Las negociaciones de Naciones Unidas que se están celebrando del 4 al 9 de octubre en la ciudad China de Tianjin son las  últimas que tendrán lugar antes de la Cumbre del Clima de Cancún prevista a finales de este año.
 
Naciones Unidas ha informado que con los trabajos de Tianjin es posible que se logren acuerdos en materias como el financiamiento a largo plazo de países desarrollados a naciones en desarrollo, la transferencia de tecnología en la misma dirección y la protección forestal.
 
A menos de dos meses de la COP 16 en Cancún, un tema crítico es el control de la financiación para mitigar el cambio climático. Amigos de la Tierra Internacional apuesta por establecer un fondo global en el marco de la Convención marco de Cambio Climático que garantice la no intervención de entidades bancarias mientras, en su opinión, algunos países industrializados liderados por Estados Unidos intentan ceder el control de los fondos al Banco Mundial.
 
“Esto es algo completamente inaceptable. El Banco Mundial es una institución desacreditada y no democrática que, lejos de luchar contra el cambio climático, lo perpetúa. Este organismo está fuertemente influenciado por multinacionales muy contaminantes, y es uno de los principales financiadores de proyectos ambientales y sociales que destruyen La Tierra”, ha señalado Asad Rehman,  portavoz de Amigos de la Tierra de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte, y  observador de las negociaciones en China. “Ya es hora de que los políticos dejen de escuchar al Banco Mundial y al resto de intereses corporativos, y comiencen a trabajar por la gente y por el planeta. Existe el potencial suficiente para alcanzar un acuerdo en Tianjin, siempre que los países industrializados cumplan con su parte. La ciudadanía de estos países tiene que instar a sus líderes a actuar con medidas a favor de la justicia climática”, agregó.
 
A su vez, Karen Orenstein, de Amigos de la Tierra Estados Unidos, comentó que el Gobierno Obama tiene que dejar de liderar las negociaciones, ya que la crisis climática demanda unos objetivos más ambiciosos de los propuestos por la Administración estadounidense. La Unión Europea puede emerger ofreciendo una reducción de emisiones equitativa y de acuerdo a las necesidades que plantea la ciencia.
 
Además de pedir un acuerdo justo y fuerte que disminuya las emisiones de efecto invernadero, e incluir la creación de comisiones por parte de los países industrializados para que asuman su responsabilidad en la adaptación y mitigación de los efectos del cambio climático en los países empobrecidos, Amigos de la Tierra Internacional exige un acuerdo que evite los mecanismos de compensación de carbono así como el comercio de carbono, una práctica injusta que enriquece a las entidades bancarias, y sólo disminuye las emisiones en los países industrializados. Un acuerdo con medidas para frenar la deforestación, respetando a las comunidades y los derechos de los pueblos indígenas, que establezca un fondo global de financiación bajo la autoridad de la ONU, sin que el Banco Mundial y otros organismos multilaterales desempeñen ningún papel.
 
Estados Unidos y China
 
Por su parte Jonathan Pershing,  el principal negociador estadounidense dijo que “las negociaciones sobre el clima que se realizan en Tianjin no están a la altura de las expectativas y se necesitará todavía mucho trabajo para llegar a un resultado. El tiempo pasa y hay menos acuerdos de lo que hubiéramos podido esperar en esta etapa de las discusiones”, declaró Pershing.
 
China critica que Estados Unidos imponga duros estándares a los países en desarrollo para apoyar proyectos de reducción de emisiones. Estas imposiciones, "van contra el principio de igualdad y el de responsabilidades comunes pero diferenciadas entre naciones desarrolladas y en desarrollo", señaló el representante chino Su Wei.
 
“Para llegar a un resultado equilibrado en la conferencia de Cancún, los objetivos de reducción de las emisiones de los países desarrollados deben ser revisados considerablemente al alza en la próxima cumbre de Cancún”. El negociador chino, cuyo país fue considerado en parte responsable del fracaso del último encuentro en Copenhague, acusó al otro gran contaminador del planeta, Estados Unidos, de ser un mal ejemplo en materia de clima. Pero "incluso si Estados Unidos no hace nada, tenemos que avanzar. No podemos esperarlo", declaró Su Wei.
 
Mientras tanto,  28 mil de los 30 mil millones de dólares de financiamiento a corto plazo para que las naciones en desarrollo pongan en práctica sistemas de mitigación y prevención del cambio climático ya se han entregado, se confirmó en la cumbre de Tianjin. Sin embargo, China ha advertido que muchos de esos millones no son en realidad fondos nuevos, sino "promesas antiguas" que ya se pagaron.
 
Elvira Corona es periodista italiana
 
Fuentes consultadas: