En mayo del 2003 se promulgó la Ley 27988, que estableció el sistema Multifondos para los aportantes a las AFP y que entró en vigencia a fines del 2005. Su característica central es que permite que las AFP puedan colocar en la Bolsa de Valores (BVL) un alto porcentaje de los aportes mensuales de los futuros jubilados. En el caso del Fondo 1 (menor riesgo), hasta el 10% puede ir a la BVL, mientras que para el Fondo 2 (riesgo intermedio), el mínimo es de 25% y el máximo de 45%. El Fondo 3 (alto riesgo) invierte en la BVL un mínimo de 45% y un máximo de 80%.

Estos cambios determinaron que, según la Asociación Internacional de Supervisión de Fondos de Pensiones (AIOS), el sistema de las AFP del Perú es el que más ha invertido en la Bolsa: nada menos que el 41% del total, a diciembre del 2007. Detrás viene Colombia, con el 22% y Argentina y Chile, con el 15% y el 14.5%. Las AFP colombianas solo invierten en Bolsa la mitad que las peruanas, mientras que Perú supera Argentina y Chile en cerca de tres veces.

La pregunta es: ¿cómo así se dio la ley que permite que las futuras pensiones de los jubilados hayan pasado a depender de las fluctuaciones de la BVL, por lo cual en el Perú se han perdido S/. 15,000 millones en los últimos meses? Nótese que en los demás países, la mayor parte del dinero está invertido en instrumentos de renta fija, como bonos del gobierno, instituciones financieras (IF, bancos) e instituciones no financieras. Estos valores no están sujetos a fluctuaciones, como sí lo están las acciones de las empresas en la BVL (renta variable). Por eso, las AFP no han sufrido tanto como acá.

La respuesta neoliberal es: ‘El dinero debe estar en el mercado (de valores), pues este es el mejor asignador de recursos. Si sube la Bolsa, los futuros jubilados verán aumentar sus cuentas individuales y tendrán mejores pensiones’. En una palabra, con el mercado todos seremos felices y comeremos perdices.

Este es el más claro ejemplo de cuán lejos ha avanzado la derecha neoliberal y el dogma del ‘libre mercado’. En lugar de velar por la seguridad de del dinero de la jubilación, se le ha puesto en una timba, ya que las Bolsas, como el capitalismo, suben y bajan cíclicamente. Lo peor es que la actual recesión en marcha es la más fuerte desde 1929 y la recuperación durará años.

También existen intereses crematísticos. Como las AFP compran importantes paquetes de acciones de las empresas que cotizan en Bolsa, tienen derecho a nombrar representantes en el directorio, lo que les da acceso a la toma de decisiones y a un mayor poder económico que tiene su correlato en la arena política e influencia en los medios de comunicación. Recordemos, asimismo, que Felipe Tam, jefe de la SBS, hay dicho que hay AFPs sancionadas por ‘malas prácticas’ y que la Conasev tiene varios casos pendientes de dictamen final. Pero de eso, casi no se oye, padre.

La conclusión es simple: debe modificarse la Ley 27988 y limitar drásticamente las inversiones en la BVL. Mientras esto no se haga, el dinero de los jubilados no estará seguro y las AFP continuarán sus ‘guerras de rentabilidad’, lo que implica muchas veces ‘malas prácticas’ en la BVL para ‘hacer bajar’ las acciones de sus contrincantes. Pero lo más importante es la reforma integral del sistema de pensiones, público y privado, para que exista una pensión mínima para todos los ciudadanos, en el contexto de nuevas relaciones entre Estado y mercado.

Los legisladores tienen la palabra.

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