Hay algo que los activistas del Partido Liberal cómplices y secuaces de los golpistas cachurecos y colorados, dirigidos por el binomio demoníaco Michletti-Vásquez Velásquez, jamás van a entender por su analfabetismo casi total en las esferas de la cultura y del conocimiento científico, por cuanto como expresa el célebre filósofo Alemán Hegel, el mundo es dialéctico, todo fluye, nada permanece inmóvil, todo cambia, todo desaparece. Estamos insertos en un continuo movimiento, en un desarrollo incesante por la continua evolución del mundo, de la naturaleza, de la sociedad en todos los aspectos que constituyen la totalidad denominada realidad.
 
Los activistas del partido liberal, desde su candidato hasta el miembro vociferante  de una claque financiada vergonzosamente, no podrán entender que para comprender los fenómenos que nos rodean es menester estudiarlos tal cual existen, pero a la vez, comprenderlos en sus causas y en sus consecuencias.
 
Esta mediana introducción indica que los liberales golpistas tienen la obligación de entender que el país que vivimos ahora está en condiciones distintas y diferentes desde el día del golpe de estado del 28 de junio, y que nuevas variantes sociales y políticas han emergido a raíz de la instauración de la dictadura cívico-militar, en la cual está incorporado el candidato presidencial Elvin Santos, ya sea por acción y por omisión.
 
El mundo ha cambiado desde antes de que el Presidente Bush finalizara su desastroso mandato presidencial, que llevó a la nación más poderosa a una de las crisis financieras sin precedentes en la historia del humanidad moderna. Fenómeno parecido que los golpistas están conduciendo al país, hasta llevarlo a la quiebra total financiera.
 
Los pueblos latinoamericanos son otros, no son aquellos de la época de la alianza para el progreso, de las dictaduras militares tipo Pinochet Strossner o Videla, cuando fueron masacrados miles de compatriotas hispanoamericanos.
 
Que el neo-liberalismo fascista está superado por varios países del continente y que ha nacido un movimiento nuevo de tipo filosófico, político y económico, denominado liberalismo social o socialismo del siglo XXI, en el cual el vértice de su pensamiento reside en redactar constituciones basadas en la democracia participativa, y en la que el pueblo es el verdadero constructor de su destino, que existe un patriotismo revolucionario sin precedentes, una ansiedad de justicia, igualdad y soberanía popular.
 
Así, entonces, la proclama liberal de los coordinadores departamentales de campaña reunidos con su candidato sólo demuestra que permanecen congelados como los dinosaurios que pasan siendo descubiertos, por la comunidad científica, en las estepas siberianas cuando la tierra sufrió uno de los más grandes congelamientos de sus casquetes polares.
 
Dan lástima con su pobre lenguaje político y cristiano, manifestándose ante un Dios como pecadores impíos que no se arrepienten de sus perversidad, y de su complicidad al haber apoyado el derrocamiento de su presidente liberal, por el cual ellos mismos trabajaron y votaron durante el año 2005.
 
La frase nos comprometemos suena a burla, a torpeza y a asquerosidad, pues determinan que apoyarán irrestrictamente a su candidato golpista, en elecciones libres y transparentes bajo la dictadura cachureca-liberaloide de su jefe de Estado, Roberto Micheletti,  dictador asesino de jóvenes hondureños que luchan en las calles junto a la resistencia nacional contra el golpe de Estado.
 
Qué mejores esfuerzos pueden dedicar para un pueblo que está siendo reprimido, golpeado, encarcelado y torturado, apoyando un candidato golpista que ha sido abuchado, apedrado, silvado y corrido como un vil delincuente político en sus comparecencias ante el pueblo liberal que lo repudia.
 
Esta proclama está manchada por la sangre de los jóvenes mártires, de los perseguidos políticos y de los golpeados bestialmente por la policía y el ejército asesinos. A cual brillantez intelectual pueden referirse si fue incapaz de percibir y denunciar que el golpe de Estado era un zarpazo a la democracia y un zarpazo al humanismo social del cual se ha vanagloriado una buena parte de los liberales honestos, dispuestos a acompañar la Resistencia Nacional hasta sus últimas consecuencias.
 
Qué pobre, simple y desabrida proclama política, cuando la sociedad entera se debate entre la dictadura, la muerte y la persecución política.
 
¡Ah infames!
 
Galel Cárdenas
Unión de Escritores y Artistas de Honduras

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