Chilpancingo, Guerrero. Sin proponérselo Martí Batres Guadarrama −hijo de los exmilitantes comunistas Cuauhtémoc Batres y Rosario Guadarrama− en su entrevista de pasillo del sábado 19 de marzo de 2011, con Milenio Diario Tv, definió el problema fundamental del PRD: la ausencia de una línea política clara y con perspectiva de Estado, de país.
 
Aunque Martí Batres no lo señalo así, el principal problema del partido del sol azteca, sigue siendo su exacerbado pragmatismo. Toda su actuación se constriñe a lograr mayores prerrogativas electorales, mejores espacios políticos y una más redituable relación con el poder, cualesquiera que sea el signo ideológico de éste.
 
El PRD continúa siendo un barco sin rumbo ni mapa de navegación, además de que pierde aceleradamente capacidad para navegar en mar abierto.
 
Como era previsible en el Consejo Nacional del PRD se llegó a un acuerdo básico entre las fuerzas principales –Nueva Izquierda e Izquierda Democrática Nacional, Los chuchos y El señor de las ligas”, René Juvenal Bejarano Martínez− para mantener formalmente la unidad del PRD.
 
Se dice fácil pero implica un gran esfuerzo lograrlo; aunque a la sociedad no le beneficie en nada la amalgama de tan desaseadas y desacreditadas fuerzas.
 
Lo novedoso en el PRD es la emergencia de nuevos actores políticos, ahora encabezados por Armando Ríos Piter –audaz joven de 38 años, diputado federal, exsecretario de Desarrollo Rural del saliente gobierno de Zeferino Torreblanca en Guerrero y recientemente precandidato a la gubernatura del mismo estado por el PRD−, quien contra viento y marea mantuvo su candidatura en el Consejo Extraordinario del PRD del 19 y 20 de marzo de 2011, a pesar de las presiones de Los chuchos y de El señor de las ligas para que declinara y se adhiriera a sus posiciones.
 
En dos semanas de proselitismo Armando Ríos Piter, con una licenciatura en derecho y tres maestrías, con el decidido apoyo de Marcelo Ebrard Casaubón, pudo lograr 43 de los 310 votos emitidos, mediante voto secreto y en urna, en la primera ronda de elección del presidente y secretario del PRD, es decir, obtuvo él sólo el 14% de los votos emitidos.
 
Los demás votos se repartieron de la siguiente manera: dos abstenciones, 154 para José de Jesús Zambrano Grijalva, 111 para María de los Dolores Padierna Luna, quienes luego en una segunda votación a mano alzada y en planilla de unidad quedaron −con una votación ya mermada de 271 votos, emitida a las 23:50 horas del domingo 20 de marzo− como presidente y secretaria general con 233 votos a favor, 36 en contra y dos abstenciones.
 
El PRD no tuvo la generosidad de abrirse a las “caras nuevas y manos limpias” que reclama su permanencia y proyección en la arena política del país. Prevaleció el interés de la partidocracia que sólo mira hacia la preservación de sus intereses y que le importa poco el futuro del país.
 
Es una partidocracia que al igual que sus antecesoras, el PRI y el PAN, se rige por el apotegma: “después de mí el diluvio”.
 
Armando Ríos Piter es, junto con otros dos jóvenes líderes perredistas: Alfonso Ramírez Cuellar y Silvano Aureoles Conejo, todos ellos ligados a la problemática del campo, de los nuevos valores que están emergiendo en el PRD.
 
Son gente políticamente capacitada, fogueada y con amplia experiencia en la operación de los programas sociales de beneficio al campo, desde el gobierno en los casos de Ríos Piter y Silvano Aureoles y desde la sociedad civil en el caso de Ramírez Cuellar.
Habrá que seguirles la pista… hay tiempo para ello.
 
Por ahora lo importante es que el PRD sobrevivió a su propio tsunami y pudo construir un nuevo respiro de tres años.
 
Viene ahora la definición del estado de México, cuyo punto culminante será cuando se realice la consulta para que los mexiquenses se pronuncien a favor o en contra de la presunta alianza PAN-PRD para la gubernatura del estado; consulta que por cierto está coordinando por Rogelio Gómez Hermosillo, quien en algunos momentos interpretó a Súper barrio Gómez, el popular personaje de la Asamblea de Barrios del DF.
 
A pesar de los argumentos que públicamente esgrimen tanto Andrés Manuel López Obrador como Dolores Padierna y el grupo de los ocho que los secunda, el problema no es tanto sí se concreta o no la alianza con el PAN; el verdadero problema, el “quid” de la cuestión, es si se ratifica o no a Alejandro Encinas como el candidato de esta alianza o si los aliancistas, con Los chuchos a la cabeza, buscan candidato entre los precandidatos desplazados del PRI, entre los no favorecidos por Peña Nieto.
 
En esto los del Grupo de los Ocho, el G-8, esperan contar con el respaldo de la Alianza Democrática Nacional (ADN), que dirige el senador mexiquense Héctor Miguel Bautista López, aliado de Los chuchos, quien ve con buenos ojos la candidatura de Alejandro Encinas, porque espera obtener mejores espacios de poder de él que de un candidato proveniente del PRI.
 
El temor al “síndrome Zeferino Torreblanca” ha llegado también al estado de México.
 
La cuestión es si podrán doblegar la obstinación de Los chuchos que le ven más posibilidades a un candidato de origen priísta.
 
Lo que va quedando claro es que el PRD no se va a dividir antes del 2012 y que Los chuchos le apuestan más a desplazar a Andrés Manuel de la candidatura presidencial del 2012 mediante una consulta o algo similar que defina a quien apoya más la gente, si a López Obrador o a Marcelo Ebrard.
 
Porque según los cálculos de Jesús Ortega Martínez, El chucho mayor, ninguno de los precandidatos presidenciales del PAN tiene el arrastre ni la presencia de Andrés Manuel o de Marcelo Ebrard; y la verdad en esto le asiste toda la razón.
 
La duda es si Andrés Manuel y Marcelo Ebrard tendrán la capacidad de procesar unitariamente esta diferencia o si se generará un nuevo rompimiento como el surgido entre Andrés Manuel y Cuauhtémoc Cárdenas por similar motivo.
 
Y la duda más grande es si el PAN estaría dispuesto a apoyar a Marcelo Ebrard o a Andrés Manuel López Obrador para las elecciones presidenciales del 2012. Esto no se refleja todavía en la ahora frecuente aparición conjunta, por cualquier motivo, de Gustavo Madero y de Jesús Ortega.
 
Aunque el PRI tampoco se va a quedar con los brazos cruzados, a pesar de que su ánimo ande por los suelos, luego de las derrotas sufridas el año pasado y en Guerrero a manos de los aliancistas.
 
Moreira todavía no muestra de lo que es capaz. Hay que mantenerse alerta…
 
 Fuente: Forum en línea