Es cierto el refrán popular que dice: “más rápido se descubre a un mentiroso que a un cojo” y ya todo está a la luz pública y es del conocimiento de las autoridades de COPEI y AD, que cada uno por su lado lamen las heridas y hacen agónicos llamados a su incrédula militancia nacional a no decepcionarse que ellos volverán hacer los briosos partidos de antes; algunos cuadros partidistas nacionales y dirigentes regionales y de base de estos partidos puntofijistas guardan la distancia, se apuntan el ojo y le dicen a los “demócratas líderes” de papel de AD y COPEI lo que antes hacía el comediante Joselo ante una viveza contraria que descubría a tiempo: – Miqui, ve! 
 
Lo cierto es que las giras de Capriles Radonsky son ensayadas varias veces para generar impacto publicitario y son recomendaciones directas de JJ Rendón, “gurú” electoral publicitario quien tiene varios años viviendo fuera de Venezuela y él estima aún que el pueblo venezolano es “nuebón” en lides electorales cuando en menos de una décadas ya van más de doce procesos electorales de envergadura que le dan experiencia a venezolanos y venezolanas que marcan la diferencia y distinción en el Continente americano en lo que a honestidad y transparencia se refiere, además con reducidos niveles de abstención y de indiferencia electoral todo a favor del proceso de cambio en estos nuevos tiempos.
 
Pues bien, las giras las diseñan así: par de filmadoras con planos cerrados, cámaras fotográficas con los respectivos fotógrafos institucionales, algún que otro poblador de la comunidad que visitan, tienen prioridad los de color negro, dos o tres microbuses de 14 puestos cada uno, más de una decena de policías afines y armados hasta los dientes, además vestidos de civil en tremendas motos de altas cilindradas, con el acompañamiento de dirigentes  con entrenamiento intensivo previo de cómo golpear mujeres  y la técnicas imperceptibles para las filmadoras y cámaras fotográficas, que es pisar con intensidad y rápido los pies con desprecio de periodistas incómodos e incómodas.
 
Tan pronto radian para que el candidato opositor se haga presente previo el montaje de las cámaras, de las microondas televisivas y los fotógrafos institucionales estén a tiro, saltan las personas de reparto -preparadas para tal fin- de los microbuses rodean inmediatamente a Capriles con apretujones, empujones, impidiéndole caminar para simular que la “multitud” lo aclama, que delira por su omnipresencia, onmisapiencia y sus palabras son luces que iluminaran el firmamento venezolano, como lo calificó ridículamente Julio Borges, tan ridículo como él, que “Capriles Radonsky es el Gandhi versión criolla que todo en él es amor y paz”; de nuevo volvemos a decir apuntándonos el ojo: -Miqui ve!
 
Estoy un tanto confundido, pero ¿a quién se le ocurre formar comparsa de esa ficticia campaña electoral de Capriles Radonsky? ¿Qué podrá aportar Capriles Radonsky? ¿Qué podrá decir con sus mofletudos cachetes llenos de aire para pronunciar una que otra sandeces?
 
Lo cierto es que Tomás Guanipa para adornar al candidato presidencial exclusivamente de Primero Justicia con más halago que un collar hawuayano de plumas multicolores -y lo comprendemos- siguiendo el refrán de que “el pulpero alaba su propio queso” que cada palabra de Capriles Radonsky –y se frota sus brazos en plena rueda de prensa por la emotividad y dice con gesto indisimulable mientras entorcha sus brazos y ojos porque lo que a continuación va a decir, le da erecto pirosis (se le paran los pelos pues) pero todo lo que dice el “candidato del pueblo venezolano, Capriles Radonsky”, sus palabras son y lucen, tienen una carga profética para estos convulsos  y apocalípticos tiempos que vive Venezuela pero no así el resto del mundo.
 
Volvemos a decir: -Miqui ve!
 

http://lasrojasauroras.blogspot.com