Después del fracaso evidente en la reunión del Grupo de los 20 efectuada en la capital sudcoreana, Estados Unidos tuvo un respiro en la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN, que se realizó en Lisboa, si bien eso no mejora la situación de Barack Obama ni sus perspectivas de ser reelegido en el cargo.
 
 En Seúl quedó de manifiesto que en lo político-económico los estadounidenses ya no pueden imponer lo que a ellos les conviene ignorando, en especial, a las llamadas economías emergentes y que tampoco pueden seguir el juego financiero especulativo, origen de la crisis que afecta al mundo desarrollado y en menor medida al subdesarrollado.
 
En la capital portuguesa se evidenció una vez más que el poder de Estados Unidos radica en lo militar, como hace ya algunos años lo señalara el ex presidente dominicano Juan Bosch cuando afirmó que el pentagonismo era el sustituto del imperialismo. En otras palabras, que es el Pentágono el que fija los objetivos que guían las acciones gubernamentales.
 
Es así como la OTAN acordó la instalación de un sistema de defensa antimisiles, que cubrirá a Europa y Estados Unidos y tomó otras medidas que le permitirán actuar donde crea que su seguridad está amenazada, según declaró el secretario general de la organización Anders Fogh Rasmussen. Y las amenazas incluyen la ciberguerra y la piratería, temas que ya hace tiempo estaban trabajando los estadounidenses.
 
Considerando que las invasiones a Irak y Afganistán fueron iniciativas de Estados Unidos que involucraron a países europeos que mantienen tropas allí y que desde hace tiempo están anunciando su propósito de retirarlas, resulta interesante constatar que en esta reunión se estableció que lo harían a partir del próximo año y que todos, Estados Unidos incluido, deben salir de ese país el año 2014.
 
 Está claro que la crisis económica es la que motivó este acuerdo. Los países europeos no pueden seguir destinando tanto dinero a una guerra que no iniciaron y Estados Unidos tampoco puede seguir gastando centenares de miles de millones de dólares anuales en su presupuesto de defensa. Desde ese punto de vista sale más barato invertir entre todos los mil millones de dólares que dicen costaría el escudo misilístico.
 
 La otra razón es que la presencia extranjera, en especial la estadounidense, está creando fuertes fricciones con el pueblo afgano y también con el presidente Hamid Karzai, de modo que incluso hay dudas en torno a una solución tipo Irak, en la que los soldados estadounidenses sean reemplazados por mercenarios de las empresas de “seguridad” privadas del país del norte.
 
 Esto lleva a pensar que Estados Unidos necesita también un respiro en su política guerrerista y como ya ha logrado sacar el escudo de misiles, lo que hace tiempo venía intentando, tiene cuatro años por delante para decidir si se va o no de Afganistán, mientras busca otros objetivos.
 
 Rusia
 
Para sorpresa de muchos, la OTAN invitó a Rusia a participar en la reunión de Lisboa y los rusos aceptaron. La tendencia informativa ha sido sugerir que los rusos están dispuestos a sumarse a las propuestas de Estados Unidos, en un supuesto cambio de las posiciones mantenidas hasta ahora.
 
Esto se relaciona con el acercamiento de Rusia a las economías emergentes, de las cuales forma parte, considerando los cambios ocurridos allí a partir del colapso de la Unión Soviética. En la actualidad Rusia integra el grupo llamado BRIC, que reúne a Brasil, Rusia, India y China.
 
Ya hemos señalado en estas páginas que en su reciente visita a la India el presidente Obama se manifestó a favor del ingreso de ese país como miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, a lo que también aspira Brasil, lo que indica el propósito de minar el BRIC, poniendo a rivalizar a Brasil e India y tratando de que Rusia se sume a la OTAN comandada por Washington.
 
 La actitud del presidente ruso en la reunión de Lisboa fue cauta, dijo que su país tiene que analizar lo que será el sistema antimisiles y que su eventual participación estaría supeditada a que la colaboración sea en un pie de igualdad y con transparencia. También advirtió que ese sistema podría romper el equilibrio existente y desatar una nueva carrera armamentista.
 
 El problema de Rusia es que Estados Unidos ha llevado la guerra hasta su frontera y tiene territorios donde la población es musulmana, al igual que la de Afganistán, lo que podría generar una conflictiva solidaridad. Además, el tráfico de drogas y la producción de opio han crecido en territorio afgano desde la invasión estadounidense y la droga se está convirtiendo en un problema para Rusia. Hay pues, razones distintas a un alineamiento con Estados Unidos y la OTAN para que el gobierno ruso haya participado en la reunión de Lisboa.
 
 América Latina
 
 Cuando se habla de un escudo antimisiles y de una estrategia que le permitiría a la OTAN intervenir en cualquier parte del mundo donde considere que su seguridad está amenazada, América Latina no puede hacer abstracción de lo que eso significa, porque por muchos motivos implica una amenaza hacia nuestros países.
 
 En primer lugar, porque en esta región existen en abundancia las materias primas de las que los países desarrollados carecen y, en segundo lugar, porque nuestras economías crecen y funcionan normalmente, mientras las otras atraviesan crisis tan graves como la que en estos momentos se ha desatado en Irlanda y que amenaza la sobrevivencia del euro. Por último, porque tenemos gobiernos de una pluralidad política no grata a los europeos y estadounidenses.
 
 Ni la Otan ni ninguno de sus miembros ha sugerido siquiera qué es lo que considerará amenaza a su seguridad, pero eso puede colegirse de las experiencias ya conocidas e indica la necesidad de que también los países latinoamericanos fortalezcan las incipientes organizaciones destinadas a velar por la seguridad de la región.
 
 En vez de acusarse mutuamente de estar desarrollando una carrera armamentista, deberían considerar sus compras de armas en un contexto regional que ayude a prevenir las intervenciones extranjeras como las que anunció el secretario general de la Otan.
 
 Brasil acaba de anunciar la compra de seis submarinos nucleares y 20 convencionales, con el propósito de tener una flota que le permita proteger sus enormes reservas petroleras en aguas profundas. La Marina de ese país ya ha adquirido un submarino a propulsión nuclear y cuatro convencionales y el objetivo es tener la que será la mayor fuerza de disuasión de América del Sur. La región debería acusar recibo del mensaje y abordar el tema en conjunto.
 
 – Frida Modak, periodista, fue Secretaria de Prensa del Presidente Salvador Allende.