Para justificar su hegemonía, al Tío Sam no le interesa hacerla de mago en los escenarios internacionales, e imponer juegos con sus propios reglamentos. Y si de agredir se trata como método de persecución de lo que quiere, pues entonces se lanza con todo, incluida la guerra, porque se sabe armado “hasta los dientes”. Ni se diga cuando de conseguir y garantizar el “alimento” energético se trata; peor tantito. Es más, y si la magia es negra y eso cuesta vidas, lo mismo da. No interesa incluso que sean los de su propia casa, cuando envía soldados a la guerra.
 
Más que claro quedó, tras las revelaciones de Wikileaks, que en sus relaciones con[tra] el mundo a Estados Unidos no le importa la “diplomacia”. Lo que le interesa es infiltrar sus cuerpos de espionaje, con finta de diplomáticos, en los países para recabar información y elaborar materiales útiles para la posterior definición, o toma de decisiones, de sus geopolíticas externas.
 
Por supuesto que este tipo de trabajo consular en todas partes del mundo, es tan sólo el que arma información “confidencial” para el Departamento de Estado. Pero hay tanto espionaje como organismos de inteligencia existen en Estados Unidos. Con todo y que ahora, después de los atentados del 11 de septiembre en NY, se concluya que el sistema de seguridad de los gringos sea un caos [ver mi nota en: http://maniobrasdelpoder.blogspot.com/2010/07/caos-del-sistema-de-seguridad-eu.html]. Pero funciona para sus fines.
 
Destacan, por lo menos las siguientes instancias: Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), Consejo Nacional de Inteligencia (NIC), Agencia Central de Inteligencia (CIA), Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO), Agencia Nacional de Seguridad (NSA), Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial (NGA), Inteligencia de los Marines (USMC), Oficina Federal de Investigaciones (FBI), Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA), Oficina de Inteligencia para la Nacional (DEA), Inteligencia de la Fuerza Aérea (USAF), Inteligencia de la Armada (US ARMY), Inteligencia Naval (US NAVY) y el Departamento de Seguridad Interna (Homeland Security). [Ver: Elena Jeannetti Dávila, Institucionalización de un nuevo sistema de seguridad nacional en México, p. 248]. La cita es para que quede claro que el servicio diplomático es la epidermis. Porque en el fondo está la verdadera fuerza.
 
Porque todas las agencias hacen trabajo de inteligencia que, una vez elaborada es cruzada para una interpretación integral. Y entonces sí, con todo ese arsenal informativo, es como EU arma sus geopolíticas para con sus socios en el mundo; incluso México, su vecino de la frontera sur. Por eso mismo, lo revelado en Wikileaks es apenas una pizca de todo lo que posee informativamente hablando de los estados y países, de instituciones, gobiernos y gobernantes; de las riquezas energéticas en todo el mundo, reservas petroleras, de gas, de todo tipo de minerales, etcétera. Y todo lo que resulte de interés “estratégico” e imperial.
 
De ahí que llame a la sospecha el trabajo de magia del Tío Sam, por no decir perverso y con fines estratégicos. Peor que sacado de los cuentos de espionaje. Veamos por qué. [Lo que sigue es tan solo una tesis interpretativa]. Así como se sospecha que EU orquestó, o permitió porque estaba enterado, el golpe terrorista a las Torres Gemelas el S/11 —nunca se probó, por ejemplo, que la explosión contra el edificio del Pentágono no la generara el lanzamiento de un cohete—, para arremeter contra Irak. Por cierto que no por ser el abastecedor de armas a la organización Al Qaeda [y Osama bin Laden, donde quiera que se encuentre goza de cabal salud] o poseer armamento de “destrucción masiva”, sino para controlar sus recursos petroleros [esa era la mayor presión de los halcones para George W. Bush].
 
¿No será que la filtración de los 251 mil cables para Wikileaks —la información salió directamente del servidor del Departamento de Defensa de EU, del sistema SIPRNET (Secret Internet Protocol Router Network) y no de una fuente cualquiera— fue orquestada? ¿Por qué EU culpa a Julian Assange, si él fue sólo el receptor de tal infiltración? Lo veremos cuando realmente encuentre al culpable de la usurpación supuesta de la información, por demás relevante pero igualmente superficial [o de la epidermis del espionaje] considerando el trabajo de inteligencia de las otras agencias gringas mencionadas. ¿Acaso EU no se sale con la suya bajo cualquier pretexto y contra cualquier país del mundo?
 
Y la interrogante que nos interesa: ¿Está México dentro de una estrategia de este tipo? No quisiéramos, pero por supuesto que sí. Jamás olvidemos que en todo lo que emprende EU lleva una intencionalidad geoestratégica. Y desde que México está en la órbita imperial y neoliberal en los tiempos de Carlos Salinas —cuando se firmó la entrega de importantes áreas de la economía mexicana, a través del TLCAN; que luego Clinton convirtió en el ALCA— padece la integración de la América del Norte con EU y Canadá. Un tratado a todas luces desventajoso.
 
¿A dónde quiero llegar? No a que México es prioritario para EU. Y a señalar también que la megafiltración de Wikileaks resulta un mal pretexto, no para que EU replantara su política diplomática sino para arremeter contra países como México. ¿Cómo? Que respondan Felipe Calderón y Patricia Espinosa. El primero porque en mayo pasado firmó con Barack Obama la “Declaración sobre la Administración de la Frontera Siglo XXI”. La titular de Relaciones Exteriores porque apenas este miércoles 15 un “Comité Ejecutivo Bilateral México-Estados Unidos adoptó el Plan Anual y la Declaración Conjunta para Prevenir la Violencia Fronteriza”. Una proyección absolutamente injerencista, como se dio a conocer en el portal de la SRE [Comunicado, Declaración y puntos suscritos en: www.sre.gob.mx, no se reproducen por falta de espacio]. Pero ¿de qué se trata? ¿Por qué firmar un Plan con EU que es absolutamente violatorio de la seguridad nacional de México? ¿Por qué tanto entreguismo hacia EU del PAN?
 
Recuérdese que Vicente Fox no protestó cuando Bush andaba de visita en el Rancho San Cristóbal por febrero de 2001, y desde ahí declaró el ataque aéreo contra Irak. El hecho responde al “orden de dominación diplomático-militar prevaleciente en América del Norte, así como el recrudecimiento de la diplomacia de fuerza asumida por Washington…”, desde el fin de la guerra fría. [Ver a John Saxe Fernández, La compra-venta de México]. ¿Le está poniendo el PAN la alfombra a EU para invadir territorio mexicano? Porque entonces fueron ciertas las revelaciones también de Wikileaks donde funcionarios mexicanos pedían a EU entrar a combatir a los narcotraficantes en algunas ciudades de la frontera norte. ¡No sea que el Tío Sam se aparezca en cualquier momento de este lado de la frontera sacando su arma blanca del sombrero! La seguridad nacional está en juego: ¿de qué se trata, Felipe Calderón?