Organizaciones internacionales pidieron a gobierno británico retirar autorización que beneficia a empresa de Miguel Facussé.
 
El pasado 4 de febrero, 78 organizaciones de los cinco continentes, entre ellas la UITA, enviaron una carta al gobierno británico, pidiendo el retiro inmediato de la autorización a la propuesta de dos proyectos del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), que se pretenden implementar en el Valle del Aguán (Colón) y Lean (Atlántida) en Honduras. Estos proyectos beneficiarían a Exportadora del Atlántico, empresa vinculada y controlada por el terrateniente y empresario palmero Miguel Facussé.
 
“El cultivo intensivo de palma africana acarrea opresión, secuestros y asesinatos. Promesas de créditos de carbono y de dinero de esquemas como el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), apoyado por Naciones Unidas, parecen estar entre las causas de brotes de violencia”, se lee en una carta abierta enviada al gobierno británico por 78 organizaciones internacionales.
 
Según estas organizaciones, que masivamente apoyaron la campaña de adhesión impulsada por Salva la Selva/Rettet den Regenwald (Alemania), CDM Watch (Bélgica) y Biofuelwatch (Reino Unido), el gobierno británico debe retirar de inmediato la autorización a la propuesta de proyectos del MDL que se pretenden impulsar en Honduras.
 
Los dos proyectos apuntan a la “recuperación de biogás a partir de estanques de efluentes de la planta de aceite de palma” y se implementarían en el Valle del Aguán y en Lean, en el noreste del país, beneficiando a Exportadora del Atlántico, empresa que integra el Grupo Dinant y que está directamente vinculada y controlada por el terrateniente y productor palmero Miguel Facussé Barjum.
  
La decisión de aprobar o revisar la solicitud presentada por Exportadora del Atlántico será examinada por la Junta Directiva del MDL el próximo 14 de febrero.
 
Esa revisión ha sido solicitada por miembros de la Junta por la posibilidad “de que exista adicionalidad”, ya que en el pasado la empresa recibió dos préstamos de la Corporación Financiera Internacional (CFI) del Banco Mundial y la Corporación Interamericana de Inversiones (IIC) por un total de 37 millones de dólares.
 
“Ambos préstamos están en parte destinados a la producción de biogás a partir de residuos de aceite de palma. Creemos que sólo por este motivo, la Junta del MDL debe rechazar la autorización de las solicitudes”, se lee en la carta.
 
Además, las organizaciones firmantes reforzaron su rechazo a la aprobación de los proyectos, denunciando las repetidas y sistemáticas violaciones a los derechos humanos contra integrantes de las organizaciones campesinas del Bajo Aguán.
 
“La violencia y la impunidad en el Bajo Aguán han sido ampliamente condenadas por las organizaciones de derechos humanos y de la sociedad civil, tanto en Honduras como internacionalmente.
 
Sería inaceptable -continúa la carta- que se conceda financiación del MDL a una de las empresas que se sitúan en el centro de la violencia y los abusos contra los derechos humanos.
 
La financiación del MDL a Exportadora del Atlántico agravaría aún más la situación de los derechos humanos, al otorgar ingresos adicionales a una empresa conocida por gastar importantes sumas de dinero para pagar a paramilitares armados causantes de graves violaciónes de los derechos humanos”, expresaron las 78 organizaciones.
 
Una insostenible contradicción
 
Según la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH), firmante de la carta, la incorporación de Exportadora del Atlántico/Grupo Dinant como beneficiaria de estos proyectos del MDL “sería una enorme contradicción por su trayectoria nefasta y depredadora en cuanto a la contaminación del medio ambiente, al acaparamiento de tierras y a las violaciones de los derechos humanos en el Valle del Aguán.
 
El sólo hecho de considerar a esta empresa como parte de los proyectos del MDL, cuestiona la funcionalidad del mecanismo mismo”, aseveró la organización garífuna.
 
En su planteamiento, OFRANEH consideró que el monocultivo de palma africana en Honduras ha traído “violencia, concentración de tierras en pocas manos y un grave retroceso de la seguridad alimentaria del pueblo hondureño.
 
Para el pueblo garífuna -concluyó OFRANEH- el nombre de Miguel Facussé es sinónimo de despojo territorial. Esperamos que el gobierno del Reino Unido recapacite, de lo contrario sentaría un grave precedente”.
 
– Giorgio Trucchi – Rel-UITA