En pocas horas los peruanos asistirán en primera vuelta a elegir a los candidatos que pasaran a disputar la presidencia de la república.  El electorado se encuentra divido entre cinco candidatos, entre la continuidad o el cambio, lo conocido o por conocer.  Los medios de comunicación y los propios candidatos han contribuido al dilema al plantear: “democracia o temores de dictadura”.  Lo incierto se develara el domingo en una elección de fotografía por saber quien acompañará a Ollanta Humala a la segunda vuelta.
 
12 partidos políticos y alianzas electorales inscribieron candidatos para la presidencia.  Hay cinco grandes que tuvieron iguales posibilidades de llegar a segunda vuelta (Luis Castañeda, Alejandro Toledo, Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski, Keiko Fujimori), hubo cinco chicos y el partido de gobierno se quedo sin candidata.  Muy temprano la candidata oficialista, Mercedes Araoz, tuvo que renunciar a la candidatura por pugnas con Jorge del Castillo, uno de los líderes del partido. 
 
Ha sido un proceso electoral marcado por cambios bruscos en el ánimo del electorado. Hace un semestre el favorito era el derechista Castañeda Lossio quien tuvo que renunciar a la alcaldía de Lima para postular a la presidencia y hoy ha caído al quinto lugar en las encuestas.
 
Al iniciar el año el favorito en las encuestas era el ex presidente Toledo pero actualmente ha pasado a ser el tercero en la intención del electorado.  Y desde hace tres semanas el favorito es el nacionalista Humala que ha despertado los temores de la derecha peruana.
 
Fujimori hoy es la favorita para acompañar a Humala en segunda vuelta.  Kuczynski ha venido de menos a más y es posible que pueda disputarle a Fujimori el segundo lugar.
 
En términos de tendencias ideológicas, se puede decir que Toledo, Kuczynski, Castañeda y Fujimori, representan al neoliberalismo, unos más que otros, que siendo un cuarteto dividen su electorado que podría ser la causa que hoy ubica a Humala como el favorito de la primera vuelta.
 
Toledo de la Alianza Perú Posible ha señalado reiteradas veces que él maneja la economía con la derecha para redistribuir con la izquierda, lo que supone la continuidad del modelo y su política de “chorreo” económico aplicado en su anterior gobierno.
 
Kuczynski de la Alianza por el Gran Cambio tiene un historial laboral vinculado a las empresas extranjeras y ha sido ministro de Toledo; se ubica como el candidato ideal del capital y además contaría con los votos del partido de gobierno.  Durante la campaña se ha visto obligado a renunciar a su nacionalidad norteamericana.
 
Fujimori del partido Fuerza 2011 se ha reafirmado en la continuidad del modelo liberal iniciado durante el gobierno de su padre.  Sobre ella pesa el pasado de corrupción, dictadura y violación de los derechos humanos, hechos que condujeron a su padre y su principal asesor a la cárcel.
 
Castañeda de la Alianza Solidaridad Nacional, de poco hablar, es otro de los candidatos derechistas que apuesta por la continuidad del modelo.  Durante su gestión en la Municipalidad de Lima se denunciaron actos de corrupción que argumentó desconocer, conocidos como el “caso Comunicore”.
 
Al otro lado, despertando desconfianzas, se ubica Ollanta Humala del partido Gana Perú.  El no se define de izquierda sino como nacionalista y su plan de gobierno plantea fuertes cuestionamientos al modelo neoliberal aunque ha garantizado cambios sin afectar el crecimiento económico del país por el que ha sido acusado de doble discurso.  Ha recibido fuertes cuestionamientos de los medios y candidatos derechistas por su cercanía a Hugo Chávez y Evo Morales.
 
Durante la campaña se ha escuchado y visto de “todo” para atraer o asustar al electorado.  Desde paseos con la reina de belleza del vecino país u ofertas de empleo masivo, como los 3.5 millones de empleos, de Luis Castañeda.  Desde manoseos en público hasta promesas de crecimiento económico como las de Pedro Pablo Kuczynski.
 
Temores como las del premio nobel Mario Vargas Llosa al comparar las candidaturas de Ollanta Humala y Keiko Fujimori con el sida y el cáncer.  Llamados desesperados de última hora de Alejandro Toledo para defender la democracia frente a una posible victoria en primera de Humala y Fujimori. 
 
A la par de la elección presidencial se realiza la elección al Congreso y Parlamento Andino.  El actual Congreso es una de las instituciones más impopulares en el país y la mayoría de los actuales congresistas van a la reelección.  Se estima que ningún grupo político obtendrá la mayoría en el parlamento nacional lo que supone que tendrán que establecerse acuerdos para garantizar que sus propuestas se viabilicen.
 
 Finalmente, se puede calificar a esta campaña electoral como la más millonaria.  Los cinco grandes en conjunto han gastado más de 11.6 millones de dólares en poco más de cuatro meses de campaña según han reportado a la autoridad electoral.  Humala, Castañeda, Toledo, Fujimori y Kuczynski, en ese orden, han gastado entre cantidades que van de 2.9 a 1.5 millones de dólares.
 
– Luis Vittor es economista peruano, asesor de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI).