El canciller del Ecuador, Ricardo Patiño, llamó a los ministros de ambiente  de América Latina  y el Caribe que se reúnen  en Quito el 2 y 3 de febrero a “construir nuestra propia agenda ambiental, y posicionar nuevos paradigmas para alcanzar el desarrollo sostenible, sin interferencias de países ajenos a nuestros intereses o de las burocracias internacionales”.

En la mesa inaugural del foro de ministros, que se llevó a cabo en la mañana de este 2 de febrero,  estuvieron presentes, además de Patiño, el Director Ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA),  la ministra coordinadora de Patrimonio de Ecuador,  María Fernanda Espinosa, Achim Steine, y la Ministra de Ambiente de este mismo país, Marcela Aguiñaga.

El Ecuador propuso convertir la  XVIII reunión del Foro de Ministros de Medio Ambiente en el primer foro de ministros  de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) dando cumplimiento a una instrucción que en este sentido formuló  este organismo regional en Caracas.

La ministra María Fernanda Espinosa, en su intervención,  dijo que este paso permitirá elevar el nivel de discusión de los temas ambientales al más alto nivel político.  La propuesta del Ecuador,  que tiene una aceptación mayoritaria,  es debatida por los ministros de la región y la resolución final  será conocida oportunamente.

Espinosa  dijo que los procesos de integración regional, en correspondencia con los mandatos de nuestros pueblos,  nos demandan posicionar y afianzar una visión y una plataforma de acción común de la región para enfrentar los problemas ambientales y del desarrollo sostenible. La construcción de esta visión y plataforma exigen que estos espacios, sean el marco para un diálogo político real, de adopción de compromisos y de movilización de las voluntades y la acción colectiva.

Patiño apuntó que la coordinación regional es fundamental para enfrentar este mundo globalizado, y muy especialmente para enfrentar la crisis ambiental y climática por la que atraviesa el planeta.  “Solamente unidos lograremos la inserción soberana de nuestros países en la economía y en la política mundial, para construir la soberanía energética de la región, para garantizar los derechos a la alimentación y al desarrollo de nuestros pueblos, para superar los desafíos que nos plantea la crisis ecológica global; y, en ese devenir, poder caminar juntos con identidades y fortalezas propias”, señaló.   (Ver documento relacionado).
 
El Director Ejecutivo del PNUMA,  Achim Steine, se refirió a la necesidad de hacer  reformas y fortalecer la gobernanza internacional para afrontar  los desafíos de Río +20. Agregó que “aún  falta mucho por hacer y  el tiempo no está de nuestro lado, Río +20 tiene que ser más que reflexión, definitivamente no puede ser momento para la desunión o para señalar a otros con el dedo como con frecuencia ocurre en las reuniones internacionales, debe ser una ocasión para un cambio de paradigma en la cooperación y un momento para apresurar y ampliar muchas de las extraordinarios transiciones que ya están llevando a cabo en esta región y en otras partes del mundo”.

Steine también se refirió a la economía verde, la cual, según su criterio,  “no es una alternativa al desarrollo sostenible, sino un medio para implementar las aspiraciones y los acuerdos de Rio 1992” agregando que el primer y primordial objetivo de ésta es reconocer el valor de la naturaleza y convertir esto en la piedra angular de las políticas económicas y de desarrollo.

La “economía verde”, que promueve  el  PNUMA, es un tema controvertido pues, según han señalado los movimientos sociales reunidos recientemente en el Foro Social Temático de Porto Alegre, forma parte de la ofensiva del capitalismo  para privatizar y mercantilizar  todos los ámbitos de la vida y la naturaleza, pretendiendo esconder la verdadera causa de los problemas ambientales que se reproducen en todo el mundo.