Torturas y malos tratos en más de 110 países, juicios injustos en medio centenar, restricciones en casi cien y presos encarcelados en al menos 48 países. Éstas son las cifras sobre el Estado de los derechos humanos en el mundo presentado por Amnistía Internacional (AI). La organización advierte de que los gobiernos son los culpables de la brecha abierta en justicia social y que condena a miles de millones de personas a sufrir abusos, opresión y pobreza. “Si no se cierra esa brecha, la Justicia dará un paso atrás, por esa brecha se colará la impunidad”, afirma Esteban Beltrán, director de la sección española de Amnistía Internacional.
 
En cuestión de Derechos Humanos, nadie debería estar por encima de Ley. Los gobiernos, según AI, son los encargados de garantizar que nadie esté por encima de las leyes y que todos los ciudadanos tengan acceso a la justicia por las violaciones a sus derechos humanos.
 
“Mientras los gobiernos sigan subordinando la justicia a los intereses políticos, la mayor parte de la humanidad seguirá viviendo con miedo y sufriendo las injusticias”, sostiene Beltrán.
 
La pobreza que sufren más de mil millones de personas en el mundo es la vulneración más importante a los derechos humanos. El derecho a la vida, a tener una vida digna, a la sanidad, la educación… Son derechos básicos y fundamentales que este año han retrocedido claramente debido a la crisis económica global. No podemos dejar escapar más oportunidades. La reunión de revisión de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) que se celebrará en septiembre es la ocasión para los dirigentes mundiales de demostrar su compromiso con el futuro y con la justicia. Hoy tenemos los medios técnicos y la oportunidad para mejorar la vida de millones de personas. Sólo falta la voluntad política. Y la sociedad civil tiene que exigir que así sea.
 
El año 2009, también, ha sido muy duro para la población civil que vive conflictos armados: Gaza, Israel, Congo, Sri Lanka, Afganistán, Pakistán, Irak, Somalia… En todos ellos, los civiles fueron objetivo de los grupos armados o las fuerzas gubernamentales. Mujeres, niños y ancianos son víctimas de guerras y conflictos armados, bien porque son asesinados o porque son objeto de abusos y violaciones. La utilización de los civiles como objetivos de guerra es una tendencia ascendente. Las guerras siempre se habían cobrado víctimas en los campos de batalla pero, desde la I Guerra Mundial, mueren cada vez más civiles que personal del Ejército: de un 5% de civiles y 95% militares entonces, la cifra se ha invertido a un 90%-10%, según el historiador Eric Hobsbawm.
Otras tendencias que vulneran los derechos humanos registradas en 2010 son los desalojos forzosos y masivos de personas que perdieron sus hogares en el continente africano; el aumento de violencia familiar contra las mujeres, violaciones, abusos sexuales, mutilaciones… en México, Guatemala, Honduras, El Salvador y Jamaica; el aumento del racismo, la xenofobia, la intolerancia en países de Europa y Asia Central; el aumento de la inseguridad por ataques de grupos armados o terroristas; y el aumento de los abusos y la explotación de personas inmigrantes en países como Corea del Sur, Japón y Malasia.
 
A pesar de todo, Amnistía Internacional señala que en los primeros meses de 2010 se han registrado algunos avances en materia de derechos humanos. Así, 110 Estados han ratificado el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional; más de 40 países han aprobado legislación que otorga a sus tribunales jurisdicción sobre crímenes de derecho internacional, lo que permite procesar a los responsables; el Jefe de Estado de Sudán, Omar Hassan Al Bashir, fue objeto de una orden de detención dictada por la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra y contra la humanidad; se abolió la pena de muerte en Burundi y Togo; Japón ha suspendido las ejecuciones… Pequeñas acciones pero que hacen de éste un mundo más justo para todos.
 
– Ana Muñoz Álvarez es Periodista