Sobre el horizonte se posa la posibilidad de una guerra de precios entre navieras y puertos que compiten por las ganancias que generan las grandes rutas marítimas del mundo. La existencia de muchas navieras peligra como consecuencia de la disminución del comercio marítimo mundial. Las navieras que tienen cada vez menos cargas están buscando puertos que les ofrezcan precios más bajos. Al mismo tiempo, los puertos quieren atraer más barcos para balancear sus pérdidas. 

Los grandes capitales que controlan ambos – puertos y navieras – se encuentran en una guerra competitiva de precios y servicios. El Canal de Panamá se encuentra en el medio de las batallas comerciales. A pesar de que el Canal de Panamá no es un puerto, forma parte de los cálculos de los grandes transportistas marítimos ya que es una vía que corta la distancia entre los puertos ahorrándoles a los navieros muchos millones de dólares.

Según la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), el Canal de Panamá alcanzó en el año fiscal 2008 un récord de ingresos al superar por primera vez los 2,000 millones de dólares. (Sin embargo,) los tránsitos y toneladas se mantuvieron constantes con un ligero descenso”. Los tránsitos de barcos de alto calado disminuyeron entre 2008 y 2009. Así mismo, la carga también bajó en uno por ciento entre 2007 y 2009.

Según Lloyd’s List, las navieras están presionando a la ACP para que cancele o posponga los incrementos de peajes programados para 2009. La disminución del comercio marítimo amenaza con quebrar varias navieras. El Canal de Suez, según el informe, está en una situación aún más difícil ya que muchas navieras han cambiado su ruta, evitando la vía acuática egipcia.

Las navieras BIMCO, Intercargo, Intertanko y la Cámara Naviera  Internacional le han escrito a la ACP quejándose de los problemas económicos que crea la crisis mundial. Señalan que tienen “serias preocupaciones sobre la capacidad que tiene la industria para enfrentar nuevos incrementos” de los peajes del Canal de Panamá. En el plan de “modernización” contemplado por la ACP, se dieron aumentos de peajes en 2007 y 2008. La siguiente fase se cumple en 2009. 

La carta de las navieras dirigida al administrador de la ACP, Alberto Alemán Zubieta, plantea que la situación ha cambiado significativamente desde que se anunció el plan de incrementos. En la misiva insisten en que “la crisis económica ha golpeado a muchos operadores marítimos. Han bajado los volúmenes de carga y los ingresos han mermado. Esta depresión, agregan, se mantendrá a lo largo de 2009 y 2010”.

Los navieros apuntan que en “un plazo muy breve, la situación ha cambiado de tal manera que muchos servicios regulares han tenido que ser descartados y hay temor que algunos operadores marítimos quebrarán”. En la carta de los navieros, informan que la Autoridad del Canal de Suez ya anunció que congelará sus peajes. 

Los navieros dicen que les preocupa saber que “la ACP pretende ejecutar su plan de incrementos de peajes correspondientes a 2009 y que tiene en perspectiva más aumentos para 2010”. Lloyd’s List especula con la posibilidad de que las navieras que operan la ruta que une a Asia con los puertos de EEUU, la más importante para el Canal de Panamá, intensifiquen el uso de los puertos de la costa occidental de EEUU.  Actualmente, éstos están experimentando fuertes pérdidas debido a la disminución del comercio marítimo mundial.

Un movimiento de este tipo, que podría llevarse clientes del Canal de Panamá a puertos en EEUU, provocaría una disminución mayor de los tránsitos por la vía acuática. El gobierno panameño no se pronuncia sobre estos problemas y posibles consecuencias sobre sus planes de ampliación del Canal de Panamá. La ACP, por su lado, insiste que la crisis económica mundial es pasajera y que el comercio marítimo no será afectada en forma significativa. Tanto el gobierno del presidente Martín Torrijos (y la oposición que apoya su política económica) como la ACP juegan peligrosamente con el futuro del país.

Panamá, 4 de febrero de 2009.

– Marco A. Gandásegui, hijo (profesor de la Universidad de Panamá e investigador asociado del CELA)