Mayo es para los habitantes de Chuquisaca, un mes de celebraciones y desfiles que nos llevan a la raíz de nuestra historia y nos recuerdan las luchas de los originarios de esta tierra hasta rematar en el incendio que comenzó un 25 de mayo y se extendió por toda América hasta lograr la liberación del dominio español.
 
A partir del primer grito libertario, una proclama fue enviada a los confines de América con aquellas célebres frases que reclamaban: “Hasta aquí hemos tolerado una especie de destierro en el seno mismo de nuestra patria..” La rebelión cundió como reguero de pólvora, hasta rematar en la batalla de Ayacucho.
 
Los chuquisaqueños y particularmente los sucrenses, recordamos mayo con entusiasmo. Particularmente, los que fuimos estudiantes del “Colegio Junín”, donde también se educaron grandes intelectuales de la rebelión americana y aún hoy es el más prestigiado de la capital de Bolivia.
 
El Colegio Junín es centenario y tiene sus antecedentes en el Colegio San Juan Bautista creado por provisión de 16 de abril de 1621, según el escritor Roberto Querejazu y el 22 de febrero, según Alfredo Jáuregui Rosquellas. El Virrey de Perú, autorizó su fundación con la categoría y privilegios de  colegio real. Su primer maestro fue el jesuita Ferdinando Reyman, enviado por el provincial Juan Frías de Herrán.
 
Los habitantes de la entonces ciudad de La Plata, habían solicitado a los jesuitas organizar el colegio, para evitar que sus hijos se entregaran a una “vida holgazana y licenciosa”. Tras su fundación, las clases de Artes comenzaron en octubre de 1621 en la iglesia, pues no se disponía de un lugar adecuado.
 
Tras un solo año de funcionamiento, el provincial Frías Herrán constató el exitoso funcionamiento que se desarrollaba con regularidad y “copiosísimos frutos”. El plantel se amplió con más cursos y maestros, estableciéndose sus reglamentos.
 
Pero, los vecinos de Chuquisaca buscaban tener también universidad, de manera que anexo al Colegio San Juan Bautista, se fundó la hoy Universidad Mayor y Pontificia de San Francisco Xavier.
 
El Colegio San Juan Bautista, funcionó bajo la orden de los jesuitas hasta su expulsión, pasando  al dominio del Arzobispado y del Estado, cuando sobrevino la república. Lleva el nombre de Colegio Junín desde 1826 en homenaje a la victoria del libertador Bolívar sobre las tropas realistas en 1824 en las llanuras de Junín.
 
Colegio azul
 
El Colegio Junín es conocido desde su fundación como “Colegio Azul”, por los uniformes que llevaban sus estudiantes. Por los años 1600 existían en la hoy Sucre, dos establecimientos. El San Juan Bautista o Colegio Azul y el Colegio San Cristóbal o Colegio Colorado.
 
En el templo de San Miguel aún existe el óleo de la Casa de Loreto transportada por ángeles. En este cuadro se observan cuatro colegiales en actitud de oración. Dos del Colegio Azul y dos del Colorado. Las becas o insignias que ostentan los identifican perfectamente.
 
En mayo, nuestro homenaje al Colegio Azul que tantos tributos recibió del profesor Javier López que por los años 1960, nos enseñó a cantar sus inspiradas composiciones como aquella que comienza: “Colegio Azul, donde se dio el primer grito de rebelión”.