El primero de junio de 2009, Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén fueron juramentados como Presidente y Vise Presidente de El Salvador en el Centro de Convención de la Feria Internacional en San Salvador. Fue un día mágico para el pueblo Salvadoreño, organizaciones de movimientos sociales, y el partido de izquierda FMLN, al cual Funes y Sánchez Cerén representan. Pueden ver un video de la celebración aquí y ver fotos de la inauguración aquí y aquí.

Entre los dos mil invitados se encontraban muchas delegaciones internacionales y lideres de estados, incluyendo al Presidente Correa de Ecuador, el Presidente Lula de Brasil, Vise Presidente Lazo de Cuba, la Presidenta Bachelet de Chile, al Presidente Lugo de Paraguay, al Presidente Uribe de Colombia, y al Presidente Arias de Costa Rica. Representantes de la Republica Dominicana, Bolivia, China, Taiwán, y la Secretaria de Estado Hillary Clinton fueron algunos de los dignatarios que participaron en el evento. El Comité el Solidaridad con el Pueblo de El Salvador (CISPES) también estuvo presente con una delegación de miembros de Washington DC, Los Ángeles, Nueva York y Minneapolis. Notablemente estuvieron ausentes el Presidente Hugo Chávez de Venezuela y Evo Morales de Bolivia, quienes no pudieron atender dado a preocupaciones de seguridad durante su presencia en el país.

En su poderoso discurso de inauguración, el Presidente Funes prometió que el cambio que el pueblo pedió con la elección del FMLN “empieza ahora” y esta en las manos del pueblo, no solamente en la voluntad individual del Presidente. Funes prometió trabajar con sectores del movimiento social para “crear un nuevo proyecto nacional” basado en la inclusión social y guiado por la fuerza de la esperanza y el optimismo. Varios de los pasos que Funes y miembros del gabinete (vea la actualización mas reciente de CISPES), quienes fueron juramentados inmediatamente después de la ceremonia, tendrán que enfrentar una profunda crisis económica y social en El Salvador, incluyen un programa de empleo para crear mas de 25,000 casa nuevas, un banco central para garantizar créditos a pequeños productores del sector agricultura y la re-imaginación de la Red de Solidaridad Comunitaria para garantizar acceso a la salud, nutrición y educación pública gratis para los sectores mas vulnerables de la sociedad.

Este discurso mantuvo temas de justicia social, igualdad, y de una “revolución democrática y de paz.” Funes dijo que El Salvador ya no tendrá un “gobierno de algunos cuantos, de los privilegiados” pero un gobierno en que todo el pueblo será “reconocido por sus talentos y honestidad, no por sus conexiones o por sus apellidos.” Funes hablo de su maestro y mentor, Monseñor Oscar Arnulfo Romero, a quien visitó en su tumba la mañana del día de inauguración y de quien tomo como pilar fundamental para su discurso de campaña su visión por la “opción preferencial por los pobres.”

El Presidente Funes enfatizo la importancia de invertir en el sector público y en una administración pública que sea transparente y democrática, marcando claramente una gran diferencia a la corrupción notoria y la crisis económica que el gobierno derechista de AREA ha creado durante los últimos veinte años. Funes explico que aunque la crisis económica no fue creada por el pueblo salvadoreño o el partido FMLN, sino que esta es un resultado de la anteriores administraciones de ARENA, si es la responsabilidad de nosotros resolverla. Funes juro combatir la corrupción dentro del gobierno y la policía, diciendo que “el tiempo de impunidad y manipulación llego a su fin.” Funes dijo francamente, “hay lideres y partidos políticos quienes han tenido su oportunidad y han fracasado. Ahora es nuestro turno y nuestra responsabilidad. Es tiempo de mostrar que no hemos esperado todo este tiempo para gobernar simplemente para frustrar los sueños del pueblo salvadoreño.”

La exposición pública de la corrupción de los gobiernos derechistas indica un gran cambio en el clima político de El Salvador, como también lo hace al homenaje al Arzobispo Romero, su asesinato fue organizado por el fundador del partido de ARENA. Fue una experiencia de mucha emoción para muchos salvadoreños y activistas solidarios de larga trayectoria ver al liderazgo del FMLN, dentro de los cuales hubieron muchos, incluyendo al Vise Presidente Sánchez Cerén, quienes fueron comandantes guerrilleros, siendo saludados por el Ejercito Salvadoreño y tomando poder del mismo gobierno que mato a mas de 75,000 Salvadoreños en su atento de parar al FMLN de tomar el poder durante la guerra civil.

A pesar de la formalidad de la ceremonia de inauguración, muchos en el publico vociferaron consignas de “Si se pudo, ¡Si se pudo!” y “¡El pueblo unido jamás será vencido!” con sus puño izquierdo en alto. Aun más revelante fueron los guías políticos y principios ideológicos de activistas del FMLN, cuando las consignas vociferadas con más fuerza se dieron durante el anuncio de las delegaciones internacionales de Cuba, Venezuela, Vietnam y Palestina.

La emoción y energía de la base del FMLN solamente creció en la inauguración del pueblo (vea el video y las fotos aquí), la celebración pública del FMLN en el Estadio Cuscatlán que duro hasta la noche. Salvadoreños que llegaron desde muy temprano de todas partes del país llegaron a las tres de la mañana para ser parte de lo que un día prometió el líder del FMLN, Schafik Handal, sería “Una cita con la historia.” Más de cincuenta mil personas formaron parte de la celebración de un mar rojo y blanco que se formo en el estadio, cantando y bailando a la música de grupos revolucionarios, Cutumay Camones y Los Guaraguao, mientras esperaban por el discurso de su nuevo Presidente.

Antes que hablará Funes, líderes Latinoamericanos, incluyendo al Presidente Rafael Correa de Ecuador y al Presidente Daniel Ortega de Nicaragua, felicitaron al pueblo Salvadoreño por su triunfo y le dieron la bienvenida a El Salvador a la consolidación de países Latinoamericanos izquierdista y progresista, hablando sobre la visión de Simon Bolívar por la unidad e integración de las Américas. Funes anuncio que temprano en ese mismo día, el había formalizado la relación diplomática con Cuba y que seguiría trabajando en una integración regional en Centro America. Funes también reconoció el gran sacrificio de muchos salvadoreños durante décadas de lucha.

Una manta colgada en el estadio decía: “Solo el pueblo puede garantizar que la victoria electoral será un poder popular.” Organización Militantes del pueblo salvadoreño, quienes durante treinta años de lucha y durante campañas electorales anteriores, hicieron posible este primer gobierno izquierdista en El Salvador, y quienes seguirán siendo la fuerza más poderosa a la cual Funes llamo “el trabajo de re-inventar al mundo.”