuvo a sus hermosos gemelitos.  
Era el mejor distribuidor de tequila El Viejito y, pa’ qué más que la verdad, le partimos su madre a más un pomo. Como gente seria – a veces lo éramos -, discutíamos acaloradamente de política, de tácticas y estrategias. Cuando ya no podía con los argumentos empezaba con las etiquetas: intolerante era lo menos que me decía.  Michel era amigo de los Chiltakeros. Con el levantamiento del 94 se mantuvo en las filas de acá. Fundó Educación para la Paz e incursionó en la Conpaz. Lo comisionamos para destapar a Amado Avendaño como el candidato de la “sociedad civil”. Con el neozapatismo y para estar a tono fundamos la brigada de Zapatistas sin Fronteras, pues no teníamos límite ni restricciones. La calidad la ponía El viejito y la cantidad y medida nosotros. Siempre terminábamos hasta atrás ycantando Cartas Marcadas y Paloma Negra. Michel era, entre otras cosas, carpintero-escultor. En madera replicó los huevos de su papá. Y aunque irreverentes nos botaneabamos de todo y de todos, Michel dio su brazo a torcer. Pa’ quedar bien, le regaló una su pipa al Sub. Según él para reponer la pipa mocha. Conocí su taller y algunas de sus piezas. Por su minuciosidad y calidad de su trabajo, la pipa que le regaló a Marcos ha de ser una linda pieza.
Otra que no tuvo madre fue la Huesuda. Lo pasó a traer  en el peor de los lugares posibles y sin una copa de tequila. Después que Michel murió, a manera de homenaje, el Sub dijo algo así: “Nunca uso lo que me regalan pero ahora voy a usar la pipa que Fernando me regaló”. Seguramente Michel sigue echándose unas formidables pedas de nevero con el malévolo y llevándole serenata a La Diabla.
 
Ya agarraste por tu cuenta la parranda
Paloma negra, paloma negra
¿Dónde? ¿Dónde andarás?
Ya no juegues con mi honra parrandera
Si tus caricias han de ser mías de nadie más
 
Y aunque te amo con locura ya no vuelvas
Paloma negra eres la causa de mí penar
Quiero ser libre, vivir mi con quién me quiera
Dios dame fuerzas que estoy muriendo por irla a buscar
 
¡Salud Fer!  
 
