Con el Kremlin como escenario y una enorme comitiva como testigo, la presidenta argentina selló acuerdos y afianzó relaciones bilaterales con el gigante euroasiático.

El aniversario de la asunción presidencial coincidió con una visita oficial a Rusia.

 

Cristina Fernández viajó a Rusia, la visita oficial de dos días incluyó almuerzos, conferencias y reuniones privadas con su par, Dmitri Medvedev, y con el primer ministro ruso, Vladimir Putin. El objetivo principal de los encuentros fue reforzar el intercambio comercial, energético y minero.

 

En el Kremlin, los mandatarios firmaron la Declaración Conjunta de Asociación Estratégica y siete documentos bilaterales, incluido uno de cooperación en el ámbito del uso pacífico de la energía nuclear.

 

Además, se rubricaron memorandos de entendimiento y cooperación entre el Banco de Desarrollo Regional de Rusia y el Banco de Inversiones y Comercio Exterior de Argentina, como también entre el Instituto ruso de Investigación Científica Geológica de países extranjeros y el Servicio Minero argentino.

 

La presidenta estuvo acompañada por el canciller Jorge Taiana, los ministros de Planificación Federal, Julio De Vido; de Economía, Carlos Fernández; de la Producción, Débora Giorgi y representantes de pequeñas, medianas y grandes empresas.

 

Un año atrás Cristina Fernández llegaba al Gobierno marcando la historia. No solo por convertirse en la primera mandataria electa en las urnas por los argentinos, sino porque el mando fue entregado por Néstor Kirchner.

 

Este primer aniversario coincidió con la gira que la presidenta encaró a Rusia, con el objetivo de impulsar la apertura de nuevos mercados, frente a una coyuntura internacional recesiva.

 

La gira oficial, que en principio iba a iniciarse el lunes 8 -y abarcaba las ciudades de Moscú y San Petersburgo- debió acotarse por complicaciones en la agenda de los mandatarios rusos tras el fallecimiento del patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa, Alexis II.

 

El encuentro tuvo que posponerse un día por el duelo nacional, pero una vez que la comitiva argentina pisó Moscú, todo marchó sobre ruedas, y los encuentros pautados se desarrollaron tal como estaban previstos. De hecho el canciller Jorge Taiana aseguró que el viaje fue “muy bueno” y los resultados "mejores a lo previsto".

 

Tanto Dmitri Medvedev como Cristina Fernández, sostienen que afianzar las relaciones es el modo correcto para afrontar la crisis, y además es una “nueva forma de entender la asociación entre países en un mundo que deberá ser multipolar, multilateral”, haciendo uso de las palabras que dijo la mandataria sudamericana.

 

Por esa razón, reformular las reglas es la solución adecuada en un juego que se complica cada día un poco más.

 

Uno de los acuerdos más esperados, o de mayor repercusión a nivel económico fue el que se firmó entre la compañía petrolera privada más grande de Rusia, Lukoil, y la firma Energía Argentina S.A (ENARSA).

 

Según informó el ministro de planificación federal, Julio De Vido, la compañía rusa construirá una planta de almacenamiento de combustibles en la ciudad argentina de Campana, y proveerá gas oil y fuel oil a Argentina durante cinco años.

 

Se calcula que tras la firma de este acuerdo bilateral, Lukoil invertirá en el país, aproximadamente 500 millones de dólares. Para comenzar con las obras, el 3 por ciento -15 millones- será destinado a la infraestructura de almacenaje de combustible.

 

Además ese dinero se utilizará, según explicó el Ministro de Planificación, para “desarrollar una ampliación de una planta de tancaje de combustibles en Campana, a orillas del río Paraná, muy cerca de la usina térmica general Belgrano”, inaugurada en marzo por la Presidenta.

 

Para la firma del acuerdo petrolero, el ministro De Vido, se reunió con Vagit Alekperov presidente de Lukoil, Horacio Sambucetti representante de Pobater y con Exequiel Espinosa de Enarsa. Los memorandos firmados tendrán una duración de 3 años.

