El problema postelectoral, como muchos lo presagiaban y no obstante el acuerdo de civilidad que firmaron los cuatro candidatos a la Presidencia de la República, está subiendo de tono y cada día se torna más peligroso por la actitud agresiva de los manifestantes lópezobradoristas.
 
Una cosa es que el candidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, impugne la elección, pida revisión de votos, como aseguró, dentro de los cauces pacíficos y legales y ahora hasta la anulación de la elecciones, y otra, muy grave, es que esas huestes callejeras estén pasando de la manifestación, a la que tiene derecho, a la agresión física.
 
¡Cuidado! Ese cuidado debe de recaer tanto en el político tabasqueño, como en los líderes de los partidos de izquierda que sostuvieron su candidatura presidencial, puesto que, por ningún motivo, es admisible que los manifestantes se estén convirtiendo en turbas agresivas contra empleados y funcionarios del Instituto Federal Electoral, IFE, e inclusive al propio Consejero Presidente de la autoridad electoral, Leonardo Valdés Zurita, que afortunadamente no pasó a mayores.
 
Paralelo al Computo Distrital que contempla la ley, se está llevando el recuento de voto por voto en el 54 por ciento de las casillas electorales, a solicitud del candidato López Obrador, cuyos resultados hasta ahora, le vuelven a ser adversos, tal como lo fijaron las Encuestas de Salida y el Conteo Rápido del IFE, dado a conocer el pasado domingo comicial por la noche.
 
Cuando se lleva, al cierre de la noche de este jueves, en que actualizamos esta entrega, contabilizados el 99.29 por ciento de las casillas se comprueba nuevamente el triunfo de el candidato de la coalición Compromiso por México, Enrique Peña Nieto, inclusive con una diferencia superior a la domingo, al obtener 364 mil 781 votos más que representan 6.62 por ciento de diferencia con su opositor de izquierda, la anterior era de 6.43 puntos.
 
Enrique Peña Nieto, en esta contabilidad, y cuando ya está a punto de terminar, suma 19 millones 92 mil 179 sufragios, que representan el 38.22 por ciento.
 
Por su parte Andrés Manuel López Obrador, candidato de la coalición Movimiento Progresista, obtiene el 31.56 por ciento que se desprende de 15 millones 763 mil 489 votos a su favor.
 
Como era de esperarse, se comprueba el tercer lugar al que descendió el Partido Acción Nacional, PAN. Josefina Vázquez Mota quedaba en 25.42 por ciento que corresponde a 12 millones 698 mil 269 votos. Por lo que respecta a Gabriel Quadri de la Torre se comprobó, una vez más, que salvó a su partido Nueva Alianza de perder su registro al obtener el 2.28 por ciento, es decir, un millón 140 mil 408 votos.
 
Seguramente, cuando usted lea o escuche esta columna, el IFE habrá dado a conocer el resultado del computo distrital completo con el conteo de voto por voto en el 54 por ciento de las casillas como respuesta a la petición de López Obrador, sin que los resultados se alteraran mayormente.
 
Todo este proceso, que contempla la ley, es de apreciarse que se lleve a cabo en cumplimiento estricto de la norma, inclusive su petición de anulación de la elección presidencial, lo que no es valido, como lo hemos estado diciendo, es que los manifestantes a favor de López Obrador, se desborden y se conviertan en turbas agresivas. ¡Cuidado!
 
Teodoro Rentería Arróyave es periodista y escritor mexicano. www.fapermex.com, www.clubprimeraplana.com.mx