Fijáte Michel, por tanto doctor que ha pasado por acá y, los que por acá quedan, y luego de mirar en lo que terminan me pregunto: ¿Tan mal está la educación superior en este país? ¿De qué sirven los doctorados? ¿Valen madre los grados? ¿Es muy complicado para un docto saber el papel que juega un asesor? Si bien Marcos no es una perita en dulce o, como le quieran decir, parece que un buen de asesores nunca entendieron que las decisiones: ¡¡¡Las toman los zapatistas!!! Y, si la cagan… ¡¿Qué?! Bueno, los hay peores: los regalados. Los que se ponen de tapete. ¿Será por los estudios en el continente de la cultura occidental? De verdad Fernando Michel, no sé qué pensar de la intelligentia, intelligentsia,de esa extraña clase social en  este país.  
Todo este argüende porque algunos de los arriba mencionados estuvieron involucrados en los trabajos de la Procuraduría Electoral del Pueblo Chiapaneco que declaró fraudulenta la elección de Robledo rincón y los iban a poner a chambear en los trabajos previos al Constituyente en Chiapas.
Regresando, me parece que los organizadores no tenían idea de lo que era armar un evento de esa naturaleza ni de los tiempos. La elección de los congresistas tendría que llevarse a cabo del 1 al 20 de febrero de 1995 con el objetivo de instalar el Constituyente el Día de la Bandera. Según Palma: “Los márgenes de tiempo realmente estaban demasiado apretados y prácticamente era imposible cumplir con los plazos establecidos por la convocatoria, sobre todo por la dinámica determinada por los acontecimientos durante el mes de Enero y Febrero que vendrían a modificar sustancialmente el escenario político en Chiapas.” Me atrevo a pensar que no se dieron tiempo de consultar al EZLN.
Enero de 1995 fue agitado. La toma de presidencias municipales y la creación de Consejos Municipales (90 y pico según Federico Anaya), hacían evidente cierta ingobernabilidad en Chiapas. El gobierno autoritario respondió como debía, como solía hacerlo: la toma de la  Presidencia Municipal de Chicomuselo por  los campesinos agrupados en la Organización Campesina Emiliano Zapata-Coordinadora Nacional Plan de Ayala (OCEZ-CNPA) fue reprimida el 10 de enero de 1995, 6 campesinos fueron asesinados “y una gran cantidad” detenidos”. En el operativo destacó la operación conjunta de las Guardias Blancas y la policía de Seguridad Pública del Estado.
De acuerdo con Abelardo Palma, “Independientemente” que las condiciones “dificultaban (…) una tarea de primer orden”, como “poner a prueba la (capacidad para la)  elaboración de nuevas leyes”, el reto era “demostrar que la base social, incluyendo a los municipios rebeldes declarados por el EZLN, que apoyaban al Gobierno de Transición”, podían construir “su propio espacio y ejercer en los hechos la ruptura con el Estado.”
Había un verdadero cruce de canales, el EZLN rompiendo con la tregua, lanzando una ofensiva político militar, Samuel Ruiz en huelga de hambre por la paz, el EZLN decretando treguas temporales, el gobierno de transición enfrascado en la organización del Constituyente, la insurgencia civil objeto de la represión, la CND preparando su tercera sesión, para después enterarnos que  el gobierno federal y el EZLN “entraban” en contacto.
El gobierno en Rebeldía navegaba a la deriva: “(…) el 12 de Enero, el EZLN daba a conocer públicamente el encuentro entre representantes del gobierno federal y representantes del EZLN, (…) la suspensión de acciones militares se trasladaban del 13 al 18 de Enero de 1995. No se puede negar que la estrategia política trazada por el Gobierno de Transición en Rebeldía estaba determinada por los acontecimientos en torno a la respuesta que daba el gobierno y a las iniciativas políticas que desde el zapatismo armado se efectuaban.
Justamente en los momentos en que las acciones de resistencia civil se agudizaban a nivel estatal, simultáneamente se decretaba una tregua temporal para favorecer el encuentro entre el Secretario de Gobernación Esteban Moctezuma Barragán y la dirigencia del EZLN en el poblado de Guadalupe Tepeyac.”
Por tal motivo, el Gobierno en Rebeldía se “sumó” a la tregua y suspendió “momentáneamente las acciones de resistencia civil”, para reiniciarlas el 6 de febrero de 1995… Imposible. El gobierno federal tenía todo listo con la “Traición de Febrero”. El día 8 de ese mes lanzó una ofensiva militar en todo el territorio rebelde zapatista. Ordenó la captura de los dirigentes zapatistas y “desenmascaró” a Marcos.