 

A partir de esto, las tres compañías unirán fuerzas. La petrolera rusa, Lukoil – la cuarta en el ranking mundial de producción del crudo- proveería los combustibles a Enarsa (compañía estatal), utilizando la infraestructura de Pobater (compañía privada), para el almacenaje del fuel oil, según anunció la empresa rusa en un comunicado.

 

En relación a la firma llevada a cabo el 10 de diciembre, De Vido aseguró: “gracias al convenio estratégico vamos a tener un provisión directa de gas oil para la temporada invernal dado que la usina esta es dual, puede funcionar a gas o fuel oil y esto va a significar un adelanto en cuanto a la logística de la central y la garantía que tiene que dar sobre todo en la temporada invernal donde el gas, nosotros necesitamos apuntarlo al consumo domiciliario”.

 

En el marco de su visita oficial, Cristina Fernández fue recibida por el primer ministro en el Salón Dorado de la Casa de Recepciones. En ese encuentro se hizo mención a los crecientes vínculos comerciales entre Argentina y Rusia. Cabe destacar que dichas relaciones aumentaron 5 veces y en la actualidad ascienden a 1,5 mil millones de dólares.

 

La presencia rusa en América Latina es cada vez mayor, y con respecto a Argentina, Putin afirmó que se "firmarán tratados de cooperación tradicionales y nuevos", que permitirán una mayor articulación bilateral dentro del tablero internacional.

 

Otro de los temas relevantes que los medios argentinos han puesto en primera plana, es el hecho de no haber podido concretar un acuerdo que permita suprimir las visas entre ambos países. Lo cual de alguna manera frena el acceso a los mercados y limita los viajes de empresarios y turistas.

 

Al respecto el canciller argentino comentó que no se pudo firmar porque los rusos “tenían que hacer algunos pases administrativos”, pero no descartó la posibilidad de que en las próximas semanas finalmente se pueda cerrar este acuerdo.

 

En medio de la crisis que azota a la economía global, la presidenta y el primer ministro ruso, criticaron el mundo “unipolar” (regido por Estados Unidos). Al respecto Cristina Fernández afirmó que “al mundo no le ha ido bien con la visión unipolar nacida en 1989″ y reiteró que la crisis financiera “obliga a exigir la reformulación de los organismos multilaterales”.

 

La mandataria al referirse al trance económico por el que están pasando los países del mundo, expresó su descontento y advirtió: “tal vez tengamos que enfrentar ahora resultados de malas políticas, realizadas en una cosmovisión donde unos pocos decidían por el resto”.

 

Los jefes de Estado de ambos países criticaron abiertamente el mal desempeño de Estados Unidos, y sin tapujos acusaron al país del norte de ser el responsable de tamaña crisis.

 

Por otra parte, y en un intento por afianzar no sólo los vínculos comerciales, sino también las relaciones diplomáticas, el primer ministro Vladimir Putin manifestó su apoyo en el reclamo que Argentina está llevando a cabo por la soberanía de las Islas Malvinas.

 

Como agradecimiento a la posición que Moscú tomó en el tema Malvinas, la presidenta se mostró dispuesta a respaldar el derecho de Rusia a ser miembro de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Cabe resaltar que las negociaciones se han iniciado en 1995, pero Washington a frenado el ingreso ruso a dicho organismo.

 

Los analistas internacionales aseguran que este acercamiento entre Argentina y Rusia, no es más que una relación provechosa, lo que se podría denominar, un “matrimonio por conveniencia”.

 

Por un lado Argentina quiere consolidar un mercado clave en tiempos de crisis financiera global, y por otro como se sabe, Rusia ha encontrado en el país sudamericano -y en varios países de Latinoamérica- un “socio natural constructivo”, como explicó el ministro de asuntos exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, haciendo referencia a la situación que une al gigante con el continente.

 

Los analistas sostienen que Moscú ha retornado a los primeros planos del escenario internacional, consiguiendo una influencia que no tenía desde la caída de la Unión Soviética.

 

Lo cierto es que en época de crisis y cambios en el tablero internacional los acercamientos se convierten en estrategias viables, y la proximidad entre Argentina y Rusia es consecuencia de ello.

 

Fuente: Agencia Periodística del MERCOSUR (APM), Facultad de Periodismo y Comunicación Social, Universidad Nacional de la Plata,  Argentina. 

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