Como parte de la ofensiva ordenó la renuncia de Robledo Rincón como gobernador de Chiapas. Desde la perspectiva de Palma: “El otro objetivo era desarticular a la resistencia civil (…) contener la exigencia del reconocimiento del Gobierno de Transición en Rebeldía (…) de Amado Avendaño Figueroa”,  como el gobernador legítimo de Chiapas.
Me parece que el objetivo del gobierno federal era ocupar militarmente el territorio rebelde y sentar al EZLN en condiciones de debilidad. En esa estrategia valía la pena que rodara la cabeza de Robledo. Para “legalizar el diálogo” y de paso al EZLN, el 11 de marzo de 1995 se promulgó la Ley Para el Diálogo, la Conciliación y la Paz Digna en Chiapas. El gobierno federal había ocupado un año para rediseñar la estrategia contrainsurgente – abandonada desde la década de 1980 – y la que, en lo particular, aplicó y aplica en Chiapas desde hace 18 años. La ofensiva zapatista de diciembre de 1994 contribuyó para que el gobierno federal decidiera lanzar la ofensiva de febrero de 1995. Con esa ofensiva se inició el proceso para aislar y neutralizar las iniciativas el EZLN.    
Siguiendo la mirada de Palma, efectivamente, aislar, neutralizar y desarticular la insurgencia civil era y es parte de la estrategia. Es importante destacar y reconocer que los gobiernos federal y estatal han aprendido y  tienen una experiencia enorme  y de décadas en estos menesteres.
En esas condiciones, el gobierno en rebeldía a la deriva tuvo que abandonar sus afanes para organizar la Constituyente y pasó a segundo plano el “reconocimiento” del gobierno rebelde. Es decir, quedaron a la defensiva y decidieron realizar una “marcha caravana” a la ciudad de México para “parar la guerra”. Sin embargo: “Esta coyuntura fue aprovechada por aquellas organizaciones que desde finales de 1994, planteaban la necesidad de privilegiar las negociaciones de las demandas inmediatas con el gobierno, (…) Los sucesos posteriores vendrían a definir el derrumbe de un proyecto de resistencia que, como en los siglos XVIII y XIX, también fueron efímeros y aplastados por el poder.”
El 20 de febrero partió la “marcha caravana” hacia su destino, 3 mil campesinos en dos contingentes, uno por el Golfo de México y el otro por Oaxaca, se encontraron Tehuacán, Puebla. Parte del plan fue llegar el 8 de marzo para “conmemorar el día internacional de la mujer”.
En la casa del lobo ya los estaban esperando. Después de dos décadas de caravanas de campesino a México, una más de Chiapas, no representó mayor problema para la oficina encargada de la seguridad interna del país. De inmediato los recibió el Secretario de Gobernación, Esteban Moctezuma y les dejó en manos de Dante Delgado Rannauro, “Brazo derecho de unos de los personajes obscuros del sistema político mexicano; Fernando Gutiérrez Barrios, (…) pieza clave en seguridad nacional  a quien se le atribuye la creación de las ‘Brigadas Blancas’, policía política del régimen, encargada de la tortura y desaparición de luchadores sociales.” Vamos, Dante Delgado era, y es, toda una cabrona y perversa chucha cuerera.  (No por nada fue nombrado Coordinador de la Comisión para el Bienestar Social y Desarrollo Económico Sustentable para el Estado de Chiapas en 1995. Reventó a la ADEPECH y terminó como parte de la “izquierda” institucional.)
Dante Delgado, la SEGOB, jamás aceptó la interlocución con el Gobierno en Rebeldía: “En todo momento se refirieron a la Asamblea Estatal Democrática del Pueblo Chiapaneco.” Los negociadores aceptaron esa realidad con el argumento que “era una cuestión ‘táctica’ para efectos de la negociación”.
Antes de partir a la Ciudad de México, el gobierno en rebeldía y la ADEPECH hicieron un interesante trabajo para definir su agenda “para efectos de negociación”:        “La propuesta de la marcha caravana se plasmó en el documento "Propuesta de Agenda para el Diálogo por la Paz en Chiapas". El contenido se resume en cuatro aspectos: 1. El Conflicto Bélico. 2. La Cuestión Política. 3. El Reconocimiento de las Regiones Autónomas. 4. Las demandas Económicas y Sociales de las Organizaciones.”
¡¡¡Uta madre!!! Si Marcos estaba encabronado porque Camacho Solís les dio un trato de “organización social armada”, ya parece que la SEGOB iba a entablar negociaciones con la ADEPECH con una agenda de ese calibre.
Pa’ la prox, empezaremos con un desglose de los “cuatro aspectos”.
 
P.D. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡Que molestos son los come santos y caga diablos!!!!!!!!!!! Solía decir mi abuela paterna, al referirse a una persona mentirosa que aparentaba ser buena…

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